“Hemos contado mal nuestra historia. Nos hemos quedado siempre en las herramientas, y no en las soluciones que damos”

Mercedes Pereira Pía, presidenta de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (Sefap)

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Juan León García (Oviedo)
Oviedo acoge estos días el 29 Congreso de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (Sefap), un colectivo de profesionales que se haya inmerso en plena redefinición. Por una parte, tras la renovación de su junta directiva y, por otra, debido al protagonismo que la atención primaria ha tenido para el Ministerio de Sanidad en los últimos tiempos: sin ir más lejos, el lema de esta edición se centra en el Plan de Acción de Atención Primaria y Comunitaria 2025-2027.

Para su presidenta, Mercedes Pereira Pía, farmacéutica de atención primaria (FAP) en el Servizo Galego de Saúde (Sergas), una oportunidad de reivindicarse como parte fundamental de la transformación profunda que vive el Sistema Nacional de Salud (SNS) debido a desafíos como el envejecimiento poblacional y, consecuencia de ello, una población cronificada, con más comorbilidades y polimedicada.

El lema de este congreso está enfocado en el Plan de Acción de Atención Primaria y Comunitaria 2025-2027. ¿Qué papel cumple el FAP, o quiere Sefap que cumpla, en este plan?
Es importante hablar de los farmacéuticos de atención primaria, pero también de estructuras asistenciales en atención primaria, pero no solo. Estamos de hecho en subdirecciones, en servicios institucionales. Pero vamos a dar un paso para adelante, que es el papel clínico asistencial que acompaña al médico, a la enfermera, a la farmacia comunitaria, a todos los prescriptores, y acompaña sobre todo al paciente con su bolsa de medicación desde la prescripción y hasta que la toma en el domicilio.

“Queremos ser una red de seguridad, partiendo la visión desde el medicamento al paciente”

Nuestro papel tiene un espacio temporal en el que tratamos al paciente, que es ambulatorio, no está ingresado, que tiene cierta complejidad. Colaboramos y estamos acompañando al médico en la toma de decisiones, por ejemplo cuando hablamos de pacientes con muchas medicaciones que han ido a múltiples prescriptores, y que cada uno ha tratado su parte. Aquí, de forma longitudinal, el farmacéutico puede aportar mayores garantías. Queremos ser una red de seguridad, partiendo la visión desde el medicamento al paciente. Y con todos los condicionantes que influyen en que un medicamento funcione correctamente.

Este plan es 2025-2027. Estamos en 2026, queda un año para acabarlo. En pleno periodo electoral, ¿qué piden al próximo ministro de Sanidad para que le dé continuidad a esta estrategia?
Lo primero, que nos escuchen. Nosotros vamos a presentar nuestras tres líneas estratégicas de integración en equipos asistenciales que es crear modelos de procesos asistenciales donde intervenga el farmacéutico. Estamos también diseñando recorridos formativos para la capacitación, centrados en integrar habilidades, que no solo se reduzca a la asistencia a un curso.

Decir qué hacemos, cómo lo hacemos, y una tercera línea: explicar a los gestores y al ministerio qué herramientas necesita un FAP para integrarse en un equipo multidisciplinar y una estructura de atención primaria.

Tenemos un documento en desarrollo con 17 ítems y que habla de qué necesidades tiene de integrar su información en historia clínica; cómo se trabaja con interconsultas; cómo trabajamos con agendas. Es esencial que el farmacéutico de atención primaria tenga una agenda igual que la tiene el médico para saber qué tarea necesita realizar.

“Vamos a presentar tres líneas estratégicas de integración en equipos asistenciales de primaria que se basan en crear modelos de procesos asistenciales donde intervenga el farmacéutico”

Pretendemos llevar este documento tanto al ministerio como a distintos responsables de farmacia de las comunidades autónomas en el que le exponemos qué resuelve el farmacéutico, cómo lo hace y qué necesitamos para que lo resuelva.

La idea es que podamos tener acceso a dar esta información y vamos a intentar acercarnos al mayor número de comunidades posible. Nuestra idea es explicarlo con calma y presentar este proyecto, porque creemos que tiene razón de ser; tiene un ahorro; aporta seguridad al paciente y es una necesidad que puede ser invisible todavía. Pero debemos visibilizarla y decir cómo se hace y se integra un farmacéutico en las estructuras de atención primaria.

El Ministerio de Sanidad acaba de publicar un informe con recomendaciones para poder atraer o retornar a esos profesionales de primaria que se han ido a hospitalaria por las condiciones, y también fidelizarlos en atención primaria. ¿Qué papel podría jugar farmacia aquí?
Estamos encantados del vuelco que se está dando hacia visibilizar otra vez atención primaria y darle la entidad que tiene. Porque no somos un efecto secundario o un seguimiento del hospital. La atención primaria tiene su razón de ser, y tiene que ver muchísimo con la longitudinalidad. Es esencial que un paciente tenga un médico como el de familia, que conozca todo el proceso por el que está pasando el paciente.

“Estamos encantados con el vuelco que se está dando a visibilizar otra vez atención primaria y darle la entidad que tiene. No somos un efecto secundario del hospital”

Cuando hablamos de especialista hospitalario, ve al paciente por órganos. Los profesionales de atención primaria y comunitaria lo vemos de manera más integral. Y esto es esencial. Insisto: esa visión completa del paciente, que es la atención primaria, tiene una razón de ser. Tenemos que darle el valor y la importancia que tiene. Porque siempre hemos pensado que el hospital tiene más valor, que lo preventivo no vende. El cardiólogo es el que te salva en el momento en el que lo necesitas. Pero no se ve toda la medicación que tomas antes para evitar tener un segundo infarto.

Primaria tiene mucho de prevención, de seguimiento, de atención al paciente que haga las cosas bien, que se cumplan unos criterios. Este informe de Sanidad creo que explica esa necesidad de reforzar la primaria y darle el valor que tiene.

Respecto a la prevención, el farmacéutico de atención primaria, al que no se le ve en la consulta, pero está, ¿de qué manera les gustaría visibilizarlo?
Nosotros no tenemos que estar tan de cara al paciente porque el que está es el médico, que es quien tiene esa relación de confianza; la enfermera, que es a la que le cuentan muchas veces sus cosas y con la que tienen esa cercanía, y luego el farmacéutico comunitario, que tiene ese conocimiento de los determinantes sociales que tanto influyen.

“Queremos ser esa raíz de seguridad que hay detrás de todas esas prescripciones que vienen de todas partes y que estén optimizadas para las características de cada paciente en cada momento”

Tenemos un análisis técnico-clínico de la medicación. Me baso en todos los diagnósticos de todos los prescriptores que han visto a un paciente (y normalmente ahora son varios médicos). Lo que queremos los farmacéuticos de atención primaria es ser esa raíz de seguridad que hay detrás de que todas esas prescripciones, que vienen de todas partes, estén optimizadas para las características de cada paciente en cada momento. Queremos ser un apoyo para el médico, con el médico.

De tal forma que un médico, cuando vea a un paciente que ha ido en los últimos meses a diferentes profesionales, sepa que hay alguien a su lado que va a saber que ese antiepiléptico o ese tratamiento para la migraña no van a entorpecerse si llega a consulta con una infección y le debe prescribir otro tratamiento. O que lo que le ocurre es por causa de un efecto secundario de un medicamento.

Somos ese sistema de seguridad que acompaña al paciente con su bolsa de medicación. En una sociedad más medicada que nunca, queremos ayudar a prevenir que eso pueda ser un problema.

¿Diría que los gerentes de atención primaria se dan cuenta del ahorro que genera un farmacéutico de atención primaria?
Por ahora, no. Los gerentes saben que el problema existe, pero no son conscientes de que el farmacéutico soluciona realmente ese tema. Nos falta demostrarlo. Nosotros hemos contado mal nuestra historia. Hemos hablado siempre de herramientas, de lo que hacemos. Nos hemos quedado siempre en las herramientas, y muy poco en las soluciones y los fines que tenemos.

“Cómo mides y determinas los resultados si encima son preventivos”

Es muy difícil cuantificar lo que se previene, porque no ocurre. Qué te puedo decir, yo, que he evitado tantos efectos adversos si no han ocurrido. Estamos en esa zona de la prevención en la que es más difícil de explicar y cuantificar el ahorro.

Históricamente, tenemos asignados unas ratios tan grandes de población que es difícil extraer resultados reales. En Galicia, somos los que tenemos mejor ratio en España con 25.000 pacientes por farmacéutico de atención primaria. Tengo a la semana 10 intervenciones reales. Otros compañeros tienen 120.000 o 180.000 pacientes en su cupo.

De dónde sacas resultados, si encima son resultados preventivos. Cómo mides y determinas esto. Entre nuestras tareas está también, aparte de la seguridad del paciente, que una hoja de prescripción esté optimizada. Lo que significa medicaciones que ya no deberían estar, que no tienen duplicidades; significa conocer la situación actual del paciente, que no le haga daño la medicación, y evitar así que acuda a urgencias o que haya ingresos.

¿Hay escasez de FAP en España?
Mucha. No está medido, pero lo que tenemos que ver es en qué trabaja y qué aporta el FAP en los equipos multidisciplinares en las estructuras asistenciales de atención primaria. No es lo mismo tener un FAP de referencia que está en una estructura superior, como una subdirección, porque no te acuerdas de él. Esa imagen del farmacéutico tenemos que trasladarla a que está con el resto del equipo multidisciplinar que atiende al paciente en el centro de salud.

El FAP atiende a toda medicación sea quien sea el prescriptor: consulta externa; hospitalaria; privada; recomendaciones de farmacia comunitaria. Y el resto de los condicionantes que pueden aportarnos los determinantes sociales, es un conjunto de temas que deben de tenerse en cuenta y que a nosotros nos afecta como resultado.

“Tenemos que trasladar la imagen del farmacéutico que está con el resto del equipo multidisciplinar que atiende al paciente”

Esta semana, el CSIC ha publicado un informe en el que se subraya que por primera vez, España supera los 10 millones de personas mayores de 65 años. Gran parte de ellas, pacientes crónicos, con comorbilidades y polimedicadas. ¿Cómo va a cambiar el paradigma del trabajo del FAP y de la atención primaria en sí misma?
Es una necesidad invisible todavía, no se tiene integrada. Conocemos la gota o la diabetes desde hace siglos, y sin embargo acaban de incorporarse los nutricionistas a los centros. La longevidad y la medicación excesiva, no se estudiaba cuando yo estudié Farmacia. Son tan nuevos estos conceptos. ¿Es un problema la sobremedicación? ¿De qué tipo, económico, de salud? Es difícil saberlo con precisión, porque no está integrado y es muy nuevo.

Por eso, uno de los temas que estamos tratando es que este problema se está comportando como una comorbilidad, porque la excesiva toma de medicamentos en gente que está viviendo mucho, está haciendo envejecer a las personas. Ya sea en capacidad de acomodación visual; equilibrio; pérdidas leves de memoria; dificultando la capacidad de dormir o respiratoria. Hemos llegado a un nivel mayor de vida, pero la polimedicación les está restando calidad de vida. Y esto es lo que hay que cambiar y lo que queremos explicar. Estamos entendiendo el problema y acoplándolo al sistema sanitario.

“Debemos agarrarnos al Plan de Acción. La atención primaria tiene que tener personalidad y recursos propios”

¿Qué espera de este congreso?
Espero que sea todo un éxito. Si miramos cuál es el lema, me parece que es el soporte que tenemos para crear todo nuestro proyecto y empezar a hablar de una atención primaria especializada. Hay una intención de volver a darle valor al papel de los profesionales que trabajan en la atención primaria.

Se están creando especialidades en enfermería, ya existen en medicina, y esperamos que en breve la especialidad de farmacia. Además, muchas direcciones generales que eran mixtas, están volviendo a crear la figura de primaria. El mensaje que recibimos de Sanidad es que nos dicen que la primaria tiene que estar ahí.

Debemos agarrarnos al Plan de Acción de Atención Primaria. A esta idea de que vamos a empujar, a salir de este incógnito gracias al refuerzo y la necesidad que se está viendo que hay. La atención primaria tiene que tener personalidad y recursos propios.

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