La calidad de la piel, punto de partida en una medicina estética que avanza hacia la individualización y combinación de tratamientos

Expertos en medicina estética inciden en la importancia de realizar una valoración individualizada y objetiva de la calidad de la piel, destacando la combinación de tratamientos para avanzar hacia un abordaje más integral de la calidad cutánea

Nieves Sebastián Mongares
Conseguir una buena calidad de la piel facial es clave de cara a optimizar el éxito de los procedimientos de medicina estética. Esta es una de las principales conclusiones a la que se llegó durante la sesión ‘The Foundation: Healthy Skin as the starting point, the Glow on HIT’ impulsada por Galderma en Madrid en la que participaron expertos internacionales abordando diferentes conceptos y técnicas para obtener los mejores resultados en cada caso de manera individualizada.

Para ello, el primer paso es medir la calidad de la piel, algo que se puede hacer mediante escalas específicas. Como explica la Dra. Ester Callejas Carles, médico estético desde hace 15 años y codirectora de CM Clinic en Palma de Mallorca, “no hablamos de un único factor como no tener arrugas, sino de cómo se ve, cómo se siente y cómo de saludable está la piel”.

Los expertos resaltan que la calidad de la piel no es un concepto subjetivo, sino que se puede medir con escalas específicas

En este sentido, la experta indica que “el consenso de Goldie, Kerscher y Fabi la define como piel sana, no dañada y de aspecto juvenil, y la describe en cuatro categorías: firmeza (elasticidad, tensión, hidratación), superficie (poros, líneas, piel crepé, cicatrices, claridad), tono (pigmento, eritema, discromía) y luminosidad o glow1”. Por otra parte, apunta que “Humphrey lo ordena en atributos visuales, topográficos y mecánicos”. Con todo esto, la experta puntualiza que “en consulta no se habla de calidad en abstracto; hablamos de qué dominio y qué capa están alterados2”.

También, evaluar cada parámetro permite a los profesionales seleccionar aquellos aspectos a mejorar respecto a la calidad de la piel y, por consiguiente, los tratamientos para cada persona. Y es que existen procedimientos que más allá de actuar sobre la firmeza o hidratación de la piel, también pueden ayudar en puntos como las cicatrices derivadas del acné.

Calidad de la piel en medicina estética

Partir de una buena calidad de la piel es esencial de cara a obtener los mejores resultados posibles en medicina estética. De hecho, la Dra. Callejas asevera que “el resultado de cualquier tratamiento —relleno, neuromodulador o aparatología médica— depende del tejido sobre el que se trabaja”, agregando que “una piel deshidratada, flácida o con barrera alterada no sostiene bien el resultado y envejece peor”. Siguiendo este hilo, la especialista asegura que “mejorar primero la calidad cutánea prepara el terreno, reduce complicaciones y hace que las correcciones posteriores sean más naturales y duraderas”.

De hecho, la doctora señala que “cada vez más pacientes no piden ‘quitar una arruga’, sino verse la piel sana, luminosa y uniforme”. Así, entre las principales preocupaciones que manifiestan se encuentran aspectos como la deshidratación, la pérdida de firmeza, las manchas, la textura irregular y el aspecto apagado o cansado de la piel, incluso en edades más tempranas.

Esto ha influido también en el tipo de procedimientos de medicina estética que se demandan. “Ha pasado de un enfoque correctivo y puntual a uno preventivo e integral; antes se demandaba volumen o suavizar una línea; ahora se busca un plan que combine estructura, movimiento y calidad de piel, con resultados sutiles que no cambien la identidad del rostro”, detalla la Dra. Callejas.

Abordaje individualizado

Dentro de estas preocupaciones, el papel del especialista en medicina estética es crucial para hacer un diagnóstico correcto y ver qué tratamiento se indica en cada caso. Como señala la Dra. Callejas, “el abanico es amplio: cosmética médica, peelings, skinboosters o ácido hialurónico no volumétrico, bioestimuladores, polinucleótidos, toxina y tecnologías (láser, radiofrecuencia, ultrasonido)”. Pero, afirma la doctora, precisamente, “la elección no es por moda, sino por diagnóstico: tipo de piel, edad, fotodaño, flacidez, expectativas y si el problema es más de hidratación, tono, textura o soporte dérmico”.

Dos tratamientos que han ganado importancia paulatinamente en el abordaje de la calidad integral de la piel son el ácido hialurónico y los bioestimuladores de colágeno. Como subraya la Dra. Callejas, “son complementarios”. En este sentido, la experta desarrolla que “el ácido hialurónico mejora hidratación, elasticidad y el microambiente dérmico, con un efecto más inmediato; por otra parte, los bioestimuladores (como hidroxiapatita cálcica o ácido poli-L-láctico) inducen neocolagénesis y remodelan el soporte a medio plazo”. Por este motivo, la doctora afirma que “en un abordaje integral suelen combinarse, no competir.”

El ácido hialurónico y los bioestimuladores de colágeno han mostrado un impacto positivo en el abordaje de la calidad integral de la piel

De hecho, esta es una de las ideas que se desarrolló durante la conferencia ‘The Foundation: Healthy Skin as the starting point, the Glow on HIT’. Los expertos coincidieron en la importancia de seleccionar el principio activo más adecuado en cada caso y, cuando sea necesario, combinarlos tanto dentro de la rutina de skincare como durante los tratamientos médico-estéticos.

Uno de estos tratamientos es Restylane Skinboosters, tratamiento con ácido hialurónico estabilizado cuyo objetivo va más allá de la hidratación; según se precisó en la sesión, reestructura el entorno de la matriz extracelular. Cuando esta se daña, el colágeno se fragmenta y los fibroblastos van perdiendo su entorno funcional. Así, su mecanismo de acción propicia la mejora de este microentorno, impacta en la hidratación, textura, elasticidad, uniformidad y luminosidad de la piel. Cabe destacar que, dentro de esta gama, existen productos para pieles más finas o gruesas y se pueden utilizar diferentes técnicas para controlar que el producto se administra con la mayor precisión en cada caso1-7.

Por otra parte, está Sculptra, un bioestimulador de colágeno que también actúa sobre el entorno celular. Durante la conferencia, los expertos destacaron que la matriz extracelular no es una estructura pasiva, sino que mantiene una comunicación constante con las células; productos como este permiten recuperar parte del potencial biológico y regenerativo que la piel va perdiendo con el avance de la edad. En función de la indicación, prioridades del paciente, técnica de administración y zona, los resultados varían, pudiendo actuar sobre diferentes aspectos como la mejora del soporte, restauración de volúmenes o determinados vectores faciales8-10.

Más allá de sus propiedades por separado, combinar Restylane Skinboosters y Sculptra puede ser útil en pacientes complejos o con mayor grado de estrés oxidativo

Yendo un paso más allá, los expertos consideraron que la combinación en sesiones diferentes de Restylane Skinboosters y Sculptra puede ser especialmente interesante en pacientes complejos o con mayor grado de estrés oxidativo. Mediante la suma de ambos activos, se puede lograr una mayor elasticidad, cambios o mejoría del color y tono de la piel, reducción de arrugas y líneas de expresión o, incluso, una mejoría global de la calidad cutánea mediante la restauración de la fisiología y creación de un entorno cutáneo más saludable1-10. No obstante, los especialistas incidieron en la importancia de valorar cada caso de manera personalizada para seleccionar la mejor combinación en cuanto al orden de los tratamientos, dosis o técnicas, entre otros.

Asimismo, durante el encuentro, también se puso de relieve cómo estos tratamientos pueden ayudar a restaurar determinadas condiciones en casos como grandes pérdidas de peso, donde se producen diferentes cambios a nivel facial. También se presentaron resultados de un estudio que evaluó el funcionamiento de estos procedimientos en mujeres con menopausia, determinándose que se pueden obtener buenos resultados siempre y cuando se haga un diagnóstico adecuado para seleccionar la mejor opción en cada caso; los datos presentados mostraron que un 88% de las personas que se sometieron a tratamientos estéticos realizados por especialistas señalaron estar satisfechas o muy satisfechas con el resultado de sus tratamientos11.

La Dra. Callejas expone que se ha pasado de “rellenar” a “regenerar y cuidar el tejido”, lo que requiere de “protocolos multimodales más precisos, personalizados y con evidencia”

Y es que, en palabras de la Dra. Callejas, en la actualidad, “hemos pasado de ‘rellenar’ a ‘regenerar y cuidar el tejido’”. “El futuro apunta a protocolos multimodales más precisos, personalizados y con evidencia, centrados en prevenir el deterioro cutáneo y en resultados naturales; la calidad de la piel dejará de ser un extra y será el eje del tratamiento”, puntualiza la experta.

Todo ello, remarca, sin olvidar que “La calidad de la piel también depende de lo que ocurre fuera de consulta: fotoprotección, sueño, tabaco, alimentación y una rutina tópica bien indicada”. “Sin eso, cualquier procedimiento pierde parte de su efecto; el criterio médico y la naturalidad deben primar siempre sobre la tendencia”, concluye la Dra. Callejas.

Artículo realizado en colaboración con Galderma

Referencias:

1. Goldie K, Kerscher M, Fabi SG, Hirano C, Landau M, Lim TS, Woolery-Lloyd H, MariwallaK, Park JY, Yutskovskaya Y. Skin Quality – A Holistic 360° View: Consensus Results. Clinical, Cosmetic and InvestigationalDermatology. 2021;14:643-654.
2. Humphrey S, Manson Brown S, Cross SJ, Mehta R. Defining Skin Quality: Clinical Relevance, Terminology, and Assessment. Dermatol Surg. 2021;47(7):974-981. doi: HYPERLINK «https://www.ovid.com/jnls/dermatologicsurgery/fulltext/10.1097/dss.0000000000003079~defining-skin-quality-clinical-relevance-terminology-and»10.1097/DSS.0000000000003079
3. Kerscher M, Bayrhammer J, Reuther T. Rejuvenating influence of a stabilized hyaluronic acid-based gel of nonanimal origin on facial skin aging. Dermatol Surg. 2008;34(5):720-726.
4. Reuther T, Bayrhammer J, Kerscher M. Effects of a three-session skin rejuvenation treatment using stabilized hyaluronic acid-based gel of non-animal origin on skin elasticity: a pilot study. Arch Dermatol Res. 2010;302(1):37-45.
5. Fisher G, et al. Looking Older – Fibroblast Collapse and Therapeutic Implications Arch Dermatol 2008;144:666–672.
6. Wang F, et al. In Vivo Stimulation of De Novo Collagen Production Caused by Cross-linked Hyaluronic Acid Dermal Filler Injections in Photodamaged Human Skin. Arch Dermatol 2007;143:155–163.
7. Gubanova EI, Dyachenko YY, Rodina MY, Koliyeva MK. New hydrobalance technology based on stabilized hyaluronic acid for long term skin hydration. Esteticheskaya Meditsina (Aesthetic Medicine). 2010;1:94-98.
8. Fabi SG, Haddad A, Avelar L, Somenek M, Beleznay K, Dayan S, et al. Poly-L-lactic Acid (Sculptra®): A Regenerative Aesthetic Treatment. Cosmetics. 2026;13(3):103.
9. Waibel J,et al. Analysis of Biostimulators: Poly-L-Lactic Acid Triggers Regeneration While Calcium Hydroxylapatite Induces Inflammation Upon Facial Injection. J Drugs Dermatol. 2025 Jan 1;24(1):34-40.
10. Goldberg D, Guana A, Volk A, Daro-Kaftan E. Single-arm study for the characterization of human tissue response to injectable poly-L-lactic acid. Dermatol Surg. 2013;39(6):915–922.
11. Galderma MAC research-Menopause. 2025.

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