Migraña crónica: el 35,8% de pacientes espera más de un año tras el diagnóstico para acceder al tratamiento preventivo

El 84,6% de los encuestados señala barreras en la atención sanitaria y solo el 26% considera que su enfermedad está bien controlada. Los especialistas reclaman reforzar atención primaria, facilitar el acceso a las nuevas terapias y mejorar el seguimiento de los pacientes

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Fátima del Reino Iniesta
El 35,8% de las personas con migraña crónica tarda más de un año desde el diagnóstico hasta acceder a un tratamiento preventivo. Además, el 84,6% afirma haber encontrado barreras en su atención sanitaria, especialmente relacionadas con las listas de espera, el acceso a especialistas y la falta de seguimiento. Estos son algunos de los resultados del estudio sociológico La migraña crónica en España: la enfermedad invisible, presentado este miércoles por Lundbeck Iberia.

El informe, elaborado mediante una encuesta online a 850 personas mayores de edad que declaran padecer migraña crónica, pone de manifiesto las dificultades que persisten en el recorrido asistencial. El 80% de los participantes son mujeres y los resultados reflejan experiencias autodeclaradas, sin verificación clínica del diagnóstico.

En concreto, tres de cada diez encuestados tardan más de un año en recibir un diagnóstico desde la aparición de los primeros síntomas. Entre las principales barreras asistenciales destacan las listas de espera (44,5%), las dificultades para acceder a especialistas (41,1%) y la falta de seguimiento (37,8%). Ante esta situación, el 62,8% de los participantes reclama un mayor acceso a especialistas y unidades de cefalea. Por su parte, el 43,1% considera prioritario agilizar el diagnóstico desde atención primaria y el 28,7% pide tratamientos accesibles y sin interrupciones.

El 62,8% reclama mayor acceso a especialistas y unidades de cefalea, mientras que el 43,1% pide agilizar el diagnóstico desde atención primaria

Reforzar atención primaria para evitar la cronificación de la migraña

Durante la presentación del estudio, el Dr. Jaime Rodríguez Vico, neurólogo coordinador y fundador de la Unidad de Cefalea de la Fundación Jiménez Díaz, ha situado el fortalecimiento de atención primaria entre las principales prioridades para mejorar el abordaje de la enfermedad. Además, ha recordado que se trata de un diagnóstico clínico que, en los casos habituales, puede establecerse mediante una adecuada historia clínica, sin necesidad de pruebas complementarias específicas.

El neurólogo ha insistido en la importancia de «diagnosticar y tratar precozmente la migraña para reducir el riesgo de cronificación». En este sentido, ha recordado que el abordaje terapéutico debe contemplar tanto el tratamiento sintomático de las crisis como el preventivo.

El Dr. Rodríguez Vico también ha defendido que los médicos de atención primaria puedan «acceder a un mayor número de opciones terapéuticas» desde fases más tempranas de la enfermedad. Entre ellas, ha mencionado los anticuerpos monoclonales, los gepantes y la toxina botulínica, cuyo acceso está condicionado, según ha señalado, por barreras administrativas y de financiación.

En su intervención, el especialista ha destacado los avances que han supuesto los nuevos tratamientos para los pacientes con migraña crónica. Asimismo, ha apuntado que las terapias preventivas más recientes han mejorado las posibilidades de respuesta y tolerabilidad frente a determinadas opciones tradicionales, como el topiramato. Para avanzar en este ámbito, los participantes también han señalado la necesidad de mejorar la formación de los profesionales sanitarios, establecer protocolos asistenciales y facilitar una mayor coordinación entre atención primaria, neurología, enfermería y farmacia.

El Dr. Rodríguez Vico defiende ampliar las opciones terapéuticas disponibles desde atención primaria para favorecer un tratamiento más temprano

Solo el 26% considera que tiene la migraña bien controlada

Las dificultades asistenciales también se reflejan en la percepción del control de la enfermedad. Según el informe, solo el 26% de los encuestados considera que su migraña está bien controlada, mientras que el 27,4% declara no recibir tratamiento preventivo y el 14,1% afirma no haber encontrado uno que funcione.

No obstante, el Dr. Rodríguez Vico ha matizado estos resultados durante la rueda de prensa. A su juicio, el porcentaje de pacientes que percibe su enfermedad como controlada no equivale necesariamente al grado de control observado en la práctica clínica. El especialista ha señalado que los nuevos tratamientos han modificado sustancialmente el manejo de los pacientes más graves y que en su unidad «los resultados son mejores de lo que refleja esta cifra». Además, ha apuntado que la recogida de datos durante un periodo de verano especialmente caluroso podría haber influido en la percepción de gravedad de los participantes.

En cualquier caso, los especialistas han coincidido en que la valoración del control de la migraña debe ir más allá del número de días de cefalea al mes. Es necesario considerar también la repercusión de la enfermedad sobre el descanso, la capacidad laboral, las relaciones personales y las actividades cotidianas.

Otra de las conclusiones relevantes es que uno de cada cuatro encuestados afirma haber interrumpido un tratamiento que consideraba eficaz por motivos no clínicos. Entre las causas señaladas figuran las dificultades de acceso o renovación de la medicación y los cambios de médico, hospital o comunidad autónoma.

En este contexto, María Antonia Mira, enfermera del Servicio de Neurología del Hospital de Manacor, ha destacado el papel de enfermería en la educación terapéutica y el seguimiento continuado de los pacientes. «El abordaje de la migraña crónica requiere un seguimiento adecuado y una comunicación fluida entre los profesionales sanitarios y los pacientes», ha señalado.

Durante el encuentro también se ha incidido en la importancia de explicar las expectativas de respuesta al tratamiento, resolver las dudas de los pacientes y utilizar herramientas de seguimiento, como el diario de cefaleas, para valorar su evolución.

Uno de cada cuatro encuestados ha interrumpido un tratamiento eficaz por motivos ajenos a su salud, lo que refuerza la importancia de garantizar la continuidad asistencial

¿Migraña o dolor de cabeza?

Más allá del abordaje asistencial, el informe refleja el impacto de la migraña crónica sobre la calidad de vida. El 84,7% de los participantes considera que la sociedad confunde esta enfermedad neurológica con un simple dolor de cabeza, mientras que el 80,8% cree que se minimiza la discapacidad que provoca.

La migraña afecta a alrededor de cuatro millones de personas en España, de las que más de un millón conviven con su forma crónica, según los datos expuestos durante la presentación. Esta última se caracteriza por la presencia de cefalea durante al menos 15 días al mes, durante más de tres meses, con características migrañosas en al menos ocho de esos días.

De acuerdo con los resultados del estudio, dos de cada tres participantes consideran que la enfermedad afecta seriamente a su calidad de vida. Sus repercusiones alcanzan las actividades cotidianas (53,5%), la salud mental y el estado de ánimo (48,8%), el trabajo o los estudios (47,4%) y la calidad del sueño (41,5%). En el ámbito laboral, el 53,2% reconoce haber reducido su rendimiento y el 38,7% ha faltado al trabajo durante una crisis. Además, el 46% admite que ha disimulado su migraña en el entorno laboral.

Por su parte, Eva María Ortega, vocal de la junta directiva de la Asociación Española de Migraña y Cefalea (Aemice), ha advertido de que la incomprensión social y la normalización de los síntomas siguen condicionando la búsqueda de atención sanitaria. La representante de los pacientes ha reclamado un plan estratégico nacional de migraña, desarrollado junto con las comunidades autónomas, que contemple recursos, responsabilidades y mecanismos de evaluación. También ha insistido en la necesidad de reducir las desigualdades territoriales en el acceso al tratamiento y reforzar la participación de los pacientes.

Los pacientes reclaman un plan estratégico nacional de migraña que reduzca las desigualdades territoriales y permita evaluar los resultados asistenciales

Retos pendientes

El estudio identifica también importantes necesidades de información. Solo el 29,8% de los encuestados afirma sentirse bien informado sobre su enfermedad, mientras que el 93,6% manifiesta interés por ampliar sus conocimientos, especialmente sobre tratamientos y otros aspectos de su manejo.

Los profesionales sanitarios continúan siendo la principal fuente de información para el 74,5% de los participantes y la que genera mayor confianza, con un 80%. Sin embargo, entre los jóvenes de 18 a 34 años aumenta el recurso a las redes sociales (31,1%) y a la inteligencia artificial (28,6%). En este escenario, los expertos han destacado la importancia de reforzar la educación sanitaria y la formación de los profesionales que atienden a personas con migraña, tanto en las consultas especializadas como en atención primaria.

Lluís Pujadas, director médico de Lundbeck Iberia, ha subrayado la necesidad de escuchar a los pacientes para identificar las necesidades que todavía no encuentran respuesta. «Conocer cómo viven las personas con migraña crónica y qué dificultades encuentran en su día a día es fundamental para identificar necesidades no cubiertas y contribuir a mejorar la información, la atención y el control de la enfermedad», ha afirmado.

El reto, según han coincidido los participantes, pasa por avanzar hacia un diagnóstico más temprano, una atención coordinada y un seguimiento que permita mejorar el control de la enfermedad y recuperar calidad de vida.

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