Nieves Sebastián Mongares
La llegada de CamAPS Liberty, powering myLoop, abre una nueva etapa en la automatización del manejo de la diabetes tipo 1, permitiendo extender el uso de sistemas de asa cerrada cada vez a más perfiles. Expertos nacionales e internacionales se reunieron en Madrid en un encuentro sobre el lanzamiento de esta funcionalidad, desarrollada por CamDiab e integrada en el sistema myLoop de mylife Diabetes Care, que permite automatizar la administración de insulina en estos pacientes sin que tengan que contar ni anunciar hidratos de carbono al sistema o administrar bolos de insulina antes de cada ingesta.
Carlos Reboll, director general de mylife Diabetes Care Iberia, planteó una pregunta: “¿y si el próximo gran avance no consistiera en exigir más al paciente, sino en conseguir que la tecnología hiciera más por él?”. Este es precisamente el objetivo que se persigue con CamAPS Liberty. Como explicó Reboll, este avance hacia una mayor automatización abre nuevas posibilidades para los pacientes a través de la simplificación de su manejo.
Por ello, en el evento se realizó un recorrido explicando qué supone esta innovación, su llegada a la consulta y culminando en tres visiones que reflejan cómo está impactando ya en pacientes y profesionales sanitarios.
Transición al asa cerrada completa
CamAPS Liberty supone una nueva funcionalidad dentro de la aplicación CamAPS FX que permite disponer de un sistema de asa cerrada completa. Esta versión recopila información a través del sensor que lleva cada paciente, permitiendo una administración automatizada a través de la bomba de insulina. Uno de los puntos que destacaron los expertos durante el encuentro fue que disponer de un sistema cuyo funcionamiento se basa en la mínima interacción, permitirá que llegue cada vez a más pacientes.
En este sentido, Ingo Braun, Head of Medical Affairs de mylife Diabetes Care, se refirió a dos grupos principales: “el primero, formado por personas con dificultades para alcanzar los objetivos glucémicos, con estudios que han mostrado que estos pacientes consiguieron aumentar el tiempo en rango en más de tres horas al día; el segundo, las personas que ya obtienen resultados con sistemas híbridos, pero para los cuales su uso puede suponer una alta carga mental”.
Sara Hartnell, directora de Operaciones de CamDiab, compañía desarrolladora de CamAPS Liberty, repasó la evidencia clínica disponible y la experiencia de los usuarios. Aunque estos valoraban positivamente la posibilidad de prescindir de los bolos prandiales rutinarios, también expresaban inquietud por las posibles oscilaciones glucémicas durante los primeros días. Hartnell explicó que, a medida que el algoritmo aprende, la administración de insulina se ajusta progresivamente, por lo que insistió en la importancia de respetar ese periodo de adaptación y mantener un seguimiento profesional estrecho. En sus palabras, “no hay magia, simplemente contamos con un algoritmo más proactivo”.
Uno de los conceptos que se abordó fue pasar de valorar el ‘tiempo en rango’ al ‘tiempo en felicidad’, por la calidad de vida asociada a la autonomía que aporta CamAPS Liberty
Hartnell resaltó que estos estudios han sido diseñados con un seguimiento a ocho semanas, en las que se ha observado un aumento del tiempo en rango, además de reducciones glucémicas y en la HbA1c. Dados los resultados positivos, consideró que “sería interesante prolongar el estudio más allá, porque el sistema es predictivo y adaptativo, y su aprendizaje continúa con el tiempo”. Cabe destacar que un análisis de datos de vida real de 597 usuarios mostró resultados de control glucémico compatibles con los criterios de no inferioridad establecidos respecto a sistemas híbridos de asa cerrada.
Cliodhna Myles, Scientific Affairs Education Manager en mylife Diabetes Care, puso el foco en realizar una puesta en marcha adecuada para sacar todo el potencial al sistema. Por ejemplo, la configuración en torno a franjas horarias en personas que mantienen rutinas, ya que puede ayudar a CamAPS Liberty a ser más preciso. “Debemos intentar personalizar los parámetros en función de las necesidades de cada persona y de sus patrones glucémicos habituales a lo largo del día”, consideró.
Otro punto que han observado es cómo una vez adoptado su uso, los pacientes manifiestan tener una mejor calidad de vida. De hecho, Hartnell expresó que uno de los objetivos que persiguen con estos sistemas es pasar de ‘tiempo en rango’ a ‘tiempo en felicidad’ (‘time in range o TIR’ a ‘time in Happiness o TIH’). “Estamos asistiendo a un cambio de paradigma que va más allá de las características puramente técnicas y de las cifras de glucosa”, valoró Braun.
Experiencia en vida real
Para testar el funcionamiento de CamAPS Liberty, powering myLoop, se han realizado diversas experiencias piloto, entre ellas una en España. Tres de los expertos que participaron fueron el Dr. José Atencia, coordinador de la Unidad de Diabetes del Hospital Universitario Gregorio Marañón y jefe de servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Memorial Publio Cordón; la Dra. Rosa Corcoy, directora de la Unidad de Diabetes del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona y el Dr. Pedro Pujante, especialista en Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Central de Asturias.
El Dr. Atencia presentó el caso de una joven con diabetes tipo 1 y mala adherencia al tratamiento convencional, que necesitaba mejorar su control glucémico y a la que la incorporación del sistema de asa cerrada completa permitió adaptar el tratamiento a su vida cotidiana, consiguiendo mejorar significativamente sus resultados en salud. Por su parte, la Dra. Corcoy habló de una paciente con buen control glucémico inicial, pero con un tiempo excesivo en hipoglucemia; en este caso, el sistema permitió alcanzar los objetivos gracias al aprendizaje progresivo del algoritmo, con una intervención profesional mínima y sin necesidad de modificar el objetivo glucémico. Y el Dr. Pujante expuso el caso de un paciente con un buen control glucémico inicial pero posterior deterioro debido al estrés y otros factores; aquí, el sistema permitió mejorar progresivamente su perfil glucémico, sin administrar bolos ni aumentar la dosis total de insulina.
En casos complejos, los sistemas de asa cerrada completa han demostrado adaptarse a distintos perfiles y necesidades, incluso en pacientes a priori no elegibles
En conjunto, los tres casos pusieron de manifiesto el potencial de los sistemas de asa cerrada completa para adaptarse a distintos perfiles y necesidades de las personas con diabetes tipo 1, incluso en pacientes que a priori pueden parecer no elegibles. Los expertos incidieron en la importancia de confiar en el aprendizaje progresivo del algoritmo, manteniendo un seguimiento estrecho durante el proceso de adaptación.
CamAPS Liberty, desde la consulta
La última sesión del encuentro abordó las implicaciones de esta tecnología en la práctica clínica, la educación terapéutica y la experiencia de las personas con diabetes. El Dr. Ángel Rebollo, especialista en Endocrinología en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, participó también en el programa piloto con CamAPS Liberty en el que, como indicó, se incluyó a pacientes con mal control glucémico por diferentes motivos. “Eran pacientes para los que, de alguna manera, nos habíamos quedado sin alternativas terapéuticas”, expresó.
Esto es, como contó la Dra. Lucía Babiano, residente en el Hospital Universitario de Badajoz y paciente de diabetes tipo 1, un salto de calidad para las personas que conviven con la enfermedad, dado que reduce la complejidad del manejo liberándoles de pensar en los niveles glucémicos desde que se levantan hasta que se acuestan. “Para mí, la diferencia no está únicamente en las cifras de glucosa, hay que mirar más allá: poder vivir determinadas situaciones con más facilidad, tener una menor carga mental y experimentar menos culpabilidad”, agregó.
Desde la consulta se ha observado cómo contar con buenos resultados aumenta la motivación de los pacientes y permite adoptar un enfoque más holístico y menos glucocéntrico
Los ponentes coincidieron en que todos estos aspectos permiten abandonar un seguimiento ‘glucocéntrico’ de la enfermedad, dando cabida a otros aspectos relacionados con el estilo o calidad de vida.
De hecho, destacaron un efecto inesperado: pacientes que anteriormente tenían dificultades para mantener el tratamiento comenzaron a mostrar una mayor implicación en su seguimiento, consultando con los profesionales ante cualquier duda. La mejoría del control glucémico y del bienestar se convirtió así en un estímulo para mantener los resultados y continuar utilizando el sistema. Por esto y lo anterior determinaron que, aunque esperaban el sistema representase una mejoría para los pacientes, no preveían que los resultados fuesen tan positivos.
Durante la clausura, Pilar Liébana, Head of Market Access & Marketing en mylife Diabetes Care Iberia, consideró que “acceso” es la palabra que más representa a CamAPS Liberty, powering myLoop. Con este concepto se refirió a las posibilidades para los pacientes, adaptándose a su día mejorando resultados y calidad de vida; a que los profesionales tengan una herramienta que les permita acompañar mejor a los pacientes con más eficiencia o al valor colectivo que genera. “El futuro de la diabetes no es sólo lo que la tecnología pueda hacer mañana; es lo que empieza a ser posible hoy”, concluyó.











