Redacción
Un equipo internacional de investigadores, en el que ha participado el Dr. Daniel Pérez-Prieto, especialista de Instituto Catalán de Traumatología y Medicina del Deporte (Icatme) del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Universitari Dexeus (Grupo Quirónsalud), junto a especialistas europeos, ha planteado un cambio de paradigma en el tratamiento de las infecciones óseas y articulares, una de las complicaciones más complejas en el área de traumatología.
Hasta ahora, la práctica médica habitual tras la cirugía requería mantener tratamientos antibióticos durante varias semanas o incluso meses para eliminar la infección y evitar recaídas. Sin embargo, la exposición prolongada a estos fármacos no solo puede causar efectos secundarios en los pacientes, sino que también favorece la aparición de resistencias bacterianas, uno de los grandes desafíos de la medicina actual.
La combinación de la limpieza quirúrgica con la aplicación de antibióticos locales directamente en la zona infectada es la clave que permite recortar el tratamiento sistémico a tan solo siete días
Publicada en la revista The New England Journal of Medicine (NEJM), la investigación analizó a pacientes con infecciones osteoarticulares tratados quirúrgicamente. Los resultados demuestran que, cuando la cirugía logra eliminar adecuadamente el tejido infectado y se aplican antibióticos locales directamente en la zona afectada, una pauta de antibióticos sistémicos de tan solo una semana alcanza resultados equivalentes a los obtenidos con tratamientos mucho más largos.
En este sentido, la reducción en la duración del tratamiento aporta importantes beneficios para la calidad de vida y la seguridad del paciente, como una menor exposición y menos efectos secundarios asociados a los antibióticos, disminución del riesgo de desarrollar resistencias bacterianas, así como recuperaciones más cómodas y sencillas al acortar la carga terapéutica.
Este resultado cuestiona una pauta terapéutica consolidada durante décadas y abre la puerta a una medicina más personalizada para casos seleccionados. Asimismo, aunque los autores aclaran que este abordaje no es aplicable a la totalidad de los casos, la sólida evidencia científica aportada permitirá replantear la duración de los tratamientos y optimizar el uso de antibióticos en las futuras recomendaciones clínicas internacionales.










