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La AMM advierte sobre las pseudociencias y pseudoterapias y reclama su regulación

..Redacción.
La Asamblea Médica Mundial
(AMM), en su 71ª asamblea general, Córdoba 2020, ha aprobado una Declaración sobre pseudociencias y pseudoterapias en el campo de la salud. La iniciativa ha sido impulsada desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (Cgcom). En ella se recoge que las corporaciones profesionales médicas, las sociedades científicas, las asociaciones de pacientes y las autoridades nacionales deben de llevar a cabo una campaña de concienciación pública sobre el riesgo de las pseudoterapias y las pseudociencias. Además, reclaman una regulación adecuada y rigurosa acorde con las mejores prácticas que aborde los riesgos y reduzca los daños potenciales que puedan ocasionar las pseudoterapias y las pseudociencias.

Reclaman una regulación adecuada y rigurosa que aborde los riesgos y reduzca los daños potenciales que puedan ocasionar las pseudoterapias y las pseudociencias

El texto deja «constancia clara de que el sentir de la profesión médica, en su conjunto, es unánime y firme en contra de estas propuestas, es importante de cara a unos charlatanes que se nutren del silencio de los que saben«, señala el Dr. Jerónimo Fernández Torrente, coordinador del Observatorio contra las Pseudociencias, Pseudoterapias, Intrusismo y Sectas Sanitarias de la OMC, tesorero del CGCOM e impulsor de esta Declaración. Asimismo «refuerza la conveniencia de iniciar acciones legales y de denuncia expresa a los poderes públicos de estas actuaciones que, en el caso de profesionales sanitarios es la aplicación inmediata de los artículos que correspondan de los Códigos de conducta y deontología profesional que son normas de obligado cumplimiento«, añade.

La Declaración de la AMM recoge que el ejercicio médico precisa un fundamento en la mejor evidencia probada científicamente, disponible y actualizada. Las pseudociencias y pseudoterapias se nutren de las diferencias entre la medicina convencional y otras prácticas sin sustento científico.

La declaración de la AMM recoge que el ejercicio médico precisa un fundamento en la mejor evidencia probada científicamente, disponible y actualizada

Las pseudociencias y las pseudoterapias constituyen un sistema complejo de teorías, suposiciones, afirmaciones y métodos considerados de forma errónea como científicos. Estas pueden hacer que algunos pacientes perciban una relación causa-efecto entre las pseudoterapias, su utilización y la percepción de mejora. Por tanto pueden ser muy peligrosas y son poco éticas.

Hay casos de terapias y técnicas aceptadas por la comunidad científica. Estas utilizadas con carácter complementario, aportan beneficios a la terapia médica principal validada y efectiva. Uno de los motivos de la proliferación de estas pseudoterapias es que la mayoría de los países no disponen de un marco regulatorio. Hace unos años la profesión médica no les daba importancia por la supuesta falta de efectos secundarios. Hoy en día hay suficientes pruebas que sugieren que pueden poner en peligro la seguridad del paciente.

Tanto las pseudociencias como las pseudoterapias pueden comportar importantes riesgos y daños potenciales. Esto se debe a que los pacientes puede que abandonen las terapias médicas o medidas de prevención que se han demostrado efectivas por prácticas que no han demostrado valor curativo. De esta manera se ocasionaría el fracaso del tratamiento en enfermedades graves y podría llegar a provocar incluso la muerte.

Otro tipo de daños que puede provocar son los relacionados con el aspecto económico o traumas físicos y psicológicos. Así como retrasos peligrosos y pérdida de oportunidad en la aplicación de fármacos, procedimientos y técnicas reconocidas y avaladas por la comunidad médica científica. Igualmente las terapias no probadas pueden provocar un encarecimiento de los procesos asistenciales.

Las terapias no probadas pueden provocar un encarecimiento de los procesos asistenciales

Todos los nuevos métodos diagnósticos, preventivos o terapéuticos deben probarse de acuerdo con métodos científicos y principios éticos. De esta forma se podrá determinar la seguridad, la eficacia, la efectividad y el ámbito de aplicación. El médico tiene el deber de prestar a todos los pacientes una atención médica de calidad basada en la mejor evidencia científica disponible. Esto se recoge en la Declaración de Ginebra de la AMM y el Código Internacional de Ética Médica que recomiendan las más altas normas éticas y una atención de calidad para la seguridad del paciente. El interés del paciente debe anteponerse a cualquier otro interés, incluido el del propio médico.

La AMM se reafirma en su Declaración de Lisboa sobre Derechos de los Pacientes y recuerda que la Seguridad del Paciente requiere abordar todas las oportunidades para que el paciente reciba una atención adecuada basada en evidencia. Por todo ello, la AMM subraya que es necesaria una regulación adecuada y rigurosa acorde con las mejores prácticas que aborde los riesgos y reduzca los daños potenciales que puedan ocasionar las pseudoterapias y las pseudociencias.

Además, recuerda que las pseudoterapias y pseudociencias no deben considerarse especialidades médicas reconocidas por la comunidad científica ni avaladas legalmente con un título de especialista o subespecialista en pseudociencias.

Las pseudoterapias y pseudociencias no deben considerarse especialidades médicas reconocidas por la comunidad científica ni avaladas legalmente 

Las actividades de pseudoterapias y pseudociencias que pongan en riesgo la salud pública de la población deben denunciarse ante las autoridades competentes. Incluida la publicidad engañosa y los sitios de salud en Internet no acreditados que oferten servicios o productos que pongan en riesgo la salud de los pacientes, además debe respetarse la confidencialidad del paciente. El papel de los medios de comunicación generales y especializados en pro de la transparencia y la veracidad a la hora de aumentar la conciencia científica pública crítica resulta fundamental.

El paciente ha de estar en todo momento debidamente informado sobre las opciones de terapia disponibles, su efectividad y riesgos. Así podrá participar a la hora de decidir cuáles son los mejores tratamientos. Los pacientes y los médicos deben poder hablar sobre los riesgos de las pseudociencias y las pseudoterapias. La educación para la salud es un elemento fundamental.

Los médicos deben ser formados para identificar las pseudociencias y pseudoterapias, las falacias lógicas y los sesgos cognitivos y aconsejar a sus pacientes en consecuencia. Deben ser conscientes de que algunos grupos de pacientes son particularmente vulnerables a los riesgos asociados al uso de pseudoterapias. Es el caso de los pacientes con cáncer, enfermedades psiquiátricas o enfermedades crónicas graves y los niños.

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