..Cristina Cebrián.
Cada año que comienza es una nueva excusa para pedir más salud. Y parece que funciona, ya que para el año 2040 España será el país del mundo con mayor esperanza de vida. Al menos, así se asegura en un estudio de la Universidad de Washington y del Institute for Health Metrics and Evaluation de Seattle (EE.UU), publicado el pasado mes de octubre. Hoy en día los españoles viven una media de 82,9 años y según este estudio, la esperanza de vida en nuestro país podría subir hasta los 87,4 años de edad. Esto supone un gran reto para los sistemas sanitarios ya que se deberán reforzar todos los recursos para atender a la población envejecida.
Carlos Rus (ASPE): “Debemos tener en cuenta que el 80% del gasto de las personas está por encima de los 65 años”

Innovación tecnológica
Uno de los objetivos principales del sector privado de la sanidad es poner todos sus recursos a disposición del Sistema Nacional de Salud (SNS). En España, “el 57% de los hospitales son privados, contamos con el 33% de las camas y más de 11.000 entidades de salud sin internamiento”, explica Cristina Contel, presidenta de ASPE.
Cristina Contel (ASPE): “El 57% de los hospitales son privados, contamos con el 33% de las camas y más de 11.000 entidades de salud sin internamiento”

Carlos Rus añade que la sanidad privada “ha sido siempre la punta de lanza en la implantación de nuevas tecnologías en España, como ocurrió con el establecimiento del robot Da Vinci y, más recientemente, con la terapia protónica”.
Una de las principales líneas de colaboración entre la sanidad pública y la sanidad privada es la reducción de las listas de espera
El paciente y las listas de espera en la sanidad privada
Una de las principales líneas de colaboración entre la sanidad pública y la sanidad privada es la reducción de las listas de espera, algo que para el secretario general de ASPE “es algo en lo que todavía se podría hacer mucho más”.

Todo ello sin olvidar que, en definitiva, el paciente es el principal beneficiario de esa sostenibilidad del sistema que hace que aumente la calidad y la esperanza de vida. “Yo creo que el ciudadano de a pie lo que quiere es recibir una atención lo más inmediata y ágil posible, con una calidad asistencial y una seguridad correctas para que se le aplique el tratamiento más adecuado”, concluye Cristina Contel.





