Gema Maldonado Cantero
La primera reunión entre sindicatos y Ministerio de Sanidad para negociar el Estatuto Marco que regula las condiciones de trabajo de los profesionales del sistema sanitario no sirvió para calmar las aguas, que venían revueltas por las propuestas que había incluido el equipo de Mónica García y que no habían gustado al colectivo médico. Este jueves, la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), junto a otros sindicatos autonómicos, asociaciones profesionales y el Foro de la Profesión Médica (que integra a colegios, decanos y sociedades científicas) han anunciado movilizaciones y «medidas de confrontación» si el Ministerio de Sanidad no accede a negociar un estatuto específico para los médicos, diferenciado del resto de profesionales del Sistema Nacional de Salud.
Aunque no han querido hablar explícitamente de llegar a una huelga, si han advertido que «la pelota está en el tejado de la Administración» y que «dependiendo» de cómo evolucionen las negociaciones hasta alcanzar el objetivo del colectivo médico, irán escalando las movilizaciones previstas. «El primer paso sería una concentración delante del Ministerio de Sanidad», han señalado los representantes sin sindicatos en rueda de prensa. «Hace mucho que el colectivo médico no estaba tan unido por la indignación como hasta ahora», ha valorado Rafael Ojeda Rivero, presidente del SMA, advirtiendo que «esto no ha hecho más que empezar», pero se ha mostrado prudente con ir a la huelga. «El día que anunciemos medidas tendremos que contar con el acuerdo previo de nuestras organizaciones», ha puntualizado.
Rafael Ojeda: «Hace mucho que el colectivo médico no estaba tan unido por la indignación como hasta ahora»
Los portavoces de los sindicatos CESM, Amyts y el Sindicato Médico Andaluz han tildado el borrador del Estatuto Marco propuesto por Sanidad de un «ataque frontal» y «sin precedentes» a la profesión médica porque «empeora» a la norma actual, afirman, e «iguala» a los facultativos «con el resto de categorías profesionales sin tener en cuenta nuestras especiales condiciones de formación y trabajo». Una afirmación que forma parte del manifiesto conjunto que ha dado a conocer Miguel Lázaro, presidente de CESM, en el que denuncian que el texto elaborado por el Ministerio deja «completamente desasistido» al médico en materia de jornada laboral, reclasificación profesional y régimen de incompatibilidades.
En ese mismo manifiesto, la profesión médica exige una norma específica que regule exclusivamente las condiciones laborales de los médicos que recoja una diferenciación de los titulados de grado Meces II, es decir, de las profesiones que tienen que cursar 240 créditos para obtener su titulación, como es el caso de enfermería, profesión que la propuesta de Sanidad sitúa en la misma categoría que medicina, que tienen que cursar dos años más para obtener su titulación (grado Meces III, con 360 créditos). Además, exigen que esta diferenciación de categorías se refleje en un incremento retributivo.
Los portavoces de los sindicatos CESM, Amyts y el Sindicato Médico Andaluz consideran el borrador del Estatuto Marco propuesto por Sanidad de un «ataque frontal» y «sin precedentes» a la profesión médica
«El colectivo médico, que es el principal artífice de la sanidad española, estamos totalmente en contra del borrador que ha presentado el Ministerio, y esto, traerá consecuencias», ha advertido el secretario general de CESM, Víctor Pedrera. Exigen que Sanidad negocie con el Ministerio de Hacienda una partida presupuestaria destinada a retribuir la categoría profesional de los médicos. «No puede ser que no se nos reconozca esa especial dedicación y responsabilidad sobre los pacientes porque, cuando hay un problema con un paciente, el que pone su número de colegiado y va ante el juez es el médico», ha señalado Ángela Hernández, secretaria general de Amyts, «no se pueden excepcionar al médico para lo malo y enrasarnos [con el resto de categorías] para lo malo».
Reclaman, además, que ese estatuto incluya una «regulación seria» de su jornada laboral. Este es uno de los puntos del borrador del Estatuto que peor ha caído entre sindicatos y organizaciones médicas. «No elimina la obligatoriedad de las guardias, no contabilizan estas horas como tiempo trabajado, se retribuye la guardia con una cantidad inferior a la hora ordinaria y mantiene la jornada obligatoria de 48 horas semanales. No lo seremos, pero casi se nos considera los esclavos del siglo XXI«, lamentaba el presidente de CESM.
Vicente Pedrera: «España hace 10 años se convirtió en fábrica de especialistas para los países de nuestro entorno. Con estas modificaciones, se convierta también en fábrica de médicos especialistas para la sanidad privada»
Además, exigen que todas las comunidades tengan el mismo sistema de compatibilidad, «sin obligar a renunciar al complemento específico». Y si Sanidad quiere establecer limitaciones, como propone en el borrador del Estatuto Marco en el caso de los jefes de servicio y los médicos tras el MIR durante los primeros cinco años de contratos, afirman que deben acompañarse de «compensaciones retributivas adecuadas». De lo contrario, vaticinan una fuga de nuevos especialistas y de jefes de servicio al extranjero o a la sanidad privada. «España hace 10 años se convirtió en fábrica de especialistas para los países de nuestro entorno. Con estas modificaciones, se convierta también en fábrica de médicos especialistas para la sanidad privada», ha dicho Vicente Pedrera.











