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Hasta más de 75 diferencias en la forma de tratar el cáncer de mama entre las guías de Europa y Estados Unidos

28 de abril, 2015
Cancer de Mama

Hasta más de 75 diferencias existen entre las guías para el cáncer de mama de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO, por sus siglas en inglés), y de la Red Nacional del Cáncer (NCCN) de Estados Unidos.

Y es que una investigación de la que se ha hecho eco Reuters, revela como un equipo de la Universidad Libre de Bruselas (Bélgica), liderado por Hatem A. Azim Jr., comparó 13 guías (seis de ESMO y siete de NCCN) sobre el diagnóstico, el seguimiento del cáncer de mama temprano y avanzado (metastásico) y el tratamiento.

Del mismo modo, identificaron las diferencias que existen en todas las áreas, incluida la evaluación y la investigación del riesgo genético, la gestión quirúrgica, la quimioterapia, la radioterapia, el embarazo, la fertilidad y el seguimiento.

Aunque existe una coincidencia importante entre las guías de la ESMO y la NCCN, es evidente que hay varios puntos de diferencia, en especial cuando se analizan cuestiones en debate o con menos evidencia disponible”, explicó el equipo.

Guias ESMO vs Guías NCCN
Las guías de la ESMO le atribuye más importancia a las características biológicas del tumor para determinar la necesidad de utilizar la quimioterapia, aun como adyuvante, mientras que el estadio tumoral es clave para las guías de la NCCN”, señaló el equipo. “En realidad, la NCCN adopta estrategias terapéuticas más nuevas de un modo más directo, mientras que la ESMO adopta un enfoque más conservador”, matizó.

Así, otra diferencia que el equipo observó, es que las guías de la NCCN no se ocupan del embarazo después del cáncer de mama, algo que sí hizo con profundidad la ESMO en sus últimas guías publicadas en la revista Breast.

Diferencias que ya de por sí existen entre las guías, y a las que hay que añadir, y por tanto tener en cuenta, “las variables socioeconómicas, culturales, geográficas, étnicas y hasta genéticas”, que o bien pueden aumentar o disminuir esas diferencias, por lo que el equipo “reclama la participación de las autoridades nacionales en el proceso de actualización de las guías para su aplicación nacional”. Aunque indica que el uso de las guía, “de ninguna manera debería tener un carácter legal porque las recomendaciones son orientativas para los médicos, sin cumplimiento con alcance legal”.

El doctor Daniel B. Kopans, del Departamento de Radiología de la Facultad de Medicina de Harvard, Boston (Estados Unidos), considera que “desde la perspectiva de la investigación, la NCCN tendría las guías correctas, con la mamografía anual a partir de los 40 años”, mientras que en las guías europeas, “sospecho que no se ocupan así de la investigación porque muchos países recomiendan la mamografía a partir de los 50 años y cada dos o tres años debido a cuestiones de costes. Esto no salva vidas, pero ellos están más preocupados por ahorrar dinero”.