Nuevas terapias y medicina personalizada: así avanza la investigación frente a las enfermedades infecciosas, inflamatorias y crónicas

Los ensayos clínicos exploran nuevas posibilidades para tratar patologías como la epoc, el VIH, la artritis reumatoide o las bronquiectasias, con estrategias dirigidas a controlar la enfermedad, reducir las complicaciones y mejorar la calidad de vida de los pacientes

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Redacción
Reducir las agudizaciones, frenar el deterioro de la función pulmonar, simplificar los tratamientos o encontrar alternativas para enfermedades con opciones terapéuticas limitadas. Son algunos de los objetivos que persigue la investigación clínica en el ámbito de las enfermedades infecciosas, inflamatorias y crónicas, donde las nuevas moléculas, los tratamientos biológicos y la medicina de precisión están abriendo líneas de estudio para responder a necesidades médicas todavía no cubiertas. 

La importancia de esta actividad se refleja en el volumen de ensayos desarrollados en los hospitales. Durante 2025, Quirónsalud contabilizó 150 ensayos clínicos activos en enfermedades infecciosas, inflamatorias y crónicas, la segunda área con mayor actividad investigadora del grupo, únicamente por detrás de oncología. En conjunto, sus centros registraron 1.490 ensayos activos, de los cuales 410 se iniciaron durante ese ejercicio. 

Entre los centros con mayor actividad en este ámbito se encuentran la Fundación Jiménez Díaz (Madrid) y el Hospital Quirónsalud Infanta Luisa (Sevilla). Sus investigaciones abarcan desde enfermedades respiratorias y autoinmunes hasta infecciones complejas, con un denominador común: conocer mejor los mecanismos de cada patología para desarrollar estrategias terapéuticas cada vez más efectivas. 

Controlar la inflamación y frenar el deterioro 

Las enfermedades respiratorias crónicas constituyen uno de los principales campos de investigación. Patologías como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (epoc), las bronquiectasias o el asma pueden provocar síntomas persistentes, agudizaciones e ingresos hospitalarios, con importantes consecuencias para la calidad de vida. 

En la Fundación Jiménez Díaz se desarrollan ensayos que estudian tratamientos biológicos dirigidos a mecanismos específicos de la inflamación. Según explican las Dras. Carolina Gotera, especialista del Servicio de Neumología, y Mar Fernández Nieto, especialista del Servicio de Alergología, estas investigaciones buscan identificar qué pacientes podrían beneficiarse de cada estrategia según su perfil inflamatorio. 

Entre los estudios se encuentran Vigilant, que evalúa si la administración temprana de depemokimab permite prevenir agudizaciones en determinados pacientes con epoc, y Theseus, que investiga una molécula capaz de bloquear simultáneamente dos vías inflamatorias. 

Otra aproximación es la del ensayo Amico, que analiza si la metformina, un medicamento utilizado habitualmente en diabetes, puede frenar el deterioro de la función pulmonar en pacientes con epoc y enfisema. El estudio explora mecanismos relacionados con el envejecimiento celular y su posible papel como dianas terapéuticas. 

En bronquiectasias destacan los ensayos Clear y Vento, que abordan dos componentes fundamentales de la enfermedad: la infección bronquial crónica y la inflamación. Clear investiga un tratamiento diseñado para ayudar al sistema inmunitario a reconocer y eliminar Pseudomonas aeruginosa, mientras que Vento estudia si el bloqueo de la interleucina 33 permite reducir las agudizaciones. 

La medicina personalizada también está transformando la investigación reumatológica. En el Hospital Quirónsalud Infanta Luisa se desarrollan estudios en artritis reumatoide, artritis psoriásica, lupus, espondiloartritis, enfermedad de Sjögren y otras patologías autoinmunes. 

La Dra. Lola Bursón, reumatóloga responsable de la Unidad de Ensayos Clínicos en Reumatología del centro, destaca la evolución experimentada en este campo. “La investigación se ha hecho mucho más sofisticada”, detalla. Y explica que, junto a los nuevos fármacos dirigidos a dianas inmunológicas, se están incorporando terapias celulares, nanotecnología y estrategias seleccionadas según las características biológicas y clínicas de cada paciente. 

Uno de los ámbitos que despierta especial interés es la enfermedad de Sjögren, para la que históricamente han existido pocas alternativas terapéuticas específicamente dirigidas. Los nuevos estudios buscan ampliar las opciones disponibles. La transformación también alcanza a enfermedades como la artrosis. Según Bursón, “estamos dejando atrás la idea de una patología puramente mecánica o de desgaste”, lo que está impulsando investigaciones dirigidas no solo al dolor, sino también a los mecanismos biológicos de la enfermedad. 

Del VIH a las vacunas 

La investigación en enfermedades infecciosas también está explorando nuevas posibilidades. En la Fundación Jiménez Díaz, las principales líneas desarrolladas durante 2025 se centraron en el VIH, las enfermedades prevenibles mediante vacunación y las infecciones bacterianas graves. 

La Dra. Lucía Llanos, responsable de la Unidad de Investigación Clínica y de la Secretaría del Comité de Ética del Instituto de Investigación Sanitaria de la Fundación Jiménez Díaz (IIS-FJD), destaca que “estos estudios reflejan una estrategia de investigación orientada no solo a desarrollar nuevos tratamientos, sino también a optimizar los ya existentes, mejorar la prevención de enfermedades infecciosas y avanzar hacia modelos terapéuticos más eficaces, seguros y adaptados a las necesidades de los pacientes”. 

En el caso del VIH, uno de los objetivos es simplificar los tratamientos. El ensayo Crown evalúa antirretrovirales inyectables de acción prolongada en pacientes con viremia, mientras que otros estudios investigan regímenes orales de administración semanal, frente a las pautas diarias habituales. 

Desde el equipo investigador del centro se destaca el interés de estas estrategias por su potencial para mejorar la comodidad, la adherencia terapéutica y la calidad de vida, siempre que los resultados confirmen su eficacia y seguridad. También se estudian tratamientos dirigidos al reservorio viral, uno de los principales obstáculos para alcanzar una remisión prolongada o una eventual curación funcional del VIH. 

La prevención constituye otra prioridad. Entre los estudios destacan los ensayos de vacunas frente a la gonorrea, las infecciones urinarias recurrentes, el herpes simple y la neumonía neumocócica. En particular, la investigación de una vacuna contra la gonorrea adquiere relevancia ante el problema de las resistencias antimicrobianas. 

Precisamente, optimizar el uso de antibióticos sin comprometer la eficacia de los tratamientos representa otro desafío. Estudios como Shorten-2 investigan si determinadas infecciones graves pueden tratarse con pautas más cortas, lo que podría reducir los efectos adversos y la exposición innecesaria a estos medicamentos. 

Dra. Lola Bursón, reumatóloga responsable de la Unidad de Ensayos Clínicos del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa: “Estamos dejando atrás la idea de la artrosis como una patología puramente mecánica o de desgaste” 

Más allá de los posibles avances terapéuticos, la investigación plantea retos organizativos y asistenciales. La complejidad creciente de los ensayos exige equipos especializados, coordinación entre centros y un seguimiento riguroso de los participantes. También resulta necesario mejorar el conocimiento sobre los estudios disponibles y facilitar el acceso de los pacientes que puedan cumplir los criterios de inclusión. 

Para Bursón, “la investigación y la asistencia clínica están completamente conectadas”. La especialista subraya que participar en ensayos permite a los profesionales conocer nuevas estrategias terapéuticas y trasladar ese aprendizaje a la atención cotidiana, independientemente de que un paciente participe o no en un estudio. 

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