ESMO apuesta por optimizar los tratamientos contra el cáncer: ajustar dosis y duración para mantener la eficacia con menos efectos secundarios

La Sociedad Europea de Oncología Médica dedica una iniciativa específica a apoyar estudios sobre cómo reducir la duración o cantidad de terapias manteniendo su eficacia

ESMO-optimizar- tratamientos-cáncer

Redacción
La Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) ha reforzado su apuesta por la optimización de los tratamientos contra el cáncer, una línea de investigación que busca ajustar las dosis y la duración de las terapias para mantener su eficacia y reducir los efectos secundarios. Esta estrategia, conocida como desescalada terapéutica, pretende mejorar la calidad de vida de los pacientes, reducir el consumo de recursos sanitarios y facilitar el acceso a los tratamientos oncológicos.

Así lo ha destacado el presidente de ESMO, el Dr. Fabrice André, durante la presentación del congreso anual de la sociedad científica, que se celebra en Madrid del 23 al 27 de octubre. «Hemos asumido la importante responsabilidad de investigar cómo podemos optimizar los tratamientos que estamos proporcionando a nuestros pacientes, ajustando sus dosis y duración de manera que mantengan su máxima eficacia con menores efectos secundarios».

El encuentro reúne a más de 40.000 asistentes y presenta 2.400 nuevos estudios científicos, seleccionados entre los 6.300 trabajos remitidos al comité científico. Según ha explicado la Dra. Ángela Lamarca, responsable del comité de comunicación de ESMO, el programa incluye cerca de 2.000 trabajos en la plataforma virtual, 12 abstracts presidenciales, seleccionados por su especial relevancia científica, y 230 sesiones que se celebrarán en Ifema Madrid hasta el 27 de octubre.

Por primera vez, el congreso anual cuenta con una sección temática específicamente dedicada a la inteligencia artificial

Además, por primera vez, el congreso incorpora una sección temática dedicada específicamente a la inteligencia artificial (IA) y su aplicación en oncología. Esta área se suma a otras líneas de investigación, como la prevención, la detección precoz del cáncer, el desarrollo de nuevos fármacos y las inmunoterapias personalizadas para prevenir recaídas.

La desescalada terapéutica, una prioridad en la investigación oncológica

La desescalada de los tratamientos contra el cáncer no es un concepto nuevo. Sin embargo, hasta ahora, los estudios sobre esta estrategia se desarrollaban principalmente como investigaciones aisladas. Actualmente, ESMO ha reforzado su apoyo a esta línea de trabajo, que ha ganado protagonismo dentro de su programa científico y cuenta con iniciativas específicas.

El objetivo es determinar en qué pacientes y circunstancias resulta posible reducir la dosis, la duración o la intensidad de un tratamiento oncológico sin comprometer su eficacia y seguridad. Según ha explicado el Dr. André, la optimización terapéutica ofrece tres beneficios principales. En primer lugar, permite reducir los efectos secundarios asociados a determinados tratamientos, con el consiguiente impacto positivo en la calidad de vida de los pacientes. En segundo lugar, puede contribuir a disminuir los costes sanitarios y el consumo de recursos. Por último, favorece un mayor acceso a las terapias oncológicas.

No obstante, los estudios de desescalada plantean importantes desafíos metodológicos. A diferencia de los ensayos clínicos convencionales, que suelen comparar una nueva terapia con el tratamiento estándar, las investigaciones sobre optimización requieren evaluar variables diferentes y, en muchos casos, más complejas.

El congreso ESMO 2026 reúne a más de 40.000 asistentes y presenta 2.400 nuevos estudios científicos, seleccionados entre los 6.300 trabajos remitidos al comité científico

Por este motivo, ESMO trabaja estrechamente con asociaciones de pacientes, cuidadores y profesionales sanitarios implicados en la atención diaria a las personas con cáncer. La Dra. Yelena Janjigian, que copreside el comité científico de ESMO junto con el Dr. James Larkin, ha subrayado la importancia de esta colaboración desde las primeras fases de la investigación.

«Los clínicos, los pacientes y sus cuidadores y los demás profesionales son los primeros en plantearse preguntas de este tipo, si sería posible ajustar una terapia en cantidad o en el tiempo, con la misma seguridad, y qué pasos habría que dar, exactamente, para estudiar este tipo de variables», ha afirmado. Como ejemplos de los avances alcanzados mediante esta estrategia, los representantes de ESMO han señalado los estudios que han demostrado la posibilidad de reducir la radioterapia en determinados tipos de tumores e incluso prescindir de ella en algunos casos.

ESMO impulsa una comunicación científica más humana y empática

Más allá de los avances terapéuticos, la sociedad científica también ha puesto el foco en la humanización de la comunicación científica en oncología. La iniciativa está dirigida tanto a pacientes y familiares como a investigadores y periodistas responsables de transmitir los resultados de los estudios.

En este sentido, el Dr. André ha destacado la necesidad de incorporar una mayor sensibilidad a la divulgación de los hallazgos científicos. «Nos hemos dado cuenta de que es necesario tener muy presente el factor humano en toda nuestra actividad científica, y eso incluye la presentación de resultados de estudios, la calidad y la sensibilidad en la información».

En colaboración con asociaciones de pacientes, ESMO ha publicado un decálogo de recomendaciones dirigido a oncólogos y periodistas para promover una comunicación científica más empática, rigurosa y respetuosa con las personas que conviven con el cáncer.

Podcast

Podcast

Especiales

Atención primaria

Sanidad privada

iSanidadental

Anuario

Accede a iSanidad

Buscar
Síguenos en