El desarrollo de la inteligencia artificial en salud aún no se traduce en beneficios tangibles para el paciente

La jornada La inteligencia artificial ya es el presente en la salud ha manifestado la brecha entre el enorme potencial de la IA en salud y su aplicación real en beneficio del paciente

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Paula Baena
España ha reforzado su posición como uno de los países más preparados tecnológicamente en el ámbito de la salud. Ha liderado inversiones de digitalización, ha desarrollado una infraestructura 5G prácticamente total y ha atraído la instalación de centros de datos de grandes tecnológicas. Sin embargo, esa potencia técnica en tecnología e inteligencia artificial no ha logrado, por ahora, traducirse en una mejora percibida por el paciente. Esta ha sido una de las principales conclusiones que ha dejado la jornada La inteligencia artificial ya es el presente en la salud, celebrada hoy en Madrid y organizada por Atrevia.

Durante el encuentro, expertos del sector farmacéutico, tecnológico y asistencial han coincidido en señalar una gran paradoja: las compañías han avanzado en IA, pero sus beneficios aún no han llegado con claridad al paciente.

Las compañías han avanzado en IA, pero sus beneficios aún no han llegado con claridad al paciente

La responsable de Innovación y Transformación de Negocio de Bristol Myers Squibb, María González Gutiérrez, ha recordado que «España ha sido uno de los países que más ha crecido en inversión digital en los últimos cuatro años», pero también ha señalado que «la percepción del paciente sigue siendo deficiente porque seguimos pensando más en eficiencia que en experiencia». Para González, la IA sigue usándose en gran medida para eficientar procesos internos, y ha advertido que «hasta que no pongamos al cliente en el centro, la mejora no será tangible».

Desde el ámbito estratégico, Óscar Peña, Chief Innovation Digital Solutions Officer de Atrevia, ha planteado cómo la IA ha transformado el comportamiento de los usuarios y ha forzado a las empresas a repensar su posicionamiento digital. «Los nuevos motores semánticos ya no se basan solo en SEO clásico. Las marcas tienen que estar preparadas para responder preguntas reales, no solo para lanzar mensajes», ha explicado. Peña ha compartido un caso aplicado al sector salud donde se ha reestructurado por completo una web pensando en las dudas más frecuentes de los pacientes, convirtiendo la navegación en una conversación IA-usuario. «Estamos ante un cambio profundo en el modo en que las personas buscan, comprenden y deciden», ha afirmado.

Miriam Rodríguez (Savana): «El 80% de la información útil del paciente sigue estando en texto libre, infrautilizada»

Uno de los ejes más comentados ha sido el uso clínico del dato. La CEO de Savana, Miriam Rodríguez, ha subrayado que «el 80% de la información útil del paciente sigue estando en texto libre, infrautilizada». Su compañía ha desarrollado modelos que procesan ese texto en múltiples idiomas y lo transforman en evidencia médica reutilizable. «Hemos trabajado con más de 300 hospitales y hemos armonizado millones de historias clínicas para generar medicina personalizada y predictiva», ha indicado. Rodríguez ha recalcado que los modelos de Savana han permitido, por ejemplo, adelantar el diagnóstico de enfermedades como la ELA hasta cinco años antes de lo habitual.

También se ha debatido sobre los límites éticos y técnicos de la inteligencia artificial generativa. Rodríguez ha insistido en que «no toda la IA es generativa, y en salud no puede ser la principal», ya que «se necesita trazabilidad y validación científica, cosa que los modelos generativos aún no garantizan».

En paralelo, se ha puesto en valor el giro que muchas compañías están comenzando a dar: pasar del producto al servicio, y de la eficiencia interna al impacto externo. María González ha compartido un proyecto de Bristol que permite a pacientes crónicos ser atendidos por una enfermera real a través de una app, lo que ha reducido en un 82% las visitas presenciales innecesarias. «Es un ejemplo de cómo la IA puede aliviar la presión asistencial y, al mismo tiempo, mejorar la experiencia del paciente», ha dicho.

Odontología: cuando el paciente sí nota la IA

Uno de los pocos ámbitos donde el paciente sí ha comenzado a percibir los efectos de la IA ha sido la salud bucodental. Así lo ha explicado Ángel Cachón, director corporativo de Clientes de Donte Group, que ha señalado que «la IA no es el futuro, es el presente», y que en sus más de 400 clínicas ya se está utilizando como herramienta de diagnóstico asistido, planificación quirúrgica y experiencia de paciente.

Cachón ha incidido en la necesidad de reenfocar: «Tenemos soluciones en busca de problemas. Ahora toca definir bien los problemas reales del sistema y ver cómo la tecnología puede aportar», ha afirmado. Para Rodríguez, el cambio pasa por «trabajar éticamente, con casos de uso bien definidos y con datos curados».

Ángel Cachón: «Para nosotros, la inteligencia artificial es inteligencia asistida. No sustituye al médico, lo potencia y mejora la atención al paciente»

Gracias a modelos predictivos y sistemas de visión 3D, los profesionales de Donte pueden planificar con precisión nanométrica la colocación de implantes y realizar simulaciones estéticas personalizadas antes de iniciar un tratamiento. «Hemos transformado la experiencia de nuestros pacientes, especialmente en ortodoncia y estética dental», ha apuntado Cachón. Uno de los avances más celebrados ha sido el remote dental monitoring: a través de una aplicación, los pacientes pueden revisar desde casa si su tratamiento avanza correctamente, evitando desplazamientos innecesarios.

«Para nosotros, la IA es inteligencia asistida. No sustituye al médico, lo potencia y mejora la atención al paciente», ha afirmado. La combinación de estos avances no solo ha mejorado la precisión clínica, sino que ha reducido las complicaciones posoperatorias y ha permitido personalizar aún más cada tratamiento.

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