Los internistas reivindican en ‘The Lancet’ el papel de la medicina interna en el abordaje de la enfermedad cardiometabólica

La Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) destaca en una carta publicada en la revista científica la capacidad de la especialidad para integrar las distintas perspectivas clínicas y coordinar el manejo de las patologías coexistentes

medicina-interna-enfermedad-cardiometabólica

Redacción
La medicina interna puede desempeñar un papel central en el abordaje de la enfermedad cardiometabólica, especialmente en pacientes con multimorbilidad, según una carta firmada por el Dr. Carlos Guijarro y el Dr. Pablo Pérez-Martínez, de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), y publicada en The Lancet. El documento plantea la necesidad de integrar las distintas perspectivas clínicas para evitar que la atención quede dividida entre diferentes especialidades.

Los autores han señalado que las personas con obesidad, diabetes tipo 2, enfermedad renal crónica, enfermedad hepática metabólica y enfermedad cardiovascular suelen ser atendidas por varios especialistas y reciben recomendaciones procedentes de distintas guías clínicas. Aunque estas patologías comparten vías biológicas y tratamientos, los autores han destacado que la fragmentación de la atención dificulta la adopción de decisiones integradas y una responsabilidad clínica claramente definida.

Dr. Guijarro: «La multimorbilidad cardiometabólica requiere algo más que experiencia en órganos individuales»

En este contexto, la medicina interna puede asumir una función integradora al considerar de forma conjunta las enfermedades coexistentes, los riesgos asociados, la polifarmacia y los factores sociales y funcionales que afectan a cada paciente. La propuesta no plantea sustituir la aportación de las especialidades centradas en órganos concretos, sino integrar sus conocimientos dentro de una estrategia asistencial común y con una responsabilidad clínica claramente definida.

El Dr. Guijarro, médico internista del Hospital Universitario Fundación Alcorcón, ha destacado que «la multimorbilidad cardiometabólica requiere algo más que experiencia en órganos individuales. Exige integrar las enfermedades coexistentes, los riesgos contrapuestos, la polifarmacia y los factores sociales y funcionales en una estrategia coherente y centrada en el paciente. Este es el ámbito clínico en el que tradicionalmente se ha desarrollado la medicina interna».

Por su parte, el Dr. Pérez-Martínez, vicepresidente de SEMI y catedrático de medicina de la Universidad de Córdoba, ha señalado que en la mayoría de los sistemas sanitarios la actividad de los internistas está orientada a pacientes con varias enfermedades, y no exclusivamente a una patología concreta. Su función consiste en incorporar los conocimientos de las diferentes áreas en función de las necesidades individuales de cada persona.

Los autores abogan por reforzar el carácter integrador de la medicina interna frente a la creciente fragmentación de la asistencia

La Carta también advierte del riesgo de una mayor fragmentación de la asistencia a medida que aumenta el conocimiento especializado. Frente a esta tendencia, los autores consideran que la respuesta no pasa por una mayor subdivisión de la atención, sino por reforzar el carácter integrador de la medicina interna y su capacidad para reunir y sintetizar el conocimiento procedente de diferentes áreas clínicas.

Este planteamiento contempla el trabajo conjunto de los internistas con los especialistas de las distintas áreas y con atención primaria. De esta forma, la medicina interna puede contribuir a integrar las diferentes perspectivas clínicas y ofrecer una respuesta coordinada a los pacientes con enfermedades cardiometabólicas y otras patologías coexistentes.

Podcast

Podcast

Especiales

Atención primaria

Sanidad privada

iSanidadental

Anuario

Accede a iSanidad

Buscar
Síguenos en