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Dr. Ángel de la Mora: “La pandemia ha disminuido la adherencia de los pacientes con DMAE al tratamiento”

DMAE-tratamiento

..Victoria Guillén.
La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es una enfermedad degenerativa de mácula o zona central de la retina. En España, más de 800.000 personas padecen DMAE. A pesar de que actualmente se puede controlar siguiendo el tratamiento y evitando así, la evolución de la enfermedad, la DMAE es una patología infratratada y supone la causa más frecuente de ceguera legal en las personas mayores de 60 años en nuestro país.

En este sentido, el Dr. Ángel de la Mora, oftalmólogo especializado en retina médica y uveítis del Hospital Sierrallana de Torrelavega, ha explicado en una entrevista para iSanidad que “esta enfermedad puede pasar desapercibida si el paciente no se autoexplora su visión de forma frecuente. Así, el diagnóstico precoz es muy importante para el tratamiento. De hecho, en la mayor parte de los pacientes con DMAE la visión solo se estabiliza o se recupera de forma parcial con el tratamiento”.

Asimismo, el experto ha añadido que “la tomografía de coherencia óptica (OCT) permite cuantificar la cantidad de líquido y su situación dentro de las diferentes capas de la retina, guiando de esta manera el tratamiento y su frecuencia”. Para evaluar el impacto que ocasiona esta enfermedad, tanto en los pacientes como en su entorno, la Asociación Mácula Retina, Visión España y la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (Ceoma), con la colaboración de Novartis, han impulsado el estudio ‘Objetivo DMAE’. Una investigación que plantea, además, propuestas de actuación que repercutan positivamente en las personas y en el sistema sociosanitario con el fin ofrecer una atención humanizada y sostenible al paciente con DMAE.

Según el Dr. Ángel de la Mora, la adherencia de forma estricta a las pautas de tratamiento en la DMAE es fundamental para evitar el daño irreversible de la visión

¿Qué importancia tiene el diagnóstico precoz y la adherencia al tratamiento en la DMAE?
La DMAE neovascular es una enfermedad de muy rápida evolución hacia la ceguera, y tremendamente destructiva para la retina. Dado que esta enfermedad ocurre con frecuencia en personas de avanzada edad, y puede pasar desapercibida si el paciente no se autoexplora su visión de forma frecuente, el diagnóstico precoz es muy importante para el tratamiento, pues en la mayor parte de los pacientes la visión solo se estabiliza o se recupera de forma parcial con el tratamiento.

La adherencia de forma estricta a las pautas de tratamiento es fundamental para evitar el daño irreversible a la visión, por esa limitada recuperación de la visión con el tratamiento, y como los tratamientos son de larga duración, en general años de tratamiento, la carga de visitas para consulta y tratamiento puede llegar a ser difícilmente soportable para unos pacientes muy mayores y sus familias, lo que dificulta la adherencia al tratamiento.

 “Estamos intentamos conseguir sustancias que permitan mayores intervalos entre tratamientos y mayor ganancia de visión inicial”

Actualmente, ¿qué tratamientos existen para tratar la DMAE húmeda o neovascular?
El tratamiento estándar de la DMAE húmeda para pacientes con degeneración macular asociada a la edad neovascular son las inyecciones intravítreas de fármacos anti-VEGF (factor de crecimiento del endotelio vascular). Lo que se está intentando es conseguir sustancias que permitan mayores intervalos entre tratamientos y mayor ganancia de visión inicial; también algún dispositivo que libere de forma constante durante muchos meses estas sustancias en el vítreo.

¿Por qué es importante el control de fluido en DMAE?
Se ha demostrado en todos los estudios que el fluido intrarretiniano se asocia a peor visión. Podríamos decir que es dañino para la retina, ya que la retina es un tejido estrictamente organizado. La entrada de líquido, sangre y vasos daña las células, las lleva a la desaparición y, por tanto, a la pérdida de visión. Y es uno de los principales marcadores de la actividad de la enfermedad y, en consecuencia, nos indica la necesidad de iniciar el tratamiento y su frecuencia.

“El fluido intrarretiniano es uno de los principales marcadores de la actividad de la enfermedad e indica la necesidad de iniciar el tratamiento y su frecuencia”

¿Qué es y para qué sirve la prueba OCT? ¿Qué relación tiene con el control del fluido?
La OCT es una técnica diagnóstica de imagen sencilla, no dolorosa y no invasiva, que sirve para la exploración en detalle de las capas de la retina, concretamente, de la mácula. Es la exploración fundamental de la degeneración macular. Se basa en el envío hacia la retina de un haz de luz muy coherente, es decir, un láser de una determinada luz de onda, y el análisis de la luz que rebota en la retina por medio de interferometría. Es muy parecida en su principio a la ecografía, pero al ser realizada con luz, tiene una definición mucho mayor.

Dado que el fluido y la retina son trasparentes, sin la OCT que nos permite hacer casi un corte histológico en vivo, sería casi imposible poder diagnosticar y seguir la evolución de la enfermedad. La OCT nos permite la cuantificación de la cantidad de líquido y su situación dentro de las diferentes capas de la retina, guiando de esta manera el tratamiento y su frecuencia.

Las Unidades de Terapia Intravítrea (UTIV) persiguen disminuir el número de las vistas de los pacientes y mejorar la adherencia al tratamiento

¿Qué objetivo persigue el modelo Unidades de Terapia Intravítrea (UTIV)?
Las UTIV persiguen, primero, disminuir el número de las visitas de los pacientes al realizar la exploración y el tratamiento el mismo día. De esta menera, se mejora la adherencia al tratamiento. Segundo, mejorar el flujo de los pacientes, disminuyendo el tiempo de estancia del paciente dentro del servicio, dada la actual masificación de los servicios de oftalmología. Y tercero, mejorar la calidad de la atención a los pacientes por medio de la especialización de todo el personal, de la estandarización de los métodos y la realización de protocolos de tratamiento.

¿Qué es el acto único y qué importancia presenta para el tratamiento de esta enfermedad?
Las UTIV persiguen fomentar el acto único, es decir, consulta e inyección intravítrea, si es necesaria, en el mismo día. Así, se reducen el número de visitas a los pacientes y sus familiares. Hay que tener en cuenta que los pacientes con DMAE suelen superar los 80 años, tienen baja visión y les es muy complicado venir tantas veces al hospital. Esto reduce mucho la adherencia al tratamiento.

La pandemia ha disminuido la adherencia de los pacientes al tratamiento y ha retrasado el diagnóstico precoz

¿Cómo ha afectado la pandemia de Covid-19 en la atención a estos pacientes?
La pandemia ha disminuido, por una parte, la adherencia de los pacientes al tratamiento, al aumentar la reticencia a acudir al hospital. Por la misma causa ha aumentado el tiempo que tardaban los pacientes en acudir a urgencias por primera vez perjudicando el diagnóstico precoz; es decir, la enfermedad estaba mucho más avanzada al diagnóstico, empeorando los resultados finales.

Por otra parte, ha obligado a los profesionales a mejorar la organización de los servicios para adaptarse a las circunstancias cambiantes. Es decir, aumentando la eficiencia, implementando el acto único, las pautas fijas de tratamiento y utilizando la telemedicina siempre que fuera posible.

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