Proyecto Chain: seis casos de uso en 13 países europeos para validar la inteligencia artificial en la atención cardiovascular

La iniciativa, coordinada por la Sociedad Europea de Cardiología y financiada con 20 millones de euros de la UE, reúne a 53 socios de 20 países, entre ellos el CNIC, para impulsar una aplicación segura y eficaz de la IA en la práctica clínica

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Foto de grupo de la reunión inaugural celebrada en Sophia Antipolis, Francia. CNIC.

Redacción
La Unión Europea ha puesto en marcha Chain (European Cardiovascular Health Data and AI Network), un proyecto que evaluará seis casos de uso de inteligencia artificial (IA) en 13 países europeos con el objetivo de validar estas tecnologías en distintos entornos sanitarios y facilitar su incorporación a la atención cardiovascular. La iniciativa busca avanzar hacia una utilización más segura, eficaz y equitativa de la IA en la prevención, el diagnóstico precoz y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares.

Chain, coordinado por la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) y cofinanciado por el programa EU4Health, cuenta con 20 millones de euros de financiación europea y una duración de 36 meses. En concreto, el consorcio está integrado por 53 socios de 20 países, entre los que figuran universidades, centros de investigación, hospitales, redes clínicas, empresas tecnológicas, autoridades sanitarias y organizaciones de pacientes. Una de las entidades participantes es el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC).

La iniciativa responde a uno de los principales desafíos de la digitalización sanitaria: trasladar las posibilidades de la inteligencia artificial a la práctica clínica mediante herramientas cuya utilidad, seguridad y rendimiento hayan sido evaluados adecuadamente. Aunque estas tecnologías ofrecen oportunidades para mejorar la atención cardiovascular, su implantación en Europa sigue siendo desigual y todavía faltan mecanismos comunes de validación.

«Chain trata de convertir el potencial de la IA en una mejor salud cardiovascular para todos. Al ayudar a que innovaciones fiables lleguen a los pacientes de forma segura y equitativa, podemos prevenir la enfermedad antes y dar a más personas la oportunidad de vivir más tiempo y con mejor salud», señala Cecilia Linde, presidenta de la Sociedad Europea de Cardiología e investigadora del Instituto Karolinska (Suecia).

El objetivo es construir un ecosistema federado, CardioData@EU, alineado con el Espacio Europeo de Datos de Salud, para facilitar una adopción segura, eficaz y a escala de la IA en la prevención, la detección precoz y el tratamiento cardiovascular

Los casos de uso están diseñados para comprobar cómo funcionan las soluciones de inteligencia artificial en diferentes sistemas y entornos asistenciales. Las aplicaciones se centrarán en la prevención y estratificación del riesgo cardiovascular, la detección precoz de enfermedades, el apoyo a la toma de decisiones clínicas y el manejo de patologías cardiovasculares complejas.

Estas evaluaciones no se limitarán al rendimiento técnico de los algoritmos. También analizarán su utilidad clínica, la equidad, la transparencia y la facilidad de uso, así como las condiciones necesarias para incorporar las herramientas de forma responsable a la práctica asistencial. El objetivo es generar evidencia que permita determinar qué soluciones funcionan, en qué pacientes y bajo qué circunstancias pueden aportar beneficios a los profesionales y a los sistemas sanitarios.

Un ecosistema federado para compartir conocimiento sin centralizar los datos

Para hacer posible esta validación, Chain desarrollará CardioData@EU, un ecosistema federado de datos sanitarios, alineado con el Espacio Europeo de Datos de Salud (EHDS). Este modelo permitirá conectar de manera segura hospitales, registros clínicos y otras fuentes de información sanitaria de distintos países europeos, manteniendo los datos personales de salud bajo control local, sin necesidad de reunirlos en una única base de datos centralizada.

La infraestructura facilitará la evaluación y comparación de herramientas de inteligencia artificial en diferentes poblaciones y contextos clínicos, con el fin de comprobar su fiabilidad y favorecer su posible utilización a mayor escala. Asimismo, Chain contempla la creación de un repositorio europeo de soluciones de IA validadas, acompañado de los denominados pasaportes de IA. Estos documentos recogerán información sobre el rendimiento, la seguridad y la adecuación de cada herramienta para su utilización clínica. Con ello se pretende proporcionar a hospitales, profesionales sanitarios y autoridades una base de evidencia que facilite la selección de tecnologías fiables.

El Centro NacionaI de Investigaciones Cardiovasculares contribuirá a los estándares, la interoperabilidad y la calidad de los datos

La participación española en el proyecto incluye al Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares, cuyo equipo científico estará coordinado por Héctor Bueno, jefe de grupo del centro, y Fátima Sánchez-Cabo, jefa de grupo y coordinadora de la Unidad de Bioinformática. El CNIC colaborará en el paquete de trabajo dedicado a los estándares de datos y al desarrollo de la red, liderado por la Universidad de Luxemburgo. Así, su labor se centrará en establecer criterios comunes para garantizar la calidad, comparabilidad y utilización de la información sanitaria procedente de diferentes centros.

Estos trabajos incluirán definiciones clínicas compartidas, indicadores de calidad de los datos y especificaciones técnicas y de seguridad para la conexión de las distintas instituciones. La estandarización será un elemento esencial para evaluar los algoritmos en poblaciones diferentes, identificar posibles sesgos y comprobar su capacidad de ofrecer resultados consistentes.

«La colaboración entre centros de investigación, hospitales y otros socios europeos permitirá evaluar la inteligencia artificial en distintos sistemas sanitarios y acercar las soluciones con evidencia suficiente a la práctica clínica. Desde el CNIC aportaremos nuestra experiencia para que la innovación avance con rigor científico y responda a las necesidades de prevención y atención cardiovascular», destaca Borja Ibáñez, director científico del CNIC, cardiólogo del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz y jefe de grupo en el Ciber de Enfermedades Cardiovasculares (Cibercv).

Una hoja de ruta para incorporar la inteligencia artificial a la cardiología europea

Chain se apoyará en iniciativas ya existentes, como EuroHeart, la red de registros impulsada por la Sociedad Europea de Cardiología, y buscará complementar otros proyectos europeos relacionados con los datos sanitarios y la inteligencia artificial. La iniciativa también contribuirá al desarrollo del Safe Hearts Plan de la Unión Europea, especialmente en lo relativo a la integración de herramientas digitales e inteligencia artificial en la atención cardiovascular.

Durante sus tres años de ejecución, el consorcio trabajará en la elaboración de una hoja de ruta para facilitar la adopción de soluciones de IA en cardiología, con criterios compartidos de evaluación, seguridad y aplicación clínica. El propósito final es reducir la distancia entre el desarrollo tecnológico y su utilización asistencial, de manera que las herramientas que demuestren ser fiables puedan contribuir a mejorar la detección temprana, la toma de decisiones y la atención personalizada de los pacientes cardiovasculares.

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