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Dra. Marisa Gandía: «El sistema debe renovarse pensando en primer lugar en los retos demográficos a los nos enfrentamos»

Dra.-Marisa-Gandía

..Redacción.
40 Jóvenes Profesionales.
La Dra. Marisa Gandía compagina su labor como neurocirujana en el Hospital Universitario La Paz, con la dirección de la Unidad de Columna mínimamente invasiva del Hospital Virgen del Mar y del Servicio de Neuocirugía del Hospital Viamed Santa Elena. Tras más de quince años de trayectoria profesional, la Dra. Marisa Gandía es todo un referente en cirugía de columna mínimamente invasiva. A lo largo de su carrera profesional ha visto cómo la tecnología ha revolucionado su especialidad y destaca el gran potencial que aporta a la hora de planificar las cirugías con mayor precisión y mejores resultados.

¿Por qué ha sido verdaderamente difícil atender a los pacientes en toda esta pandemia por el Covid-19?
Hay diversos factores que han contribuido a la dificultad para atender a los pacientes durante este periodo de pandemia. Al principio, durante la primera ola, existía sobre todo un gran desconocimiento acerca de la infección. No sabíamos cómo se transmitía realmente, cómo debíamos protegernos los profesionales, ni cómo tratarla adecuadamente. Además, el aprovisionamiento de equipos de protección apropiados, de ventiladores y de los dispositivos médicos necesarios para tratar esta enfermedad requería tiempo, y los pacientes llegaban a los servicios de urgencias en masa, con lo que los medios disponibles se quedaban escasos.

Según la Dra. Marisa Gandía, los profesionales son los que mejor conocen las necesidades del sistema y de los pacientes

El colapso de los hospitales y centros de salud fue inesperadamente temprano, por lo que tuvimos muy poco tiempo de reacción para organizarnos de manera adecuada, en comparación con cualquier otra enfermedad contagiosa previa. Por último, el colapso del sistema sanitario acabó creando daños colaterales en enfermos afectados por otras patologías, que sufrían retrasos en su diagnóstico y tratamiento. Además, la actividad quirúrgica programada fue cancelada en un gran porcentaje, así como las consultas externas.

¿Cómo y cuánto ha cambiado la tarea de una neurocirujana en los últimos 20 años? ¿Qué cosas se hacen ahora que eran impensables hace 20 años?
Si hay algo que ha revolucionado la neurocirugía en los últimos años es la tecnología. Hoy en día disponemos de una logística mucho más avanzada que hace 20 años. En primer lugar, disponemos de técnicas de imagen revolucionarias, que nos permiten diagnosticar y planificar las cirugías. Además, con tecnologías como el neuronavegador somos capaces de navegar dentro del cerebro y en la columna vertebral, y finalmente tenemos robots que nos asisten en las cirugías en las que actualmente usamos implantes mucho más perfeccionados y resistentes, así como modelados de forma casi individualizada para cada paciente.

A esto se suma la mejoría en nuestro entrenamiento quirúrgico con simuladores y cursos en cadáver, a lo que se une nuestras rotaciones en el extranjero que nos permiten importar conocimiento y técnicas nuevas a nuestros hospitales. En definitiva, estamos mejor preparados y con  mejores medios, lo que nos permite ser más precisos a la hora de diagnosticar y de operar.

Con las nuevas tecnologías asociadas a la inteligencia artificial disponemos de algoritmos que nos permiten individualizar la menor opción de tratamiento para cada paciente

¿Hasta qué punto la tecnología está ayudando a la personalización y humanización de los tratamientos a los pacientes?
Con las nuevas tecnologías asociadas a la inteligencia artificial disponemos de algoritmos que nos permiten individualizar la mejor opción de tratamiento para cada paciente. La humanización sin embargo depende más de las estrategias y planes que se están desarrollando para atender a los pacientes cada vez de manera más humana, lo cual es muy importante.

¿Echa de menos más tiempo para investigar, para mejorar su formación? ¿Qué importancia tiene la formación ahora mismo?
La formación y la investigación son pilares fundamentales de nuestro entrenamiento. Por otra parte, el perfeccionamiento de nuestras técnicas quirúrgicas no se puede dar sin una investigación subyacente. En mi opinión, cuanto más tiempo y recursos tengamos para investigar y formarnos, mejores resultados podremos tener y mejor asistencia médica y quirúrgica podremos dar a nuestros pacientes con mejores resultados.

¿Cómo ve su situación profesional dentro de 10 años?
Es difícil aventurar qué va a pasar en 10 años, sobre todo después de este periodo convulso de pandemia. Sin duda, el sistema sanitario se está actualizando y digitalizando mucho en los últimos años. Veo una neurocirugía (y yo como neurocirujana) mucho más basada en la evidencia científica, con mayor  dedicación a la investigación, con protocolos y planes muy estructurados para cada patología, individualizados para cada paciente o grupo de pacientes, con análisis de resultados y de calidad asistencial. Veo también un quirófano más robotizado y una aplicación creciente de la inteligencia artificial al diagnóstico y tratamiento de nuestros pacientes.

Dra. Marisa Gandía: «Cuanto más tiempo y recursos tengamos para investigar y formarnos, mejores resultados tendremos y mejor asistencia podremos dar a nuestro pacientes»

¿Cree que el sistema sanitario necesita una «buena renovación»?
Sin duda el sistema sanitario tiene que estar en constante renovación. Ahora más que nunca precisa de una buena estrategia a medio y largo plazo para optimizar recursos, aportar por la calidad asistencial y la humanización, por la investigación y por la ciencia.

¿Por dónde hay que empezar a renovar el sistema nacional de salud para que responda a las nuevas necesidades de la sociedad?
Debe renovarse el sistema pensando en primer lugar en los retos demográficos a los que nos enfrentamos (cronicidad y envejecimiento de la población). También debemos responder a las necesidades sociales y ambientales, así como garantizar un sistema público y universal. Además, deben implementarse políticas de inclusión, diversidad y equidad, tanto para profesionales como para pacientes.

¿Deben participar los profesionales en el «rediseño» del sistema sanitario?
Rotundamente sí. Los profesionales son los que mejor conocen las necesidades del sistema y de los pacientes. En colaboración con los gestores deberían diseñar el mejor plan posible. Los profesionales son los que mejor conocen el funcionamiento del sistema, desde los pequeños espacios como una consulta o un quirófano, hasta las interacciones entre profesionales, departamentos, la relación médico-paciente, el funcionamiento de las listas de espera, la creación y gestión de comités clínicos y la integración del hospital en general. Para un rediseño profundo de cualquier estructura tienes que conocerla bien, desde los cimientos hasta el tejado, con su funcionamiento y con los retos y obstáculos a los que te vas a enfrentar.

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