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Dr. Pedro Ibor: “El 80% de las consultas por dolor se tendrían que resolver en atención primaria”

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..Cristina Cebrián.
El abordaje de los pacientes con dolor sigue siendo uno de los temas que más preocupan en atención primaria (AP). De hecho, cerca de un 80% de las consultas por dolor deberían resolverse en este nivel asistencial. Así lo cree el Dr. Pedro Ibor, presidente del Comité para Una Vida Sin Dolor, de Kern Pharma. El también vicepresidente del Colegio de Médicos de Valencia, comenta con iSanidad por qué debería ser así. Además, recuerda que, en las consultas por dolor, el médico de AP debe poner los medios para resolverlo.

¿El paciente ya exige calidad de vida aunque tenga dolor?
Hoy en día la sociedad ha evolucionado y el parámetro más importantes para valorar es la calidad de vida. Además, teniendo en cuenta que el dolor es un sufrimiento, siempre va unido a una pérdida de calidad de vida. Esta no es más que una disminución en la capacidad de realizar tareas cotidianas que estamos acostumbrados a realizar. Con lo cual, tener una buena calidad de vida es una exigencia de una sociedad civilizada.

¿Qué puede hacer el médico de atención primaria ante el paciente con dolor?
De todas las consultas que se realizan en AP, un gran volumen, casi la mitad, están relacionadas con el dolor. De estas consultas por dolor, el 80% se tendrían que resolver en AP. Si no se están resolviendo, hay que poner los medios para hacerlo. A partir de ahí, desde las consultas por dolor hay que pasar a unidades especializadas y alguna especialidad como neurocirugía o traumatología. También a unidades especializadas exclusivamente en técnicas dirigidas a la analgesia que son las Unidades del Dolor.

Las Unidades del Dolor deben estar muy vinculadas a atención primaria. Tenemos que pedir una relación muy directa con las consultas por dolor

consultas-por-dolorAhora mismo, ¿el médico de AP tiene acceso a estas Unidades del Dolor?
Sí tiene acceso, pero depende de la comunidad autónoma en la que el médico ejerza. También depende de los departamentos dentro de la propia comunidad autónoma. Estos son los circuitos que se establecen entre los diferentes escalones de la sanidad.

Desde algunos sitios en los que el acceso de un paciente desde AP a Unidades del Dolor no es posible. Hasta en algunos en que el acceso es directo y se da una buena relación. Con lo cual, el acceso depende de la gestión de cada punto en concreto. Tenemos que pedir que haya una relación muy directa. Es una unidad que tiene que estar muy vinculada a AP. Además, deben tener una relación directa porque el paciente con dolor es un paciente que está sufriendo.

¿Cuáles son las diferencias entre los tratamientos para el dolor agudo y el dolor crónico?
El dolor agudo es distinto en el sentido de que no tienes el factor tiempo tan acuciante. En el sentido de que este dolor significa que está acotado en el tiempo. Además, suelen ser respuesta a una situación que ha pasado. Es decir, aparece una fractura o herida y se produce una relación muy directa entre causa y efecto. También tiene poca duración en el tiempo.

Es muy importante controlar los efectos secundarios en el tratamiento crónico

Esto significa que pueden emplearse muchos medios, independientemente de algunos efectos secundarios que pueda tener el tratamiento. Quitar el dolor se puede hacer a todo el mundo. De hecho, cuando a uno lo anestesian en el quirófano no le duele. Pero no puedes permanecer anestesiado los próximos 20 años.

consultas-por-dolorPor ello, es muy importante controlar los efectos secundarios en el tratamiento crónico. Con lo cual, la diferencia entre uno y otro es que para el dolor agudo existen muchos más medios. Porque los efectos secundarios interesan menos ya que hay que quitar el dolor en ese momento. Mientras que un dolor crónico es el que va a durar mucho tiempo y se va a vivir con el. Hay que llevar un tratamiento durante ese tiempo.

En cuanto al acceso a medicamentos para el dolor crónico, ¿existe equidad entre comunidades autónomas?
La equidad sí que existe. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció como derecho la analgesia a todos los pacientes con dolor. ¿Cómo había que hacerlo? Precisamente con la equidad. La OMS estableció que tiene que haber una universalidad en el acceso a los tratamientos del dolor. Además, haciendo hincapié en los farmacológicos potentes, cosa que muchas veces tenemos en duda. Si hay que utilizarlos se tiene que tener acceso.

La equidad en España sí que existe pero con limitaciones en algunas autonomías para facilitar el acceso a tratamientos

Aparte de la accesibilidad, el otro instrumento es una buena formación de los profesionales pero también de los gestores. Muchas veces los gestores, en sus criterios economicistas, pueden perjudicar en la salud del paciente. Y, sobre todo, en el dolor por querer abaratar costes. Yo creo que equidad en España sí que existe pero con limitaciones en algunas autonomías para facilitar el acceso. Más aún, en la prescripción por parte del facultativo al paciente.

El dolor crónico ya se considera una patología, ¿hasta qué punto esto es una realidad?
El dolor como enfermedad ya es reconocido desde hace muchos años. Significa que un dolor crónico ya ha perdido relación con la causa. Por ejemplo, el paciente tiene un accidente y se produce una herida o fractura que provoca dolor agudo. Esto, por una serie de circunstancias, puede evolucionar a un dolor crónico para el resto de la vida. Es decir, aquella lesión produjo un daño en el sistema nervioso encargado de la regulación del dolor.

Pedro-IborPor tanto, es muy importante ese reconocimiento como enfermedad. Podría hablarse de enfermedad en el dolor, enfermedad del dolor crónico y enfermedad crónica. La enfermedad del dolor crónico podría asemejarse a patologías crónicas como hipertensión, diabetes, obesidad, tabaquismo, etc. Son enfermedades crónicas reconocidas por todos.

Todavía no estamos sensibilizados de que hay procesos en los que la causa desapareció y sigue habiendo dolor

En cuanto al dolor neuropático, ¿también está reconocido? ¿Cuál es su prevalencia?
todavía no hay una sensibilización sobre el tema. De hecho, es importante transmitir a la sociedad cuál es la situación. Todavía entendemos el dolor como un síntoma de alerta frente a alguna acción directa. Por ejemplo, si tengo un flemón dentario me duele. Sin embargo, todavía no estamos sensibilizados de que hay procesos en los que la causa desapareció y sigue habiendo dolor.

Muchas veces hay dolores abdominales en los que previamente hubo una cirugía abdominal que provocó alteraciones en el sistema nervioso. Esto hace que quede un dolor crónico. Es decir, se alteró el sistema propio de la agresión de aquel momento por la intervención quirúrgica. Por tanto, tenemos que sensibilizar porque la prevalencia es más alta de lo que nos creemos.

Pedro-Ibor¿Cuál es el principal problema que encuentra el médico ante las consultas por dolor?
En AP el principal problema que tenemos es el tiempo. Hay que tener en cuenta que en el dolor no hay un análisis concreto para medirlo. Le tienes que preguntar al paciente. Esa entrevista requiere un tiempo para ir matizando la intensidad, frecuencia, localización del dolor. Así como el curso o si tiene síntomas asociados.

En AP también hacen falta medios para acceder a pruebas complementarias, a veces un poco complejas

Desde el primer momento lo importante es hablar con el paciente, porque no hay un aparato para medirlo. En AP también hacen falta medios para acceder a pruebas complementarias, a veces un poco complejas. En muchas zonas no se tiene acceso a un TAC o resonancia. Así como protocolos de derivación a unidades especializadas de rápido y fácil acceso.

¿Qué objetivos persigue la iniciativa Una Vida Sin Dolor?
Hemos constituido un comité de expertos para Una Vida Sin Dolor. Está formado por médicos especialistas, de AP, un anestesista, una farmacéutica, pacientes y medios de comunicación. También tenemos a una paciente con una relevancia social, que es la actriz Esther Arroyo. Es muy interesante tenerla porque permite que visualicemos, mucho más allá de lo habitual, a este comité. Fundamentalmente el comité está dirigido a informar, a ayudar y a formar.

Queremos ser una vía de comunicación para transmitir conocimientos. Va dirigido fundamentalmente a pacientes y cuidadores, porque en el dolor el cuidador es muy importante. Hay que tener en cuenta que, por edades, la frecuencia e intensidad del dolor se sitúa en mayores de 65 años. De ellos, el 34% tiene dolor intenso y grave. Esto genera dolor y discapacidad y la discapacidad necesita ayuda. Por ello, no solo nos dirigimos a los pacientes sino a sus cuidadores. También nos dirigimos a los profesionales sanitarios para que también tengan una buena formación y así tratar bien al paciente.

Pedro-IborEl tratamiento del dolor no es solamente una pastilla o unos consejos. Las bajas laborales también cuestan dinero, así como los cuidadores y las atenciones

En cuanto a los medios de comunicación, tienen un papel muy importante. Uno de los objetivos macro es la sensibilización de la sociedad. Queremos que conozcan que el dolor no solamente es un síntoma de alarma sino que es una enfermedad crónica. Además, todos vamos a tener en nuestra vida dolor crónico o dolor agudo, porque las estadísticas lo dicen. El dolor crónico va unido al envejecimiento pero la esperanza de vida esta aumentando. Por lo que vamos a tener dolor. No podemos decirle a una persona mayor que eso son cosas de viejos.

Gastamos más de 15.000 millones de euros anuales en tratar el dolor. Por lo que socialmente es importante y habrá que hacerlo bien. El tratamiento del dolor no es solamente una pastilla o unos consejos. Las bajas laborales también cuestan dinero, así como los cuidadores y las atenciones. Tenemos un problema social muy importante. Por eso creo que este comité va a tener mucha relevancia. También contamos con la ayuda de la industria farmacéutica, concretamente de Kern Pharma. Sin embargo, es un comité completamente independiente, que busca ser una vía de comunicación entre pacientes, cuidadores y sociedad en general.

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