Redacción
Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Colon, que se celebra el 31 de marzo, la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR) ha puesto el foco en los avances más innovadores en radioterapia, que están transformando el tratamiento de este tipo de tumor, el segundo más frecuente en España, con una previsión de 44.573 nuevos diagnósticos en 2025.
Los especialistas destacan que las nuevas estrategias radioterápicas permiten mejorar tanto la supervivencia como la calidad de vida, gracias a tratamientos más precisos, personalizados y menos agresivos.
Terapia neoadyuvante total y nuevas opciones sin cirugía
Sigfredo Romero, oncólogo radioterápico y coordinador del Grupo de Tumores Digestivos SEOR-GI, ha señalado que en casos de cáncer de recto localmente avanzado, la radioterapia preoperatoria combinada con quimioterapia ha demostrado mejorar el control tumoral y los resultados en supervivencia.
La Radioterapia Corporal Estereotáctica ha demostrado su eficacia en el control de metástasis en hígado, pulmones, ganglios linfáticos y huesos
Romero ha detallado que una de las estrategias más innovadoras es la terapia neoadyuvante total (TNT), que combina quimioterapia y radioterapia antes de la cirugía para optimizar la respuesta al tratamiento. «Estos esquemas han permitido realizar cirugías más conservadoras e, incluso, en casos donde se logra una respuesta completa, evitar la intervención quirúrgica mediante la estrategia watch and wait (esperar y observar), ofreciendo así una mejor calidad de vida a los pacientes», ha señalado.
Además, ha comentado que la radioterapia intraoperatoria (RIO) ha permitido administrar dosis elevadas de radiación directamente en el lecho tumoral tras la cirugía, algo «especialmente útil» en tumores grandes, márgenes quirúrgicos afectos o recurrencias locales. La Radioterapia Corporal Estereotáctica (SBRT) ha demostrado su eficacia en el control de metástasis en hígado, pulmones, ganglios linfáticos y huesos.
«No solo enfrentamos el reto de mejorar la supervivencia global, sino también de optimizar la calidad de vida de los pacientes»
El especialista ha aludido asimismo a las ventajas que ha proporcionado la terapia con haces de protones (PBT), «que permite dirigir la radiación con mayor precisión, minimizando el impacto en órganos sanos«, y la radioterapia guiada por resonancia magnética (MRgRT), con la que se puede ajustar en tiempo real la radiación en función del movimiento del tumor. «No solo enfrentamos el reto de mejorar la supervivencia global, sino también de optimizar la calidad de vida de los pacientes, ofreciendo tratamientos menos agresivos y más efectivos», ha destacado el coordinador de SEOR-GI.
Descenso de la mortalidad en cáncer colorrectal
Según datos de la Red Española de Registros de Cáncer (Redecan) y la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), la tasa de mortalidad ajustada por edad del cáncer colorrectal en España ha pasado de 37,9 a 30,4 casos por cada 100.000 personas al año entre 2004 y 2022. Este descenso supone una reducción anual del 1,2% y un 20% menos de muertes en las dos últimas décadas.
El cáncer de colon y recto es el más diagnosticado en España, representando el 15,1% de todos los nuevos casos de cáncer. Se estima que en 2025 se diagnosticarán 44.573 nuevos casos, lo que supone una incidencia de 85 por cada 100.000 personas, muy similar a la registrada en 2024. En cuanto a la supervivencia neta estandarizada a cinco años, para el periodo 2008-2013, fue del 63,1% en hombres y del 63,9% en mujeres con cáncer de colon; y del 60,4% en hombres y 62,7% en mujeres con cáncer de recto.
El cáncer de colon y recto es el más diagnosticado en España, representando el 15,1% de todos los nuevos casos de cáncer
Aunque algunos factores de riesgo son no modificables, como la edad o la predisposición genética, tanto Redecan como SEOM subrayan que adoptar un estilo de vida saludable puede reducir el riesgo. Entre las recomendaciones figuran evitar el tabaco y el alcohol, seguir una dieta mediterránea rica en frutas, verduras y cereales integrales, y reducir el consumo de carnes rojas y procesadas. También se aconseja realizar ejercicio físico de forma regular y mantener un peso saludable.
Ambas entidades insisten en la importancia de participar en los programas de cribado poblacional mediante la prueba de sangre oculta en heces cada dos años entre los 50 y 69 años. En caso de antecedentes familiares, el seguimiento médico personalizado es clave para definir otras medidas de detección precoz.








