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Investigadoras españolas logran inhibir el gen Myc en ratones, clave en el desarrollo de tumores

Marie-Eve Beaulieu-Laura-Soucek-VHIO tumores

..Cristina Cebrián.
Hace 20 años que la doctora Laura Soucek comenzó a gestar su idea de inhibir el gen Myc. El objetivo era frenar este gen, clave en el desarrollo de tumores. Para ello, diseñó Omomyc, una forma dominante-negativa de Myc. En formato de transgén, inhibe eficazmente dicha proteína sin generar efectos adversos severos ni irreversibles. Ahora, el equipo del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) ha demostrado su actividad antitumoral al administrarla por vía sanguínea. Una vez probado en ratones, el siguiente paso es realizar ensayos clínicos con Omomyc en humanos, previsto para 2020.

La Dra. Soucek lidera el Grupo de Modelización de Terapias Anti-Tumorales en Ratón del VHIO y es cofundadora de Peptomyc S.L. El estudio, publicado en Science Translational Medicine, muestra la eficacia de Omomyc en modelos preclínicos de cáncer de pulmón no microcítico. Así, esta miniproteína se sitúa como potencial fármaco en la práctica clínica contra tumores en diferentes órganos y sus metástasis.

gen-MYC-desarrollo-tumoresEl estudio muestra la eficacia de Omomyc en modelos preclínicos de cáncer de pulmón no microcítico

Omomyc puede administrarse por vía intravenosa sin producir efectos secundarios en el ratón e impidiendo el crecimiento tumoral. Esto nos permite utilizarlo como tratamiento de otros tipos de cáncer y sus metástasis en diferentes órganos”, explica Soucek.

Administración segura in vivo
Parecía difícil de superar, pero los científicos del VHIO han logrado superar la barrera del escepticismo. El gran reto ha sido demostrar que esta proteína de 90 aminoácidos se puede administrar de forma segura in vivo. Omomyc llega al tumor, penetra en las células y alcanza el núcleo celular para inhibir Myc. Ahora esta investigación supone un gran avance en el desarrollo de este inhibidor como fármaco antitumoral.

¿Cómo ‘ataca’ el gen Myc? Interviene en la proliferación y división celular, en el metabolismo y en la regulación de la respuesta inmunitaria. Es, por tanto, un pilar fundamental en el desarrollo de la enfermedad. Por otro lado, su inhibición tiene el potencial de atacar las células cancerígenas y disminuir el desarrollo de tumores.

Omomyc llega al tumor, penetra en las células y alcanza el núcleo celular para inhibir Myc

Primero, bloquea la proliferación celular y limita el crecimiento de los tumores. Después, impide su actuación en el metabolismo de la glucosa, lípidos y formación de nuevas estructuras de la célula. Así, afecta al crecimiento y supervivencia celular. En tercer lugar, facilita que las células tumorales sean detectadas y atacadas por el sistema inmunitario. Aun así, no existe ningún inhibidor de Myc disponible para el tratamiento del cáncer en la práctica clínica.

Los beneficios de inhibir Myc eran conocidos, faltaba la herramienta precisa”, explica la Dra. Marie-Eve Beaulieu, primera autora del estudio. Ahora, “hemos demostrado que Omomyc, como miniproteína, tiene capacidad suficiente para bloquear la progresión del tumor”, añade.

El fármaco tiene la capacidad de reclutar células del sistema inmunitario en el foco tumoral

Potencial combinación con otros fármacos
La actual investigación también contempla la administración de Omomyc con paclitaxel. Se trata de una terapia estándar para el cáncer de pulmón. Las autoras han visto que esta combinación no tiene efectos secundarios ni interacciones farmacológicas. Así, se consigue un mayor bloqueo del crecimiento tumoral respecto a las dos terapias individuales y prolongando la supervivencia. Por tanto, es una forma de aumentar las posibilidades de su aplicación terapéutica y su desarrollo farmacológico. 

El fármaco tiene la capacidad de reclutar células del sistema inmunitario en el foco tumoral. Esto ayudaría a la actividad antitumoral de esta nueva terapia. Se abre así un amplio camino en la investigación, ya que se podría combinar este inhibidor con inmunoterapia.

Tras validar la eficacia de este nuevo fármaco en modelos preclínicos, el siguiente paso es escalar la producción. “Trabajamos en la purificación de la miniproteína a nivel industrial para el tratamiento de pacientes reclutados en futuros estudios clínicos”, concluye la Dra. Beaulieu.

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