Inicio ASP La información genética influye en la forma en que la persona responde...

La información genética influye en la forma en que la persona responde a situaciones difíciles o adversas

genética-situaciones-adversas

..Redacción.
Nuestra información genética sin duda influye en la forma en la que respondemos ante situaciones difíciles o adversas como la pandemia. Es una de las conclusiones que dejó el Dr. Mario Alonso Puig, médico, cirujano, conferenciante y escritor, durante la conferencia Resiliencia y genética, durante el evento Más allá de la Medicina Personalizada de Precisión, organizado por la Fundación Instituto Roche.

La vulnerabilidad al estrés está, en parte, determinada genéticamente. De hecho, un individuo es capaz de reestructurar su esquema mental y sus recursos psicológicos ante las nuevas circunstancias que le ha tocado vivir, en función de su genoma. “Se ha observado que los procesos mentales, culturales, el entorno social, la educación, etc., tienen un impacto a nivel genético y pueden favorecer o impedir que determinados genes se expresen. El ‘interruptor’ que hace que un gen se exprese o no, se conoce como epigén, de ahí surge la epigenética”, ha comentado el Dr. Alonso Puig.

“Existen variantes genéticas que afectan a los niveles y actividad de moléculas que tienen un efecto sobre el estrés. En definitiva, nuestra información genética va a influir en cómo afrontamos circunstancias nuevas y/o impredecibles tales como las que nos ha tocado vivir recientemente”, ha señalado la directora gerente de la Fundación Instituto Roche, Consuelo Martín de Dios.

genética-situaciones-adversasEl Dr. Mario Alonso Puig puso de manifiesto en la conferencia ‘Resilencia y genética’ cómo la información genética influye en la respuesta a situaciones adversas 

Con un enfoque humanista, el Dr. Puig ha analizado cómo las características de los individuos no solo dependen de la información genética almacenada en nuestro genoma, sino que son el resultado de la combinación de los genes y muchos otros factores externos. En concreto, actualmente se sabe que “el amor, la empatía, el reconocimiento, el hecho de sentirse querido y valorado, activan mecanismos epigenéticos que favorecen el funcionamiento cerebral y del sistema inmune”, ha añadido.

A lo largo de su vida, un individuo está expuesto a multitud de factores no genéticos (exposoma). Entre ellos se cnuentran, los contaminantes ambientales, agentes infecciosos o nuestro propio entorno socioeconómico, que condicionan el estado de salud o enfermedad por su capacidad para activar o desactivar genes que actúan como interruptores para desarrollar ciertas enfermedades. De hecho, ya ha sido posible establecer relaciones de causa-efecto entre factores no genéticos que componen el exposoma y patologías concretas.

Gracias a los mecanismos epigenéticos, el ser humano es capaz además de modificar la expresión de los genes al entorno concreto en el que vive; funcionando como una especie de registro del entorno, una memoria del medioambiente al que estuvieron expuestos.

«El amor, la empatía, el reconocimiento, sentirse querido y valorado, activan mecanismos epigenéticos que favorecen el funcionamiento cerebral y del sistema inmune”, señala el Dr. Alonso Puig

Asimismo, como ha destacado el Dr. Alonso Puig, la resiliencia tiene mucho que ver con la capacidad de las personas de resistir a situaciones de estrés. En esos momentos de tensión, hay varias moléculas, entre las que destaca el cortisol, “de una importancia extraordinaria en la expresión de ciertos genes, a través de mecanismos epigenéticos. Y es que la epigenética es la gran oportunidad para trabajar con los aproximadamente 20.000 genes que forman el genoma humano y lograr que se expresen aquellos cuyo impacto es beneficioso mientras se evita, en la medida de lo posible, que se manifiesten aquellos genes cuyos efectos son negativos”, ha precisado el especialista.

“Podemos decir que el estrés, la adversidad, o diferentes eventos traumáticos, nos afectan de manera distinta dependiendo de nuestros genes; pero también sabemos que el ser humano es más complejo y que disponemos de mecanismos epigenéticos capaces de modificar la expresión de nuestros genes en función del entorno en que vivimos”, ha agregado el vicepresidente de la Fundación Instituto Roche, Federico Plaza.

Noticias complementarias: