Inicio ASP Dr. Díaz (SEMERGEN): Los médicos debemos vacunarnos no sólo por proteger a...

Dr. Díaz (SEMERGEN): Los médicos debemos vacunarnos no sólo por proteger a pacientes sino también a nosotros mismos

Compartir

..Cristina Cebrián. Palma de Mallorca
¿Debería ser obligatoria la vacunación entre los profesionales sanitarios? En el caso de la vacuna antigripal, se estima que solamente se la administra el 15-25% de los profesionales sanitarios de España, pese a estar recomendada para este colectivo. Una cifra muy lejana a la propuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Comisión Europea en grupos de riesgo, establecida en el 75%.

En el caso de la vacuna antigripal, se estima que solamente se la administra el 15-25% de los profesionales sanitarios de España

Para tratar de arrojar luz a ésta y otras cuestiones éticas y legales en torno a la administración de vacunas, se llevó a cabo el Foro de Controversia: La vacunación en los profesionales sanitarios. Aspectos éticos y legales. ¿Puede ser obligatoria la vacunación de los profesionales sanitarios?, en el marco del 40º Congreso de SEMERGEN, celebrado recientemente en Palma de Mallorca. El moderador de este debate, José Francisco Díaz, coordinador del Grupo de Trabajo de Bioética y Humanidades de SEMERGEN repasa para iSanidad los aspectos fundamentales sobre este tema de cierta controversia en el sector.

¿Debería ser obligatoria la vacunación de los profesionales sanitarios?
Mi opinión personal es que en algunos casos debería de ser obligatoria, no en todos. La idea general es convencer, persuadir y que la vacunación sea voluntaria. Pero pensamos que, para determinados puestos de trabajo y actividades sí que se podía considerar la posibilidad de obligar a la vacunación. Algo que, por otro lado, no es nada extraño porque hay muchos países europeos, incluso en EE.UU, que también obligan para determinados puestos de trabajo.

Dr. Díaz: “Siempre tenemos que evaluar las consecuencias negativas que tendría para nuestros pacientes el hecho de que los profesionales no nos vacunemos”

¿En qué casos sería obligatoria?
Serían casos en los que los profesionales sanitarios traten con pacientes especialmente vulnerables, por ejemplo en unidades de cuidados intensivos, en unidades de quemados, en profesionales que tratan con inmunodeprimidos. Es decir, aquellos profesionales que estén en contacto muy directo con pacientes especialmente sensibles y que pueden sufrir consecuencias graves si les transmite cualquier tipo de enfermedad, aunque sea una simple gripe.

¿Podría tener efectos secundarios o un impacto negativo esta obligatoriedad?
Hay veces que, basta que nos obliguen a algo, para que lo rechacemos o no queramos. Yo insisto en que creo que, en determinados casos, no quedaría más remedio que hacerlo porque siempre tenemos que evaluar las consecuencias negativas que tendría para nuestros pacientes el hecho de que los profesionales no nos vacunemos.

“No hay que olvidar que cuando estamos en una consulta de Atención Primaria y vemos a 30, 40 o 50 enfermos, tenemos mucho más riesgo de que cualquiera de ellos nos pueda transmitir una enfermedad”

¿Qué medidas son necesarias para que los profesionales se impliquen en la vacunación propia y en la de los pacientes?
Lo ideal sería una mayor concienciación de todos. Que todos asumiéramos que es necesario que nos vacunemos, no solamente por proteger a nuestros pacientes, sino también por protegernos a nosotros mismos. No hay que olvidar que cuando estamos en una consulta de Atención Primaria y vemos a 30, 40 o 50 enfermos, tenemos mucho más riesgo de que cualquiera de ellos nos pueda transmitir una enfermedad. Es decir, no solamente por el hecho de proteger a nuestros pacientes sino por protegernos a nosotros y a nuestros familiares de una posible enfermedad que les podamos llevar luego a casa. Por lo tanto, las principales medidas serían la persuasión y el convencimiento y podría ser, por normativa, obligado en determinadas circunstancias.

¿Sería útil un calendario vacunal común en la Unión Europea?
Sería lo deseable, lo que pasa es que ya nos cuesta mucho tener un calendario vacunal común en España como para que en la Unión Europea lo consiguiéramos. Lo veo difícil porque epidemiológicamente en los distintos países, las situaciones son muy diversas. Hay países en los que predominan determinadas enfermedades e infecciones que hacen más necesaria la vacunación contra ellas y sin embargo en otros países no. Por eso lo veo complicado, aunque sería lo deseable.

“Tenemos que luchar mucho por el calendario del adulto ya que hay determinadas enfermedades en los adultos que también precisan vacunación”

Con respecto a España, ¿aún es pronto para hablar de un calendario vacunal en adultos?
Ésta es una vieja polémica y una vieja lucha, el conseguir un calendario vacunal único. Parece que ahora estamos en ello y que hay más unidad que hace unos años. Ahora la lucha se plantea en torno al calendario del adulto. En cuanto al calendario infantil yo creo que está muy consolidado, es algo que todo el mundo acepta y está bastante consensuado. Sin embargo, tenemos que luchar mucho por el calendario del adulto ya que hay determinadas enfermedades en los adultos que también precisan vacunación, no solamente la gripe como se hace reglamentariamente todos los años, sino que hay otras enfermedades y pacientes muy sensibles que necesitarían vacunarse y que necesitaríamos que el médico de AP le recomendara la vacunación contra esas enfermedades e insistiera sobre ello.

¿A qué aspectos éticos y legales está sujeta la vacunación?
La vacunación es un ejemplo muy claro de beneficio ético porque no primaría nuestro derecho de autonomía de no vacunarse, sino que primaría la posibilidad de que protegiéramos a otras personas de un daño que es la misión fundamental del médico. Éste, lo que tiene que hacer en primer lugar es proteger a sus pacientes, cuidarlos y cuidar de que no sufran enfermedades. Éticamente, lo primero que tiene que hacer es no provocar enfermedades a sus pacientes, con lo cual está muy claro que primaría el beneficio de un tercero, que sería el paciente, por encima de la voluntad del médico que decida no vacunarse.

El médico tiene que aceptar que la vacunación es buena, beneficiosa y que es la medida de salud pública más eficaz y más sencilla de todas las que hay para proteger de enfermedades

¿Cómo debe afrontar el médico de AP un caso ‘antivacunas’?
Habría que convencer a la persona, persuadirla y, sobre todo, negociar. Es muy difícil que negociando y explicando bien las cosas no se consiga convencer a la persona de que se vacune. Si no de todo, por lo menos de determinadas enfermedades. Es difícil pero tampoco hay que interpretar nunca que esa persona no tiene conocimientos suficientes o que es un ignorante. Todo lo contrario, hay muchas personas que no se quieren vacunar y que son convencidos anti vacunas, pero han leído mucho, están muy bien informados y a veces es muy difícil rebatirles argumentos científicos, porque manejan unos argumentos que en ocasiones los médicos de AP no tenemos. Aunque sabemos que, en la mayor parte de los casos, esos argumentos anti vacunas son falsos es muy difícil de desmontar. Por lo tanto, hay que hacer mucha negociación y hablar mucho con ellos.

En este sentido, ¿es más fácil persuadir a un médico o a una persona anti vacunas?
Sería más difícil persuadir a los anti vacunas. El médico, en principio, tiene que aceptar y entender que la vacunación es buena, es beneficiosa y que es la medida de salud pública más eficaz y más sencilla de todas las que hay para proteger de enfermedades. Lo que tiene que hacer es convencerse de que él se vacune. Yo creo que el médico no es un anti vacunas en cuanto a que no crea en éstas, sino que más bien no se vacuna por el miedo al pinchazo, el miedo a efectos secundarios o incluso por motivos que no son realmente racionales y que hablando con él lo entendería, porque su formación académica-médica hace entender que la vacunación es siempre positiva.

Noticias complementarias