Redacción
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha identificado seis acciones climáticas y sanitarias que, si se aplican a nivel mundial, podrían salvar 1,6 millones de vidas cada año, además de generar unos beneficios de unos 3.500 millones de euros (3,9 trillones de dólares) relacionados con el bienestar. Así lo estima el informe Beneficios y costes globales de las medidas prioritarias sobre el cambio climático y la salud, publicado el pasado miércoles, antes de la celebración de la 31ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP31), que comenzará el próximo 9 de noviembre en Turquía.
Las medidas analizadas incluyen sistemas de alerta frente a los riesgos sanitarios derivados del calor; servicios de agua potable resistentes al cambio climático; saneamiento básico; instalaciones para la higiene y el lavado de manos; combustibles y tecnologías domésticas más limpias para cocinar y calentar; y políticas eficientes de fijación de precios de los combustibles fósiles.
Según el informe, la aplicación a gran escala de estas intervenciones también podría evitar 16.700 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO₂), equivalentes al 31% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, excluidas las relacionadas con el uso del suelo, los cambios de uso del suelo y la silvicultura.
Las políticas de fijación de precios de los combustibles fósiles podrían evitar 1,2 millones de muertes al año
La OMS destaca que las seis medidas podrían generar un triple beneficio: una población más sana, menores emisiones y economías más sólidas. Los beneficios relacionados con el bienestar incluyen el valor de las vidas salvadas, el ahorro en costes sanitarios, el aumento de la productividad y la reducción de las pérdidas climáticas y medioambientales. A estos se sumarían otros 4.800 millones de euros (5,4 billones de dólares) en beneficios fiscales cada año.
El informe calcula que, en cinco de las seis medidas analizadas, cada dólar invertido generaría 24 dólares en beneficios. Los sistemas de alerta sanitaria por calor figuran entre las intervenciones más rentables, con beneficios estimados de 835 dólares por cada dólar invertido.
Las políticas de fijación de precios de los combustibles fósiles, incluida la eliminación de subsidios ineficientes y una fiscalidad adecuada, concentrarían los mayores beneficios. Según las estimaciones de la OMS, estas medidas podrían evitar 1,2 millones de muertes al año y generar importantes beneficios económicos y fiscales.
Rachel Lowe: «El principal desafío es conseguir que las soluciones lleguen a las poblaciones que más las necesitan»
Frank Pega, técnico de Economía de la Salud Climática de la OMS, ha instado a los países a considerar las medidas de salud climática como inversiones y no como costes. Para ello, ha reclamado financiación sostenible por parte de los ministerios de Hacienda y la colaboración de los ministerios de Sanidad para implementar y supervisar las intervenciones.
En declaraciones recogidas por el Science Media Centre España, Rachel Lowe, profesora de investigación Icrea y responsable del Grupo de Resiliencia Sanitaria Global del Barcelona Supercomputing Center – Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS), ha señalado que «muchas de las soluciones ya existen y pueden salvar vidas, al tiempo que generan importantes beneficios económicos».
A su juicio, el principal desafío no consiste únicamente en demostrar que estas intervenciones funcionan, sino en conseguir que lleguen a las poblaciones que más las necesitan. Lowe ha agregado que las cifras del informe son estimaciones, aunque considera que ofrecen argumentos sólidos para que los gobiernos prioricen e inviertan en medidas que permitan hacer frente al cambio climático y proteger la salud.
Frank Pega ha invitado a los países a acelerar la acción climática «para evitar muertes evitables, enfermedades y para asegurarnos de que no tengamos estas pérdidas económicas»
La OMS ha pedido a los países que participarán en la COP31 que alcancen compromisos sólidos y aceleren la acción climática. Diarmid Campbell-Lendrum, jefe de la Unidad de Cambio Climático, Calidad del Aire, Energía y Salud del organismo, ha advertido de que el calor extremo ya se ha cobrado decenas de miles de vidas en Europa y ha reclamado que los gobiernos actúen ante los riesgos sanitarios del cambio climático.
Además, desde la institución han propuesto reinvertir los beneficios económicos y fiscales derivados de estas políticas en otras medidas como reforzar los sistemas sanitarios, mejorar la resiliencia climática y financiar el desarrollo sostenible.
El técnico de Economía de la Salud Climática de la OMS ha invitado a los países a acelerar la acción climática «para evitar muertes evitables, para evitar enfermedades y para asegurarnos de que no tengamos estas pérdidas económicas».






