Fátima del Reino Iniesta
El congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), celebrado en Madrid del 23 al 27 de octubre, ha puesto el foco en nuevas formas de prevenir, tratar y optimizar el abordaje del cáncer. Para la Dra. Ángela Lamarca, jefa asociada del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz y presidenta del Comité de Comunicación de ESMO, varias de las novedades presentadas reflejan cambios de paradigma que pueden extenderse a distintas neoplasias.
En una entrevista con iSanidad, la oncóloga recuerda que la aplicación clínica no es inmediata y que los resultados deben interpretarse y ser evaluados por las agencias reguladoras. «Lo que ves aquí son muchas novedades que luego tardan un tiempo en llegar a la vida real», explica.
Las vacunas personalizadas y los ADC amplían las posibilidades terapéuticas en oncología
Entre los avances, la Dra. Lamarca destaca las vacunas terapéuticas diseñadas para cada paciente. El ensayo de fase III Interpath-001, presentado en el congreso, ha evaluado intismerán junto con pembrolizumab tras la cirugía de pacientes con melanoma de alto riesgo. La combinación redujo un 42% el riesgo de recurrencia o muerte frente a pembrolizumab solo, aunque los datos de supervivencia global todavía son inmaduros.
«Es un cambio de paradigma porque por primera vez tenemos una vacuna diseñada para cada paciente», subraya. La especialista considera especialmente relevante haber conseguido desarrollar esta tecnología y evaluarla en un ensayo de grandes dimensiones. El siguiente paso será estudiar su posible aplicación en otros tumores y escenarios.
También resalta la evolución de los anticuerpos conjugados (ADC), que combinan un anticuerpo con quimioterapia para dirigir el tratamiento hacia determinadas proteínas tumorales. «Ya no solamente vamos a una proteína, sino que empezamos a diseñar fármacos que van a dos proteínas», señala. Su desarrollo comienza, además, a extenderse desde tumores frecuentes, como mama o pulmón, hacia neoplasias menos habituales.
Los nuevos tratamientos avanzan hacia fases más tempranas y buscan anticiparse a las resistencias tumorales
Otra transformación es el desplazamiento de estas estrategias hacia fases más tempranas de la enfermedad. En lugar de limitarse a tumores avanzados o metastásicos, empiezan a probarse en el contexto perioperatorio. La Dra. Lamarca menciona estudios en cáncer de vejiga que exploran la administración de tratamiento antes de la cirugía para maximizar la respuesta.
En terapias dirigidas, el cáncer de pulmón sigue siendo una referencia para otras neoplasias. Los tratamientos frente a alteraciones como EGFR, ALK y KRAS G12C abrieron nuevas vías. Ahora se investigan fármacos de generaciones posteriores y combinaciones que buscan anticiparse a los mecanismos de resistencia. «El cáncer de pulmón nos va marcando el camino», afirma la Dra. Lamarca, que espera ver una evolución semejante en tumores menos frecuentes, donde la innovación suele llegar más tarde.
La prevención, la inteligencia artificial y la optimización terapéutica ganan protagonismo en ESMO 2026
La oncóloga también destaca el espacio que han ganado la prevención y la inteligencia artificial en el programa de ESMO 2026. Junto a ambas áreas, insiste en una prioridad que va más allá de desarrollar nuevos medicamentos: utilizar mejor los que ya existen.
Esto incluye ajustar dosis o infusiones para reducir toxicidades, estudiar cirugías menos agresivas e incluso valorar cuándo podría evitarse una intervención. La optimización requiere ensayos clínicos bien diseñados, frecuentemente de no inferioridad. «Yo no quiero demostrar que mi nuevo tratamiento es mejor, lo que quiero es demostrar que es al menos igual de bueno que el que ya tengo», explica.
Son investigaciones que pueden exigir muchos pacientes y que, a menudo, recaen sobre grupos académicos. Por ello, Lamarca valora el anuncio del presidente de ESMO, el Dr. Fabrice André, de financiar ensayos que respondan estas preguntas. «Es muy importante que respondamos si queremos tener un sistema de salud en cáncer que sea sostenible a la larga», sostiene.
Harmoni-GI1 recupera el interés por la antiangiogénesis en el cáncer de vías biliares
Como coordinadora europea de la European Network for the Study of Cholangiocarcinoma (ENS-CCA) y miembro de la junta directiva del Grupo de Tratamiento de los Tumores Digestivos (TTD), Lamarca presta especial atención a los tumores hepatobiliares.
En este ámbito destaca Harmoni-GI1, un ensayo realizado en China que evalúa ivonescimab, con acción inmunológica y antiangiogénica, añadido a quimioterapia. Frente a durvalumab más quimioterapia, el estudio ha mostrado mejoras en supervivencia global, supervivencia libre de progresión y respuesta tumoral. La especialista cree que los datos reavivan el interés por la antiangiogénesis, aunque pide prudencia al trasladarlos a otras poblaciones. Entre las diferencias epidemiológicas señala la mayor presencia de hepatitis B en Asia.
Acticca-1 respalda mantener la capecitabina tras la cirugía del cáncer de vías biliares
El otro estudio es Acticca-1, un ensayo académico internacional de fase III que compara capecitabina, estándar adyuvante tras la cirugía del cáncer de vías biliares, con cisplatino y gemcitabina, combinación utilizada en enfermedad avanzada. Participaron 591 pacientes aleatorizados en ocho países.
La mediana de supervivencia libre de enfermedad fue de 25,7 meses con cisplatino y gemcitabina frente a 17,9 con capecitabina, pero la comparación principal no alcanzó significación estadística. Un análisis alternativo preespecificado sí resultó favorable a la combinación, que también presentó mayor toxicidad. Los investigadores concluyeron que no debe sustituir al tratamiento estándar.
«El ensayo no llega a demostrar un beneficio significativo en el tiempo a la recaída», resume la Dra. Lamarca. Advierte, además, de que utilizar cisplatino y gemcitabina después de la cirugía puede condicionar las opciones terapéuticas ante una recaída.
Para la especialista, el ensayo demuestra el valor de la colaboración académica para responder preguntas clínicas con medicamentos ya disponibles. «Me parece un ensayo súper importante que nos deja quizá en donde estábamos con el mismo tratamiento, pero que nos confirma que lo que estamos haciendo, al menos por ahora, es lo correcto», concluye.










