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«Parece poco probable que aparezcan variantes del Covid-19 que escapen realmente a las vacunas»

Tres científicos de larga trayectoria que desarrollan vacunas frente al Covid-19 en el CSIC analizan para iSanidad lo que supone la variante Ómicron, la necesidad de una tercera dosis y el estado de sus investigaciones

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..Gema Maldonado.
..Vídeo: Cristina Cebrián.
Llevan casi dos años trabajando cada día en sus respectivos laboratorios del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) con el SARS-CoV-2, lo conocen bien y han logrado desarrollar candidatos vacunales que han obtenido buenos resultados. Aunque se muestran prudentes sobre la variante que ha vuelto a despertar el miedo ya conocido en etapas anteriores de la pandemia, esperan que el linaje Ómicron no vuelva a poner patas arriba el mundo, al menos, en los países con altas tasas de vacunación, como España, porque confían en la capacidad de las vacunas del Covid-19 y en el conocimiento adquirido para hacer frente a las nuevas variantes.

«Aunque haya bajado la eficacia de las vacunas contra esta nueva cepa, el virus tiene muchos dominios contra los que actúa el sistema inmune», explica el profesor Luis Enjuanes, director del Laboratorio de Coronavirus del Centro Nacional de Biotecnología (CNB) del CSIC. Cree que «parece poco probable» que aparezcan variantes que escapen realmente a las vacunas. «Además, esos dominios», continúa, «pueden ser vistos por anticuerpos o por linfocitos T, ambos conjuntos tienen tendencia a ver cosas distintas», una reflexión que le lleva a pensar que «lo normal sería que no se diese una pandemia importante con esta nueva variante».

iSanidad ha reunido a los líderes de las vacunas del Covid-19 que desarrolla el CSIC, Luis Enjuanes y Mariano Esteban, junto a Pedro Alcolea, científico del equipo de Vicente Larraga, responsable de otro de estos proyectos. Un encuentro virtual en el que los científicos tratan de resolver algunas incógnitas sobre el futuro de la pandemia, las consecuencias de Ómicron y el desarrollo de sus proyectos de vacuna dentro del sistema de ciencia español.

Dr. Enjuanes: «Aunque baje la eficacia de las vacunas contra la variante Ómicron, el virus tiene muchos dominios contra los que actúa el sistema inmune»

Tras el mensaje de cierta tranquilidad del profesor Enjuanes, el Dr. Pedro Alcolea, investigador del Grupo de Parasitología Molecular en el Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas del CSIC, recuerda que desde un punto de vista científico «en este momento es imposible saber cómo va a evolucionar esta cepa y su virulencia». Pese a la poca información disponible, que además indica que esa virulencia «parece ser baja», pero «más transmisible», en opinión del profesor Mariano Esteban, jefe del Grupo de Poxvirus y Vacunas del CNB del CSIC, se ha generado «una alarma social sin tener todavía los indicadores científicos que debemos considerar importantes».

Estos indicadores pasan por demostrar que Ómicron es capaz de escapar a las vacunas actuales y que es capaz de provocar la enfermedad de forma severa en modelos animales. «Nos hemos reunido científicos de todo el mundo para considerar los pasos a seguir, pasos que ya se están dando. Aislar y caracterizar las cepas que se están encontrando y llevar a cabo la experimentación preclínica lleva un tiempo. Dejemos que la investigación lleve su curso para poder sacar las conclusiones adecuadas», recuerda.

Dr. Esteban: «Estamos desarrollando el prototipo de vacuna contra Ómicron, en tres meses lo tenemos»

Sin embargo, y aunque se demuestre que estamos ante una variante más agresiva y transmisible que las anteriores, el aprendizaje de estos casi dos años de pandemia juega a nuestro favor. «En el peor escenario, tenemos el conocimiento, la capacidad logística y de producción para, en un tiempo aproximado de tres meses, tener nuevas vacunas», afirma el profesor Esteban. De hecho, ya está trabajando en la adaptación de su vacuna contra la variante Ómicron. «En tres meses tendremos el candidato vacunal», afirma.

¿Tercera dosis para todos los adultos?
Si hace unos meses gran parte de la comunidad científica se mostraba cauta e incluso contraria a un tercer pinchazo, el contexto ha cambiado y, con ello, la opinión de organismos de salud y científicos. «Hay que administrar la tercera dosis, animar a todo el mundo a vacunarse y después seguir estudiando qué ocurre con la memoria inmunológica para ver si es necesario administrar sucesivas dosis. Pero necesitamos tiempo», responde el Dr. Alcolea.

Dr. Alcolea: «Hay que administrar la tercera dosis y seguir estudiando qué ocurre con la memoria inmunológica para ver si es necesario administrar sucesivas dosis»

Sus dos colegas se muestran favorables a esa tercera dosis y ofrecen varios argumentos. Por una parte, «la inmunidad que necesitamos para protegernos frente a virus respiratorios es inmunidad de mucosas», recuerda el Dr. Enjuanes, «pero esta inmunidad suele ser de corta duración, a diferencia de la inmunidad sistémica, que dura 40 o 50 años». En segundo lugar, la situación actual «es de emergencia a nivel global», apunta el Dr. Esteban. «No podemos dejar pasar el tiempo. Lo que tenemos que hacer es parar al virus lo antes posible», añade.

¿Qué podemos esperar de las vacunas del CSIC?
En su laboratorio, junto al científico Juan García Arriaza y el resto de su equipo, ha desarrollado diferentes candidatos vacunales contra distintas variantes del SARS-CoV-2. Además, completó toda la fase preclínica de ensayos con su vacuna del Covid-19 basada en un vector viral, el virus vaccinia utilizado ampliamente para la vacuna contra la viruela. «Es un vector que, aparte de tener una reconocida solvencia es muy potente y está aprobado por la FDA y por la EMA», tercia el Dr. Enjuanes.

Dr. Enjuanes: «La inmunidad que necesitamos para protegernos frente a virus respiratorios es inmunidad de mucosas, pero esta inmunidad suele ser de corta duración»

El equipo de Esteban aún no ha iniciado los ensayos en humanos a falta de la autorización de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), que solicitó más información al laboratorio. Pero, más allá de que terminen comercializándose o no estos proyectos de vacuna surgidos al calor de la investigación académica, los científicos destacan que «hemos aprendido que en España tenemos grupos de investigación muy capacitados para responder ante una determinada enfermedad producida por un agente infeccioso».

Y no solo eso. «Hemos movilizado también al sector empresarial. No había empresas en España que produjeran vacunas de uso humano». En esta línea, el investigador Pedro Alcolea, destaca «el conocimiento aportado por los tres grupos del CSIC» y el despertar de la industria para la fabricación de vacunas más allá de las necesarias para el mundo animal. Y lanza un mensaje: «no hay que dejar esto en saco roto y hay que apoyar la investigación».

Dr. Esteban: «En España tenemos grupos de investigación muy capacitados para responder ante una determinada enfermedad producida por un agente infeccioso y hemos movilizado al sector empresarial»

El equipo de Vicente Larraga anda inmerso en las gestiones necesarias para ensayar su vacuna en un modelo animal distinto a los ratones, donde su vacuna «sencilla, muy estable y muy económica», valora el Dr. Enjuanes, ha tenido «resultados excelentes». Por su parte, el Dr. Enjuanes explica que su vacuna ha tenido «muy buenos resultados en ratoncitos». Hay muchas esperanzas puestas en su proyecto de vacuna, que promete ser esterilizante, aunque tardará más. «Vamos un poco más lentos para aumentar la seguridad de nuestra vacuna y para abaratar los costes de producción en los que ya nos estamos metiendo».

¿Qué necesita la ciencia española?
«El problema fundamental ahora mismo es la inaccesibilidad a las escalas científicas, aparte de la financiación para proyectos, que es muy limitada», afirma el Dr. Alcolea, «no podemos comparar el trabajo que hemos desarrollado entre los tres grupos del CSIC, que es encomiable, con la potencia de empresas como Pfizer o Moderna, que cuentan con cientos de empleados dedicados a la vacuna. En lo económico, estamos a otro nivel desgraciadamente. Y aun así, los proyectos van hacia adelante».

Dr. Alcolea: «No podemos comparar nuestro trabajo en el CSIC, que es encomiable, con la potencia de empresas como Pfizer o Moderna. En lo económico, estamos a otro nivel desgraciadamente. Y aun así, los proyectos van hacia adelante»

Diseñar una vacuna y sus pruebas preclínicas «es relativamente económico», cuenta el Dr. Enjuanes. Incluso sacar adelante la fase uno y dos de los ensayos clínicos «son abordables para economías no muy potentes. Pueden costar cuatro o cinco millones de euros». Para estas cantidades cuentan con el apoyo del Gobierno, «en eso no tenemos ningún problema», señala.

«El problema es ir a ensayos clínicos fase 3, eso ya es otra dimensión: hablamos de 20.000 o 40.000 personas en las que se va a probar la vacuna y cuesta muchos millones. Requiere la colaboración de una empresa fuerte, un consorcio de empresas. El CSIC ha empezado a poner los medios con empresas que estaban interesadas. Esperemos que al menos en algún caso se pueda llegar a término. La fase 3 es la que marca la diferencia y no basta con pequeñas ayudas del Gobierno», explica el investigador.

Dr. Enjuanes: «La fase 3 es la que marca la diferencia y no basta con pequeñas ayudas del Gobierno. Hablamos de 20.000 o 40.000 personas en las que se va a probar la vacuna y cuesta muchos millones»

No pasa desapercibido que los tres directores de los proyectos de vacunas Covid-19 del CSIC sean investigadores ad honorem, figura reservada a científicos jubilados, pero que sigue trabajando a toda máquina en sus laboratorios. ¿Hay relevo generacional para que sus laboratorios sigan siendo punta de lanza en virología y parasitología? «Ya estábamos reduciendo los grupos de investigación y en lugar de retirarnos gradualmente, llegó la pandemia», cuenta el profesor Esteban. «Tenemos una responsabilidad como científicos: teníamos el conocimiento y la posibilidad de desarrollarlo en poco tiempo».

Pero, más allá de su compromiso con la ciencia, el profesor admite que necesitan gente joven. «Necesitamos incorporar esa sabia joven con experiencia adquirida tanto en España como fuera de España. Es la que va a responder a las grandes preguntas del mañana. Y ese es nuestro deseo, consolidar nuestros laboratorios para que podamos seguir siendo competitivos a nivel global».

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