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Profesor Micó, presidente de la SED: Los avances tecnológicos contribuyen muchísimo al tratamiento del dolor

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..Elena Santa María
El Profesor Juan Antonio Micó, presidente de la Sociedad Española del Dolor (SED), ha explicado a iSanidad. Lo mejor de la Sanidad que el tratamiento del dolor tiene en la tecnología un gran aliado. Desde la SED se sigue estudiando el dolor y todas sus derivaciones físicas y emocionales como señal de alerta. Para Micó el dolor debe considerarse una enfermedad cuando pasa a ser crónico.

El dolor es uno de los caballos de batalla de la sociedad moderna, realmente, ¿se puede vivir sin dolor?
Yo diría que acompaña a otros males de la sociedad moderna. El dolor en sí mismo es una enfermedad, aunque como síntoma se ha considerado siempre presente en múltiples enfermedades. Pero actualmente ya consideramos al dolor como una enfermedad propia cuando se cronifica, es decir, una enfermedad que tiene una fisiopatología, que tiene un proceso largo, en el sentido de que además de ser un síntoma acompañante de otras enfermedades en sí mismo es una enfermedad. ¿Se puede vivir sin dolor? El dolor agudo es absolutamente necesario en algunas circunstancias. Siempre ponemos el mismo ejemplo en la universidad; si alguien tiene un apendicitis y no le duele puede sufrir una perforación, y ese dolor que siente en el vientre es señal de que algo no funciona. Por tanto, el dolor agudo es necesario como una señal de alarma, de hecho, una familia que genéticamente no sufre dolor tienen un acortamiento en su vida. Así que la respuesta es que el dolor agudo es necesario y cumple una función biológica y hay que diferenciarlo de otro tipo de dolor como el dolor de una fractura, que indica que tiene que estar movilizado, o el dolor detrás de una intervención quirúrgica, pero eso es otra cosa. El dolor crónico es una auténtica enfermedad, y por tanto la respuesta a su pregunta es que, así como el dolor agudo lo necesitamos como señal de alerta, el dolor crónico no, el dolor crónico es una enfermedad.

Actualmente ya consideramos al dolor como una enfermedad propia cuando se cronifica

El dolor crónico, que muchas veces es muy incapacitante, ¿se acabará considerando una patología? ¿se podrá obtener algún tipo de incapacidad laboral por dolor crónico?
El dolor crónico es una enfermedad que puede acompañar una gran incapacidad física y también mental, porque el dolor crónico produce alteraciones en la esfera emocional que son muy debilitantes, y por supuesto pueden repercutir en una ausencia laboral.

El dolor crónico produce alteraciones en la esfera emocional que son muy debilitantes

¿Se puede medir el dolor?
Claro. El dolor se puede medir de muchas maneras. Hay muchas escalas, instrumentos que llamamos nosotros, para poder medir el dolor. La más habitual es la escala más lógica, la que va de 0 a 10, en la que el paciente indica según la intensidad el número, no hace falta ningún tipo de conocimiento especial. Estas escalas con niños se representan con caras tristes, caras alegres y realmente funciona. Hay otras más complicadas para otro tipo de dolor, como puede ser el dolor neuropático, o un dolor por una lesión nerviosa, pero sí se puede medir, perfectamente.

¿Lo que no se puede medir es el umbral del dolor?
En algunas experimentaciones se utiliza, y a nivel de investigación sí hay maneras de medir el umbral del dolor. Hay que tener en cuenta que el umbral del dolor no es solamente físico. Es como cuando decimos cuánto tiempo eres capaz de aguantar debajo del agua, llega un momento en que necesitas aire, pero mentalmente te puedes concentrar en aguantar más. Llega un momento en que la parte del dolor física te produce una reacción, pero también el aspecto emocional, es decir, el como tú eres capaz de aguantar e influir mental y emocionalmente para tolerar ese dolor, que modifica el umbral del dolor. Cambia mucho de unas personas a otras, teniendo en cuenta múltiples factores, incluso de género. Hay muchos bulos, pero hay grandes estudios que revelan la influencia del género en la percepción del dolor.

Los avances tecnológicos, ¿suponen una verdadera ayuda para el tratamiento del dolor?
No para todo tipo de dolor, pero todos los fenómenos de estimulación, neuroestimulación, neuromodulación, la radiofrecuencia…todas esas técnicas contribuyen muchísimo, no como una alternativa única porque el dolor se tiene que abordar desde un punto de vista multimodal, pero sí, cada día más las técnicas físicas se están multiplicando en el tratamiento del dolor con gran eficacia y eficiencia. En esto momento son mucho más limitadas que lo que puede ser la prescripción de un fármaco, pero poco a poco se está estableciendo.

Los avances tecnológicos se están multiplicando en el tratamiento del dolor con gran eficacia y eficiencia

¿Cómo se avanza en la investigación para el tratamiento del dolor?
Yo me dedico más al dolor en la parte emocional, en las repercusiones emocionales del dolor. Todo lo que es dolor crónico con depresión, ansiedad… ¿Cómo se investiga el dolor? El dolor se investiga de muchas maneras, como cualquier proceso. Lo primero es tener una idea, un problema que resolver, unas técnicas que aplicar, una metodología. Investigar el dolor supone investigar a nivel preclínico, a nivel de laboratorio, se puede investigar a nivel clínico (ensayo clínico, pruebas diagnósticas, biomarcadores), se puede investigar a nivel epidemiológico, conociendo las poblaciones específicas y patologías más específicas. Hay tres niveles en la investigación del dolor: preclínico, clínico y epidemiológico y yo añadiría también el social, investigar como el paciente y sus familiares se implican en el dolor. Esas son las cuatro formas en que se puede investigar el dolor sin entrar en detalles de técnicas específicas.

Hay tres niveles en la investigación del dolor: preclínico, clínico y epidemiológico y yo añadiría también el social, investigar como el paciente y sus familiares se implican en el dolor

¿Qué se puede hacer por el dolor desde Atención Primaria?
El dolor es uno de los síntomas más frecuentes en la Atención primaria, junto con la fiebre. La Atención Primaria ha crecido mucho en el tratamiento del dolor con todos los cursos de formación que se han hecho orientados al conocimiento del dolor en la Atención Primaria. Hay que tener en cuenta que el médico de Atención Primaria tiene que saber de todo: obviamente tiene que saber de hipertensión, de digestivo…y obviamente el nivel de conocimiento es diferente al que puede tener un especialista. Pero la Atención Primaria cumple un primer paso muy importante en el tratamiento del dolor y en general los médicos de Atención Primaria manejan bien el dolor. No tienen mucho tiempo para conocer sus diagnósticos precisos, pero están muy bien entrenados en cuanto al tratamiento y al diagnóstico del dolor, obviamente siempre se puede mejorar. En ese sentido la Sociedad Española del Dolor (SED) que presido, está muy implicada en la formación del dolor, no solo en la formación de especialistas, sino también la Atención Primaria.

Los médicos de Atención Primaria están muy bien entrenados en cuanto al tratamiento y al diagnóstico del dolor

¿Por qué es bueno que las Unidades de Tratamiento del Dolor estén acreditadas por la SED?
La SED es un órgano independiente, es una entidad sin ánimo de lucro. Lo que hace la SED es establecer consensuadamente unos criterios, que obviamente no los ha hecho la SED como Junta Directiva, sino con la ayuda de todos los especialistas con los que se ha contactado. Hay una serie de parámetros, de ítems que se consideran que son unidades de dolor de primer nivel, de segundo nivel…dependiendo del número de técnicas que aplicas. La SED lo que tiene es una especie de certificado que no va más allá de decir que un órgano independiente, acredita, certifica, reconoce, yo utilizaría estos tres términos, que esos ítems que están publicados y que están consensuados por todos los especialistas en dolor los cumple la unidad de la que se trate. Cómo esa unidad utilice ese certificado, que yo prefiero llamarlo certificado más que acreditación, porque no es una acreditación del Ministerio como tal, cada uno lo usa de la manera que estima conveniente, por supuesto.

¿Qué es lo que aporta la SED como sociedad científica al Sistema Nacional de Salud?
La SED es el conglomerado de una serie de socios y especialistas interesados en dolor. Todo tipo de especialidades médicas están incluidas, la enfermería y la fisioterapia la psicología… también los especialistas en Farmacia están incluidos en la SED. La SED pretende, y creo que así es, ser el centro conglomerado de todas las inquietudes del dolor y nosotros lo que hacemos es encargarnos de vehicularlas. Las estudiamos y las proyectamos allí donde el dolor tiene que estar presente. Por ejemplo, la SED recoge las inquietudes de todos los interesados en dolor, incluidos pacientes, y los proyecta a los ministerios correspondientes: Sanidad, Conocimiento, Asuntos Sociales…Somos el interlocutor con el Ministerio de todas aquellas situaciones que afectan al dolor. Esta es una función fundamental, la conexión de la administración y el mundo del dolor. Además tenemos un congreso anual como cualquier sociedad científica, donde todos los socios comunican sus investigaciones, al mismo tiempo hay talleres de formación sobre técnicas determinadas. También tenemos grupos de trabajo que son grupos de especialistas interesados en el dolor sobre una temática determinada, que organizan una jornada anual más delimitada. Tenemos un máster de formación en dolor, muy accesible a todos los especialistas, es online y está acreditado. La SED también tiene una fundación que concede ayudas a la investigación. ¿Cómo contribuye? Si tuviera que decirlo en una palabra, sería dando eco. Es el portavoz, amplifica el grito que puede suponer el dolor para que lo oiga el que tenga que oírlo, el de la administración o cualquier tipo de entidad.

En la SED participan especialidades médicas, enfermería y la fisioterapia la psicología… también los especialistas en Farmacia

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