Inicio ASP La alarmante pérdida del profesorado clínico vinculado. Dr. Juan Antonio Vargas

La alarmante pérdida del profesorado clínico vinculado. Dr. Juan Antonio Vargas

profesorado-clínico-vinculado

..Dr. Juan Antonio Vargas. Decano de Medicina de la UAM. Jefe de Sección de Medicina Interna y Jefe de Estudios del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Majadahonda.
Las plantillas de docentes estables de las facultades de Medicina pertenecientes a universidades públicas están formadas por profesores que, en su mayoría, son funcionarios (catedráticos y profesores titulares) y un grupo que son personal laboral (profesores contratados doctores vinculados). En el caso de áreas clínicas, el personal funcionario combina la labor docente e investigadora con la asistencial ocupando las denominadas plazas vinculadas. Sin embargo, salvo algunas excepciones, no existe la figura del profesor contratado doctor vinculado en la mayoría de las comunidades autónomas.

A estos profesores se les suma un número muy importante de facultativos: los profesores asociados de ciencias de la salud. Estos también ejercen en hospitales y centros de salud universitarios concertados y, a través de un contrato adicional con la universidad, se ocupan fundamentalmente de la enseñanza práctica. No obstante, y debido a la ausencia de profesorado clínico vinculado, desarrollan mayores responsabilidades docentes y de gestión.

Los profesores vinculados dependen administrativamente de las universidades, pero su principal labor profesional se desarrolla en los hospitales atendiendo a pacientes prácticamente como cualquier facultativo. Asimismo, asumen otras responsabilidades de gestión asistencial y las propias de su faceta universitaria (coordinación e impartición de labores docentes de grado y postgrado e investigadoras). En los últimos años, en los que hemos asistido a numerosas jubilaciones de profesores vinculados, su número ha descendido de manera alarmante por varias razones.

El profesorado clínico vinculado depende administrativamente de las universidades, pero su principal labor profesional se desarrolla en los hospitales

En primer lugar, la sustitución del profesorado clínico vinculado por un profesor asociado de ciencias de la salud determina que sean los departamentos clínicos quienes se vean amplia y desproporcionadamente penalizados, constituyendo una amenaza plausible para su normal funcionamiento y, en consecuencia, su propia viabilidad.

Además, ocupar una plaza de profesor vinculado exige un esfuerzo adicional para compaginar las tareas asistenciales con una mayor implicación en las investigadoras y docentes, sin obtener a cambio un reconocimiento adecuado por parte de la universidad y de la institución sanitaria.

Por último, las dificultades para la acreditación necesaria para concurrir a los concursos. En el actual decreto de acreditaciones a los cuerpos docentes universitarios, la experiencia asistencial cuenta de manera complementaria, no fundamental, en el baremo de méritos.

La disminución significativa y progresiva en el número de profesores permanentes en las facultades de Medicina se intensificará en la próxima década

La disminución significativa y progresiva en el número de profesores permanentes en las facultades de Medicina se intensificará en la próxima década (2020-2026). Se jubilará el 43% del profesorado permanente: un 55% del profesorado vinculado de áreas clínicas, un 34% del profesorado no vinculado de áreas clínicas y un 32% del profesorado de áreas básicas. Este déficit es importante en el momento actual y en pocos años la situación será insostenible, especialmente en áreas clínicas.

En este contexto, y para atender y garantizar docencia e investigación de calidad en las áreas clínicas de las facultades de titularidad pública, se hace imprescindible disponer de un mapa básico en nuestras facultades de plazas vinculadas de los cuerpos docentes, así como una estrategia de atracción y desarrollo en aras de la excelencia académica y asistencial. Esta estrategia deberá estar basada en la incorporación del personal asistencial a la actividad académica; la formación en docencia e investigación de los residentes; el desarrollo de nuevas fórmulas de vinculación de profesionales, como la del profesor contratado doctor vinculado; y el incentivo del efectivo desarrollo de una carrera docente-asistencial-investigadora reconocida por ambas instituciones.

Enlaces de interés: