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Comienza la producción de inmunoglobulina hiperinmune como potencial terapia de inmunización pasiva frente a Covid-19

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..Redacción.
El plasma hiperinmune de pacientes que han superado el Covid-19 continúa en el punto de mira de la investigación para luchar contra la pandemia. Ahora, la compañía Grifols ha comenzado a producir su inmunoglobulina hiperinmune con anticuerpos específicos contra el virus SARS-CoV-2. Se trata del primer medicamento específico desarrollado para combatir el Covid-19, a partir del plasma de personas que han superado la enfermedad.

Gracias al acuerdo de Grifols con las autoridades sanitarias de EE.UU. se ha establecido la colaboración en el desarrollo de estudios preclínicos y clínicos necesarios para determinar la eficacia de la terapia. Asimismo, la compañía también avanza para establecer colaboraciones en Europa.

La producción de inmunoglobulinas hiperinmune contra el SARS-CoV-2 está desarrollándose en la planta de Grifols en Clayton, EE.UU.

La producción de inmunoglobulinas hiperinmune contra el SARS-CoV-2 está desarrollándose en la planta de Grifols en Clayton (Carolina del Norte, EE.UU.) especialmente diseñada para la producción de inmunoglobulinas específicas. Las primeras dosis esperan obtenerlas en el mes de julio de este año, en el marco de un ensayo clínico.

Hiperinmune-covid-19De hecho, Grifols sigue adelante con su ensayo clínico en España para evaluar la eficacia de la inmunoglobulina intravenosa a altas dosis en la estabilización o mejora de los pacientes clínicos afectados por Covid-19. Así, además de la acción de los anticuerpos neutralizantes, buscan el efecto inmunomodulador de la inmunoglobulina como terapia para detener la tormenta de citoquinas asociada a Covid-19 grave.

Buscan el efecto inmunomodulador de la inmunoglobulina como terapia para detener la tormenta de citoquinas asociada a Covid-19 grave

Desde la compañía recuerdan que el tratamiento con inmunoglobulinas es fundamental en la prevención de infecciones. En concreto, cuando se produce una exposición accidental a agentes infecciosos como el virus de la Hepatitis B o el virus de la Rabia. Pero también resulta eficaz en la prevención de infecciones en pacientes con inmunodeficiencias congénitas (IDP). Estas incluyen más de 300 enfermedades de las que se conoce el defecto congénito en más de 150.

Por otra parte, la utilidad y seguridad de la inmunoglobulina se ha demostrado en distintas enfermedades neurológicas como el síndrome de Guillain Barré. También en la polineuropatía desmielinizante inflamatoria crónica (CIPD), la neuropatía motora multifocal, la miastenia gravis y el síndrome de Eaton-Lambert, entre otras. Además, la inmunoglobulina incluye inmunodeficiencias secundarias que se producen cuando alguna enfermedad o un tratamiento terapéutico altera la capacidad de las células inmunitarias para reaccionar frente a los agentes patógenos y formar anticuerpos, siendo necesario reemplazar esa parte del sistema inmune.

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