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La supervivencia en cáncer de próstata avanzado se triplica en los últimos 15 años gracias a los avances terapéuticos

SEOM subraya que diferentes agentes hormonales de nueva generación han demostrado ser capaces de aumentar la supervivencia de los pacientes en diferentes escenarios en los que se diagnostica el cáncer de próstata

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..Redacción.
Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Próstata que se celebra hoy 11 de junio, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) ha destacado la mayor supervivencia global en cáncer de próstata avanzado gracias a los avances terapéuticos. “La supervivencia de estos pacientes se ha triplicado en los últimos 15 años gracias al desarrollo de nuevos agentes hormonales, quimioterapia o radiofármacos, pasando de 12-18 meses en 2005, cuando sólo se disponía de quimioterapia, a más de los 36 meses actuales“, informan en un comunicado.

SEOM ha destacado la mayor supervivencia global en cáncer de próstata avanzado gracias a los avances terapéuticos

Además, señalan que “los inhibidores de PARP han demostrado beneficio en supervivencia” en pacientes con cáncer de próstata avanzado, previamente tratados con otras líneas de tratamiento y alteraciones en genes implicados en la reparación del DNA, siendo los más frecuentes BRCA1 y BRCA. Por otro lado, indican que la aparición de nuevos radiofármacos, entre los que destaca 177Lu-PSMA-617, emerge como una “nueva opción terapéutica eficaz” en el algoritmo terapéutico de los pacientes con cáncer de próstata avanzado.

En el marco de la campaña de comunicación “En Oncología cada AVANCE se escribe en Mayúsculas”, SEOM da a conocer la evolución y los avances médicos que se han sucedido en estas últimas décadas en el tratamiento de los diferentes tumores. En este caso, ha destacado los avances más importantes en cáncer de próstata, el segundo cáncer más diagnosticado en nuestro entorno, siendo el primero en varones. El informe de SEOM “Las cifras del cáncer en España de 2021 estima 35.764 nuevos casos en España a lo largo de este año.

El cáncer de próstata es el segundo cáncer más diagnosticado en nuestro entorno, siendo el primero en varones

Además, el cáncer de próstata es el tumor de mayor prevalencia en varones. En concreto, un 24,3% de la incidencia global que para el año 2020 era de 259.788 pacientes afectados, según los últimos datos disponibles recogidos en este informe. Sin embargo, ocupa el tercer lugar como responsable del número de fallecimientos por cáncer en varones en España. No obstante, hay que destacar que la tasa de mortalidad se está reduciendo de forma progresiva. La supervivencia neta a cinco años de los pacientes diagnosticados en el periodo 2008-2013 fue de 89,8%, la más elevada entre los tumores frecuentes.

Hoy en día la mayoría de casos de cáncer de próstata se diagnostica en estadios iniciales. Solo el 10% de ellos corresponde a casos avanzados (metastásicos) al diagnóstico. En estadios iniciales, el cáncer de próstata es curable en una gran mayoría de casos. Concretamente, mediante técnicas actuales de cirugía, radioterapia/braquiterapia con o sin la adición de hormonoterapia.

En una proporción de casos, sin embargo, la enfermedad desarrolla resistencia al tratamiento hormonal con el eventual desarrollo de metástasis. Esta situación se denomina cáncer de próstata resistente a la castración metastásico. En otras ocasiones, los pacientes presentan metástasis en el momento del diagnóstico. Este caso se conoce como cáncer de próstata hormonosensible metastásico, no subsidiario ya de opciones curativas como la cirugía y la radioterapia. En estos casos, los objetivos del tratamiento son prolongar la supervivencia, preservar la calidad de vida y prevenir eventos óseos.

La mayoría de casos se diagnostica en estadios iniciales, donde es curable mediante cirugía o radioterapia/braquiterapia con o sin la adición de hormonoterapia

Es en estos casos avanzados donde se ha realizado la mayoría de avances en el tratamiento de la enfermedad. Entre los años 2011 y 2014, el desarrollo de nuevos agentes hormonales (abiraterona, enzalutamida), quimioterapia (cabazitaxel) o radiofármacos (Ra-223) ha permitido aumentar la supervivencia desde los 12-18 meses en 2005, cuando sólo estaba disponible la quimioterapia con docetaxel, a los 32-36 meses actuales.

Además, en el último año, se han presentado los resultados de un estudio fase III con olaparib. Se trata de un inhibidor de PARP, que ha demostrado beneficio en supervivencia en pacientes con cáncer de próstata avanzado y previamente tratado con otras líneas de tratamiento y alteraciones en genes implicados en la reparación del DNA, siendo los más frecuentes BRCA1 y BRCA2. Otros inhibidores de PARP como rucaparib, talazoparib o niraparib, están siendo también estudiados en otros contextos del cáncer de próstata, tanto en monoterapia como en combinación con otros fármacos.

Se han identificado alteraciones genéticas en el 30% de pacientes con cáncer de próstata avanzado, siendo así especialmente sensibles al tratamiento con inhibidores de PARP

Por otro lado, las combinaciones de nuevos fármacos con agentes inmunoterápicos representa otra prometedora estrategia terapéutica en el cáncer de próstata avanzado. Actualmente está en evaluación dentro de ensayos clínicos para identificar qué pacientes son los mejores candidatos a este tratamiento.

Recientemente, entre el 4 y el 8 de junio de 2021, se ha celebrado el Congreso de la Sociedad Americana de Oncología Médica (ASCO). Allí se han presentado los resultados del estudio Vision que demuestran la eficacia de un nuevo radiofármaco, 177Lu-PSMA-617. Este ha demostrado ser capaz de mejorar la supervivencia de los pacientes con cáncer de próstata avanzado. Esta nueva estrategia terapéutica, abre la puerta a una nueva opción de tratamiento basada en la teragnosis. Es decir, la posibilidad de diagnosticar y tratar un tumor en base a la detección de una proteína concreta expresada por el tumor que padece un paciente.

El radiofármaco 177Lu-PSMA-617 ha demostrado prolongar la supervivencia de los pacientes con cáncer de próstata avanzado en un estudio presentado en ASCO

En otro contexto de la enfermedad, en pacientes con carcinoma de próstata resistente a la castración que todavía no han desarrollado metástasis, tanto apalutamida como enzalutamida y darolutamida, todos ellos nuevos agentes hormonales, han demostrado retrasar la aparición de metástasis en aproximadamente dos años, disminuir el riesgo de aparición de síntomas en más de un 50%, además de prolongar la supervivencia de los pacientes.

Además, nuevos estudios han confirmado el valor del tratamiento tanto de quimioterapia como de estos nuevos agentes hormonales, como la abiraterona, apalutamida o enzalutamida, en combinación con la deprivación androgénica (hormonoterapia), en pacientes con enfermedad metastásica al diagnóstico. A través de diferentes ensayos clínicos, estos agentes han demostrado una reducción del riesgo de muerte de hasta un 38%. Estos resultados se han dado incluso en pacientes de alto riesgo. También ha mostrado un incremento de la mediana de supervivencia desde los 32 hasta los 50 meses.

Secuencia óptima de fármacos
En la actualidad, uno de los desafíos más importantes consiste en determinar el valor de la secuencia óptima de fármacos para obtener el máximo beneficio en cada paciente en particular. A ello van a ayudar los nuevos descubrimientos de la biología molecular de la enfermedad, que están permitiendo avances en el desarrollo de la medicina personalizada. El análisis de nuevos biomarcadores en biopsias líquidas, tanto células tumorales circulantes como DNA circulante, se encuentra en la actualidad en evaluación en varios estudios. En el futuro podría determinar la elección del tratamiento óptimo basado en el perfil molecular individual de cada paciente.

Uno de los desafíos más importantes consiste en determinar el valor de la secuencia óptima de fármacos para obtener el máximo beneficio en cada paciente

Todos estos fármacos han visto la luz gracias a la realización de ensayos clínicos en múltiples centros del mundo y La participación de los pacientes. Desde SEOM destacan que ha habido una “participación muy significativa” de centros españoles en estos avances. Aseguran que la mejor opción es la participación en ensayos clínicos que sigan intentando mejorar la seguridad y eficacia de estos tratamientos. “Por encima de todo, es necesario que aquellos progresos que muestren beneficios significativos se incorporen de manera equitativa para todos los pacientes”. Asimismo, recalcan la importancai de que el acceso al mejor tratamiento para su enfermedad sea universal.

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