Sí tenemos médicos: los recién graduados de Medicina. Dr. Juan A. Vargas

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..Dr. Juan Antonio Vargas. Jefe de Sección de Medicina Interna y Jefe de Estudios del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Majadahonda. Ex decano de Medicina de la UAM (2011-2019).
Es necesario para nuestros recién graduados el adelanto del examen MIR. En muchas ocasiones hemos debatido sobre el valor del continuo educativo. Un continuo indica que no debe haber interrupciones ni parones. En el ámbito educativo, y concretamente en el aprendizaje de la Medicina, se precisa que tras terminar los seis años de grado se produzca una unión con la siguiente fase de especialización que es imprescindible para el ejercicio profesional en la sanidad pública.

Esta situación fue posible durante años y hubo numerosas generaciones que, tras finalizar sus estudios de Medicina en junio o septiembre, se presentaban a una convocatoria MIR a finales de año con lo que se iniciaba la residencia con el año natural. Esto significaba que entre la finalización de la carrera y el inicio de la especialización podía pasar un máximo de seis meses.

Ante el tsunami devastador del Covid-19, los graduados han tenido un espacio de 15 meses desde la finalización de sus estudios hasta su incorporación en el hospital

Sin embargo, en los últimos años se pasó a una convocatoria MIR cuyo examen se realizaba a finales de enero con la incorporación a los hospitales a finales de mayo. Esto conllevaba un parón de 11 meses entre el final de sus estudios y el inicio de la residencia. Fuimos muchos los que indicamos lo inadecuado de estas fechas y esto se manifestó en diferentes foros, principalmente a través de la Conferencia de Decanos. Es ilógico que, tras seis años de carrera, el último dedicado a un rotatorio clínico prácticamente exclusivo, se permita que nuestros recién graduados se queden en sus casas o en las academias preparando el examen y, posteriormente tras el mismo, esperar su incorporación durante casi un año.

Por otra parte, la fecha de incorporación se produce en un período prevacacional, en el que, además de disminuir la plantilla de profesionales, se suspenden las actividades docentes, con lo que nuevamente influye negativamente en la incorporación de unos profesionales que llegan rebosantes de optimismo y entusiasmo pero que observan cierto cansancio en sus compañeros mayores.

No hay falta de médicos, sino que no están bien aprovechados. Ahora volvemos a tener más de 7.000 graduados en sus casas estudiando, a los que se suma una parte de los 7.000 que no obtuvieron plaza en el último MIR

Estando en esta situación incómoda se produce un tsunami devastador en forma de infección por Covid-19 que se lleva por delante todas las organizaciones previas asistenciales, investigadoras y, por supuesto, docentes. Esta situación provocó un retraso en la adjudicación de plazas, al surgir una fuerte polémica entre la elección de plaza presencial o a distancia, que finalmente ha supuesto que nuestros nuevos residentes se estén incorporando a finales del actual mes de septiembre. Por tanto, todos estos graduados han tenido un espacio temporal de 15 meses desde la finalización de sus estudios. Afortunadamente, muchos de ellos han realizado labores de apoyo en hospitales y centros de salud durante la pandemia.

Pero la pandemia continua y, por tanto, sigue influyendo y conlleva que el próximo MIR se retrase y que la futura incorporación de residentes en el año 2021 vuelva a ser en septiembre, dentro de un año.

Los recién graduados de Medicina, en definitiva, profesionales bien formados, son los grandes olvidados que podrían, además de preparar el MIR, ayudar a tiempo parcial en numerosas acciones actualmente deficitarias

Todo ello contrasta con la actual polémica sobre la falta de médicos. Sin duda, no hay falta de médicos, sino que no están bien aprovechados. Ahora mismo volvemos a tener más de 7000 graduados en sus casas estudiando, a los que se suma una parte de los 7000 que no obtuvieron plaza en el último MIR.

Este número de profesionales bien formados podrían, además de preparar el MIR, ayudar a tiempo parcial en numerosas acciones que actualmente están deficitarias como son la de rastreadores, recogida de datos, apoyo en atención sanitaria, contacto telefónico con pacientes, etc. A mi juicio son los grandes olvidados y tras ellos tenemos a los estudiantes de 6º de Medicina que con los de 4º de Enfermería, deberían estar incorporados plenamente a sus prácticas clínicas, que consisten en un rotatorio clínico eminentemente práctico, pero en el que además de formarse inyectan estímulo a los profesionales con los que trabajan.

Para nuestros graduados, está la necesidad del adelanto del examen MIR a finales de año

Esta sería una medida que podría implementarse con rapidez, pero en la base de todo ello sigue estando la necesidad para nuestros graduados de adelantar el examen MIR, de realizarlo a finales de año para que nuestros futuros residentes inicien su especialización con el año natural. Estamos en la obligación de conseguirlo si realmente creemos en el continuo educativo.

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