Gema Maldonado Cantero
Los sindicatos autonómicos Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts) y el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y la ministra de Sanidad han mantenido una reunión este miércoles en la que los representantes sindicales le han entregado una «propuesta de mínimos» sobre las modificaciones que tendría que incluir el nuevo Estatuto Marco, que se encuentra en plena negociación.
La propuesta, que ya se envió a Sanidad el pasado mes de junio, proponen una jornada «supraordinaria», así la denominan, que englobe las guardias, y se pague un 175% con respecto a la jornada ordinaria. En situaciones excepcionales, proponen una «jornada especial» con una retribución que puede alcanzar un 300% más que la jornada ordinaria.
Entre otras propuestas, como cambios en la carrera profesional y la exención de guardias a los 50 años, incluye una reclasificación que diferencia los graduados en ciencias de la salud de nivel Meces 3 (300 créditos) con especialidad de los que no la tienen, y usa esa misma diferenciación para los graduados en ciencias de la salud de nivel Meces 2 (240 créditos) en función de si tienen o no especialidad.
La propuesta incluye una reclasificación que diferencia los graduados en ciencias de la salud con especialidad de los que no la tienen en diferentes grupos
Los sindicatos han hecho público el documento y explican que su propuesta se centra en que el personal médico y los titulados superiores sanitarios «reciban un trato igualitario» respecto al resto de trabajadores públicos en cuanto a jornada, tiempos de trabajo y descansos, y en «asegurar» que el Sistema Nacional de Salud se mantiene como servicio público universal, accesible y de calidad.
Uno de los aspectos que mayor polvareda despertó el borrador del Estatuto Marco de Sanidad tenía que ver con las guardias y la jornada complementaria. Los colectivos médicos aseguraban que la reducción a 17 horas de guardia no sería real tal y como estaba redactado del borrador. La propuesta de los tres sindicatos autonómicos pide la eliminación de la jornada complementaria y que se equipare el teletrabajo al trabajo presencial y efectivo. Como recambio a la jornada complementaria, proponen definir una jornada adicional a la ordinaria para mantener la cobertura asistencial del SNS con «condiciones dignas e igualitarias» para los sanitaros con el reto de los empleados públicos.
Proponen el concepto de jornada «supraordinaria»: horas de jornada extraordinaria a efectos retributivos
Esta jornada complementaria las sustituyen por «supraordinaria», que se considerarían horas de jornada extraordinaria a efectos retributivos: se pagará como mínimo al 175% del precio de la ordinaria, que estaría por definir. Bajo el paraguas de la jornada «supraordinaria» se incluirían las guardias y otras actividades como las iniciativas para reducir listas de espera. No podrán superar las 12 horas como máximo (sumando la jornada habitual) y solo se podrían ampliar a 24 horas «a petición del interesado».
La propuesta especifica que este tipo de jornada de 12 horas sí podrá ser obligatoria en las unidades que requieran un horario de atención continuada para la asistencia urgente. En cualquier caso, los sindicatos hablan de un tope máximo de 48 horas semanales de trabajo en el promedio trimestral. Cuando se supere la jornada «supraordinaria», se establecerá lo que denominan «jornada especial», que tendrá carácter voluntario y se podrá articular para «situaciones que requieran un esfuerzo añadido de dedicación asistencial».
En los casos en que se supere la jornada «supraordinaria» por encima de las 12 horas, establecen la «jornada especial» de carácter voluntario
En este caso, se abonará al 200% del precio de la jornada ordinaria y con un límite máximo de 150 horas al año. Pero la propuesta propone exceder esas horas de forma excepcional y justificada, «con una duración temporal limitada a tres meses». En esos casos los médicos recibirán una retribución del 300% de la jornada ordinaria. Además, rebajan la edad en la que los médicos pueden dejar de hacer guardias a los 50 años, con una «contraprestación asistencial» que les permita poder mantener su poder adquisitivo.
La reclasificación profesional es otro de los aspectos del borrador del Estatuto Marco que no satisface a los médicos, que reclaman un nivel distinto al de otros graduados en ciencias de la salud, como enfermería, a los que Sanidad otorga en su borrador la misma categoría profesional que a los médicos. Los sindicatos proponen como grupo profesional más elevado a los licenciados o graduados con título de especialista, un grado «Meces 3 con especialidad». Así lo denominan. Y lo diferencia de los licenciados o graduados universitarios sin especialidad, a los que mete en un segundo grupo Meces 3 (300 créditos nivel máster).
La «jornada especial» se abonara al 200% del precio de la jornada ordinaria y puede llegar en situaciones excepcionales al 300%
El tercer grupo de clasificación correspondería a diplomados o graduados en ciencias de la salud con especialidad, como pueden ser las enfermeras que han hecho el EIR y la residencia, a los que sitúa como «Meces 2 con especialidad». Un cuarto grupo correspondería en esta propuesta a los diplomados sanitarios o graduados universitarios sin especialidad, con un «Meces 2».
La propuesta incluye medidas específicas para hacer frente a la temporalidad, de forma que los sanitarios reciban una indemnización cuando se incumpla el plazo máximo previsto para su permanencia como temporal. Una compensación económica que también recibirá si se va de forma voluntaria por que se incumple el plazo máximo de temporalidad en un periodo de tres años.
Proponen como grupo profesional más elevado a los graduados con título de especialista, un grado «Meces 3 con especialidad». Y lo diferencia de los que no tienen especialidad, a los que mete en un segundo grupo «Meces 3»
Proponen cambios en las retribuciones, que incluyen el cobro del complemento de guardias como fijo y que también se abone en periodos de bajas laborales y en los permisos. Medidas para la planificación de los recursos humanos del SNS que se actualicen cada cuatro años y planes de ordenación del personal que garanticen la «equidad y el bienestar» de los trabajadores, son otros puntos de esta propuesta.
Los tres sindicatos esperan que el Ministerio de Sanidad esté dispuesto a avanzar en esta línea y recoja en el anteproyecto del Estatuto Marco sus aportaciones, que «son las demandas mínimas de un colectivo imprescindible que se ha sentido profundamente decepcionado, agraviado y menospreciado ante el trato recibido históricamente por parte de la Administración».
Mónica García: «Queda mucho trabajo por hacer y muchas propuestas que debatir y pulir, pero merecerá la pena. Desde el Ministerio, mano tendida, diálogo y vocación de servicio público»
Desde el Ministerio de Sanidad señalan que la reunión “hay ido bien” y destacan el “esfuerzo” por “escuchar al mayor número de organizaciones”. En este caso, a algunas que no están en la mesa de negociación del Estatuto Marco por no tener suficiente representación.
«Desde la responsabilidad con los profesionales y el compromiso con el SNS, hemos continuado el diálogo para avanzar en un Estatuto Marco que mejore las condiciones laborales y retenga el talento», escribió Mónica García en la red social X unas horas después el encuentro. «Queda mucho trabajo por hacer y muchas propuestas que debatir y pulir, pero merecerá la pena. Desde el Ministerio, mano tendida, diálogo y vocación de servicio público», añadió.










