Gema Maldonado Cantero
Un comprimido al día con medio vaso de agua y media hora antes de ingerir otros fármacos o alimentos. Así es la versión de semaglutida de 25 mg (Wegovy) por vía oral, que ya está disponible en España desde el pasado domingo por un precio de 236,20 euros la caja de tratamiento para un mes. La revolución que los agonistas del receptor de GLP-1 inyectables trajeron hace poco más de un lustro al tratamiento del sobrepeso y la obesidad ofrece una vuelta de tuerca más con la llegada de su versión en pastillas. Y la primera en hacerlo ha sido Novo Nordisk, creadora del archiconocido Ozempic, indicado para la diabetes tipo 2, y Wegovy inyectable, específico para la pérdida de peso, que llegó a España en mayo de 2024.
La compañía danesa ha hecho la presentación oficial de la semaglutida oral este martes en Madrid. Se trata del primer agonista de GLP-1 que ya no requerirá una inyección subcutánea para los pacientes que tengan dificultades con el pinchazo, a los que facilitará el acceso al tratamiento frente a la obesidad y el sobrepeso. Al menos, es lo que esperan la compañía y los especialistas que habitualmente ven a estos pacientes.
La compañía mantiene conversaciones con Sanidad desde septiembre de 2024 para intentar conseguir la financiación pública del tratamiento
Pero la barrera económica de acceso sigue ahí, ya que ni su versión inyectable ni la nueva presentación oral están financiadas por el Sistema Nacional de Salud (SNS). «Estamos en conversaciones con Sanidad desde septiembre de 2024 para intentar una fórmula que fuera sostenible para el SNS y conseguir avanzar en la financiación pública», ha apuntado Paula Barriga, directora general de Novo Nordisk en España. La directiva ha considerado la llegada del medicamento oral «una nueva era en el control de peso en España».
Mientras esa posible inclusión en la prestación farmacéutica llega, los médicos podrán recetar el nuevo tratamiento oral a los pacientes con sobrepeso y obesidad, en combinación con dieta y ejercicio físico, para que luego puedan comprarlo en las farmacias. Está indicado para personas con obesidad que presenten un índice de masa corporal (IMC) superior o igual a 30 o un sobrepeso medido con un IMC igual o superior a 27, que vaya acompañado de al menos una comorbilidad relacionada con el sobrepeso.
«Enfermedades que sabemos que mejora con la pérdida de peso, como problemas articulares, hipertensión, diabetes, grasa en el hígado o apneas de sueño. Siempre con prescripción médica y asumiendo que es una parte más en e tratamiento y que si no va acompañado de cambios en estilo de vida no va a funcionar», ha puntualizado el Dr. Albert Goday, catedrático de Endocrinología en la Universidad Pompeu Fabra y jefe de Sección Emérito del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital del Mar (Barcelona).
La nueva presentación puede facilitar el acceso a los agonistas de GLP-1 a los pacientes con dificultades para administrarse una inyección
El cambio a la vía oral ha sido «un antes y un después» para los médicos, según explica el Dr. Goday. «Tradicionalmente medicamentos como el GLP-1 por boca se destruían por el ácido gástrico con las enzimas que nos ayudan a hacer la digestión. El avance ha sido conseguir una pastilla con salcaprozato de sodio (SNAC), que hace que esta hormona (GLP-1) entre al cuerpo por el estómago y haga el mismo efecto que el medicamento subcutáneo». Los datos de eficacia del programa de ensayos de la semaglutida oral mostraron una pérdida de peso cercana al 17%, lo mismo que en su versión inyectable. Además, una de cada tres personas alcanzó una pérdida de peso igual o superior al 20%.
Se trata de pérdidas de peso que «eran inimaginables» para los médicos hasta la llegada de la semaglutida. Los médicos insisten en el valor de estos tratamientos combinados con hábitos de vida saludables, que pueden dar un giro a la situación de personas con obesidad y comorbilidades asociadas. «Los médicos de familia que conocemos muy bien a los pacientes tenemos la oportunidad de ayudarles. La obesidad requiere un abordaje médico, lo sabemos desde hace tiempo», ha afirmado la Dra. Ana Cebrián, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria en el Centro de Salud Cartagena Casco, en Murcia.
Los ensayos clínicos han mostrado una pérdida de peso cercana al 17%, con resultados similares a los de la semaglutida inyectable
«Tenemos que ir al abordaje temprano, a entender la enfermedad, escuchar a los pacientes y si ellos no nos preguntan, que seamos capaces de abrir la conversación y ofrecerles un tratamiento integral. Porque la obesidad no es culpa de nadie, es una enfermedad y tenemos herramientas médicas para ayudar a muchos pacientes», ha expuesto.
La especialista ha puntualizado que hay que explicarles a los pacientes los beneficios de la semaglutida y sus efectos secundarios esperables. En su versión oral, esos efectos «son parecidos a los inyectables». Describe problemas gastrointestinales como náuseas, estreñimiento, vómitos y diarrea. Tratan de «jugar» con las dosis para hacer más llevaderos esos efectos si aparecen, además de ofrecer a los pacientes recomendaciones específicas. En los estudios con el fármaco oral «el 94% de los pacientes que empezaron el ensayo lo acabaron, esto hace pensar que será bien tolerado», ha añadido el endocrino.









