Gema Maldonado Cantero
Si se pregunta a cualquier autoridad en materia de salud pública de España, de Europa o de la Organización Mundial de la Salud, a qué retos y amenazas para la salud global nos enfrentamos, no dejarán de nombrar las resistencias antimicrobianas en primeras posiciones. Cada año, se habla de estimaciones de muertes que las superbacterias causan ahora, y las que causarán en el futuro, tanto en España como en Europa y en otras regiones del mundo.
Datos con los que alertar a las autoridades nacionales, la comunidad médica y la población para poner medidas que frenen la expansión de las superbacterias inmunes a uno de los grandes hitos de la medicina, los antibióticos. Sin embargo, las cifras sobre infecciones por bacterias multirresistentes y las muertes que causan están infraestimadas y se basan en datos incompletos.
Las estimaciones sobre infecciones por superbacterias y las muertes que causan se basan en datos incompletos
Una realidad que ha puesto sobre la mesa un estudio español publicado en The Lancet Regional Health – Europe, que ofrece un nuevo enfoque y metodología que muestra las carencias de la información hasta ahora disponible sobre superbacterias, sus resistencias o su frecuencia en las infecciones registradas y las muertes que causan en España.
El trabajo concluye que en 2023, en torno a 170.000 personas tuvieron en España un diagnóstico de infección por bacterias multirresistentes y, de ellas, 24.000 personas fallecieron a los 30 días del diagnóstico. Una cifra, esta última, muy superior a las aproximadamente 3.000 muertes que el Ministerio de Sanidad calculaba que las superbacterias ocasionaban anualmente.
¿Por qué una diferencia tan grande?
Con los datos del estudio promovido por la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) y liderado por el Dr. José Miguel Cisneros, jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas y Microbiología del Hospital Universitario Virgen del Rocío, las bacterias multirresistentes matan ocho veces más de lo que el Ministerio de Sanidad pensaba, una diferencia muy llamativa.
El estudio liderado por el Dr. Cisneros concluye que en torno a 170.000 personas tuvieron en España un diagnóstico de infección por bacterias multirresistentes y, de ellas, 24.000 personas habían fallecido a los 30 días
«El problema está en el método», explica al teléfono el Dr. Cisneros. El cálculo del Ministerio de Sanidad se basa en el Conjunto Mínimo Básico de Datos (CMBD) de las altas hospitalarias del Sistema de Actividad de Atención Especializada. Estos datos se obtienen de las historias clínicas de los pacientes, donde se anotan las patologías siguiendo el código internacional de enfermedades. Una codificación que en el caso de las bacterias multirresistentes está incompleto. «He revisado personalmente esos códigos y solamente hay tres o cuatro. El resto no aparece», añade el investigador.
Además, lo habitual en los informes de alta es encontrar el diagnóstico, por ejemplo, una neumonía. «Pero lo que es bastante menos frecuente es poner en el informe: neumonía por Klebsiella pneumoniae, y muchísimo menos, poner la bacteria y su resistencia concreta«. Con una información incompleta sobre bacterias y sus resistencias, los resultados que pueden obtenerse son parciales y el cálculo de la carga de las infecciones por bacterias multirresistentes mucho más bajo del real.
En otras estimaciones se utilizaban datos del diagnóstico al alta de pacientes hospitalizados, donde muchas veces no se registra la bacteria que causó la infección y su resistencia, o se incluían datos de superbacterias aisladas en uno o dos tipos de muestra
El otro gran análisis sobre las resistencias antimicrobianas en Europa, que durante años ha sido la referencia, se publicó en 2019 en The Lancet. Sus cálculos hablaban de algo más de 41.000 infecciones multirresistentes y unas 1.900 muertes, 33.000 para Europa.
Este estudio promovido por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), en el que se incluía España, se basó en los datos extraídos de la información que enviaban los laboratorios de microbiología de cada país (en el caso de España fueron 40 laboratorios) sobre bacterias multirresistentes aisladas en muestras de sangre y de líquido cefalorraquídeo. «Si un paciente tenía una bacteria multirresistente en muestras respiratorias o de orina, no se enviaba. Con lo cual, se puede imaginar el infrarregistro», señala el Dr. Cisneros.
Dr. Cisneros: «Si un paciente tenía una bacteria multirresistente en muestras respiratorias o de orina, no se enviaba. Con lo cual, se puede imaginar el infrarregistro»
Datos reales a pie de cama de los pacientes en 133 hospitales
Para el experto en enfermedades infecciosas, uno de los grandes «valores» del estudio español publicado en The Lancet es su metodología, «replicable» en cualquier hospital y en cualquier país y se basa en datos reales observados en los hospitales españoles. Durante una o dos semanas entre 130 y 133 hospitales de toda España, incluyendo los de mayor tamaño, registraban todos los pacientes que ingresaban y tenían en su diagnóstico una infección causada por bacterias multirresistentes, ya fuera una bacteriemia, una infección respiratoria o de orina.
Se incluyeron las diez más importantes junto con Clostridioides difficile. Después, se hacía seguimiento de todos ellos a los 30 días para ver la mortalidad. Esta metodología se repitió durante tres años diferentes (2018, 2019 y 2023), el último de ellos el periodo de registro fue de dos semanas.
El trabajo revela que el 45% de las infecciones por superbacterias en España se adquirieron en el hospital
Con los datos de cada año, los investigadores hicieron una estimación anual de la carga de la enfermedad por superbacterias y de la mortalidad asociada. «Como estimación, está sujeta al riesgo de que lo que sucedió en el periodo de estudio fuera distinto a lo demás, por eso repetimos el estudio tres años, para ver si los datos variaban«, explica el Dr. Cisneros. Aun con alguna variación, los datos generales se han repetido y todos arrojan cifras de infecciones y muertes por resistencias antimicrobianas superiores a las que se manejaban.
El trabajo, del que han formado parte de manera voluntaria infectólogos y microbiólogos de todos los hospitales participantes, ofrece además otro tipo de información clínica, como las bacterias multirresistentes más identificadas, las infecciones más comunes que causan y su principal mecanismo de resistencia. «Esta información tiene mucho interés clínico y ha sido posible por el trabajo de campo de este estudio, que no existe en ningún otro de los que se han hecho previamente», defiende el Dr. Cisneros.
«Las cifras nos indican que el campo de batalla contra la resistencia está en el hospital y en la comunidad»
El trabajo también revela que el 45% de las infecciones por superbacterias se adquirieron en el hospital. Aunque es una cifra elevada, demuestra que las superbacterias «no son solo hospitalarias», ya que más del 50% de estas infecciones no eran nosocomiales. «Es verdad que se concentran en los hospitales, pero esta cifra también nos dice que ya están en la comunidad, porque las bacterias viajan con las personas», apunta el investigador, lo que «indica que el campo de batalla contra la resistencia está en el hospital y está también en la comunidad».
Los autores reconocen algunas limitaciones en su estudio, como el posible sesgo de influencia estacional en las infecciones hospitalarias por bacterias multirresistentes y la utilización del dato de muertes por todas las causas tras el periodo de 30 días, sin especificar las que son atribuibles a estas infecciones.
Los resultados del estudio «ponen de manifiesto la magnitud de esta pandemia silenciosa»
¿Qué conclusión se pueden sacar de estos resultados? «Ponen de manifiesto la magnitud de esta pandemia silenciosa y lo hace con cifras», valora el investigador. Lo que no se registra de forma precisa, es como si no existiera. ¿Se está haciendo suficiente para luchar contra las resistencias antimicrobianas? La respuesta es clara. «No, se necesita más inversión» para cambiar las cosas.
«En el BOE está la financiación de la Dirección General de Tráfico (DGT) para luchar contra los accidentes de tráfico, y es fantástico porque las muertes en carretera cuando yo era adolescente superaban las 10.000 y han pasado a 1.300. En 2023 hubo en España 24.000 muertes por infecciones bacterianas multirresistentes, pero el Plan Nacional Resistencia Antibióticos (PRAN) no aparece en el BOE con una financiación específica y suficiente», lamenta el investigador.












