Juan León García
Ana Fernández Agüero / Gonzalo Chavarri (Vídeo y fotos)
No por ser una enfermedad muy prevalente, las necesidades de los pacientes se logran cubrir con las opciones terapéuticas existentes. Pasa con la psoriasis, de la que se conmemora este 29 de noviembre su día mundial, y en la que siguen apareciendo nuevas moléculas cuyo mecanismo de acción se centra, precisamente, en ofrecer mejores resultados en aspectos que aún suponen un impacto significativo en la calidad de vida de los pacientes y en la práctica clínica de los profesionales.
“La necesidad médica no cubierta es que, incluso con los tratamientos más modernos, hay algunos pacientes que no terminan de responder”, completa la Dra. Daniela Rivero Paparoni, directora médica de Takeda en España desde septiembre. Y, acotado a España, supone hablar de que, del millón aproximado de personas con esta patología, entre un 20% y un 30% de los pacientes con psoriasis tiene estas lesiones en zonas complejas (palmoplantar o cuero cabelludo) que no se aclaran tras la administración de las terapias existentes.
De ahí que Takeda presentase recientemente, durante el congreso europeo de Dermatología y Venereología, los resultados de su estudio de fase III Latitude Atlas con zasocitinib, molécula que la compañía desarrolla para su uso en psoriasis en placas de moderada a grave. El ensayo, que compara el fármaco con deucravacitinib, arroja un par de datos que destaca la Dra. Rivero: entre el 35% y el 37% de los pacientes lograron limpiar la piel (PASI 100), 20 puntos porcentuales por encima de los que obtuvo deucravacitinib (alrededor del 14% con PASI 100).
“Hablamos de aclaramiento y eso no lo podemos desligar de la parte social y la calidad de vida”
Sin embargo, la especialista formada en alergología, que protagoniza un nuevo videopodcast de iSanidad, destaca que la investigación hoy en psoriasis trata de aportar más información en la parte fisiopatológica de esta enfermedad dermatológica de alta prevalencia. Es decir, los estudios observan la localización de las lesiones, el comportamiento de estas, y cómo las distintas moléculas ya aprobadas y las que están en desarrollo cubren los “distintos caminos” en los que se forma la placa.
Otro escenario por explorar tiene que ver con la vía de administración de la terapia, que puede determinar de igual manera la respuesta del paciente. Los de toma oral, explica la directora médica de Takeda, son los más novedosos y suponen una ayuda tanto para paciente como para el médico prescriptor.
“Hablamos de aclaramiento y eso no lo podemos desligar de la parte social y la calidad de vida”, recuerda. Y añade que no es solo “no tener lesiones” a nivel clínico, sino de cómo la persona que convive con la enfermedad se relaciona, cómo “elimina el dolor, el picor, la vergüenza, la calidad de vida” que, continúa, puede verse afectada tanto a la hora de dormir, por el picor, como complicar debido a una lesión que se sobreinfecte.
Sobre cuándo podría estar disponible zasocitinib para los pacientes europeos, se muestra cauta: “¿Confiar? Sí, los datos son muy buenos y los efectos secundarios, muy parecidos a los de los estudios pivotales”. Estos datos ya se introducen en las agencias regulatorias, para que los evalúen y tomen una decisión. Ahora, la compañía está a la espera de dichos análisis y de la luz verde de las autoridades para continuar el proceso regulatorio. Por el momento, zasocitinib ha sido aprobado por ninguna agencia regulatoria.
Vuelta a los orígenes
Con el nuevo puesto recién estrenado desde primeros de septiembre, la Dra. Rivero reconoce que han sido unos meses de preparación en el puesto “realmente intensos”. De hecho, supone volver donde comenzó en Takeda: al departamento médico, solo que esta vez liderándolo. “Vuelvo en un momento de transformación de la compañía”, comparte, en referencia a las líneas de investigación que la farmacéutica tiene abiertas o las aprobaciones de nuevos fármacos. Y lo que está por venir.
Respecto a los objetivos que se marca en su nueva etapa profesional, menciona tres: preparar a su departamento para “el futuro” ante nuevas moléculas en desarrollo y nuevos lanzamientos, donde médico y acceso son las dos áreas que abren camino. Otro aspecto es que toda la evidencia científica que se genera al poner en marcha ensayos tenga su réplica en ver una “mejoría de los pacientes” y en dar “más herramientas a los médicos”. La última de estas metas es conseguir crear una “visión conjunta” en su departamento para que “esté muy alineado” con la estrategia de los otros departamentos de la compañía.












