Redacción
Las mutaciones en un gen no codificante llamado RNU2-2 son responsables de trastornos del neurodesarrollo relativamente comunes. Así lo refleja una investigación publicada en Nature Genomics que ha contado con la participación de la infraestructura IMPaCT-Genómica, junto con los programas de enfermedades raras no diagnosticadas ENoD-CIBERER y URDcat. El estudio ha sido coordinado por personal investigador de Mount Sinaí (Estados Unidos) y han colaborado también equipos de Reino Unido, Bélgica, Países Bajos e Islandia.
Así, las alteraciones en este gen, que hasta ahora había pasado desapercibido, pueden estar detrás de algunos de los trastornos del neurodesarrollo (NDD, por sus siglas en inglés). Este descubrimiento ofrece tanto respuestas como esperanza a miles de familias que llevan años esperando un diagnóstico.
Los genes no codificantes son genes que no producen proteínas pero que pueden desempeñar un papel fundamental en la regulación de las funciones celulares. En concreto, estos genes codifican una familia de ARN no codificantes, que juegan un papel crítico en el splicing, proceso mediante el cual la célula corta une partes del ARN para quedarse solo con la información necesaria para fabricar una proteína.
Los genes no codificantes no producen proteínas pero pueden desempeñar un papel fundamental en la regulación de las funciones celulares
Los trastornos del neurodesarrollo afectan al desarrollo del cerebro y el sistema nervioso; entre ellos se incluyen afecciones como la discapacidad intelectual, los trastornos del espectro autista, enfermedades motoras y epilepsias. Estas patologías suelen tener una base genética y manifestarse en la primera infancia, produciendo situaciones altamente discapacitantes.
La participación española se ha articulado en el marco del estudio IMPaCt-Genómica, con cerca de 2.000 pacientes de todas las comunidades autónomas españolas. Esta iniciativa la impulsa el Instituto de Salud Carlos III gestionada por el Centro de Investigación Biomédica en Red (Ciber), el Programa de Enfermedades no Diagnosticadas del CIBER de Enfermedades Raras (ENoD-Ciberer) y el programa de enfermedades no diagnosticadas de la Generalitat de Catalunya (URDCat). IMPaCT Genómica se desarrolla en el marco de la Infraestructura IMPaCT de Medicina de Precisión, impulsada y financiada desde el ISCIII.
En palabras de Ángel Carracedo, coordinador de IMPaCT-Genómica, «actualmente, trabajar con datos genómicos de cohortes grandes de pacientes bien caracterizados fenotípicamente, con sistemas de análisis masivos y de intercambio de datos, brinda la oportunidad de acelerar el descubrimiento de nuevos hallazgos y validarlos rápidamente, como se demuestra en este estudio en el que colaboramos”.
Las secuenciación del genoma completo y la exploración de regiones no codificantes en grandes cohortes han supuesto un gran avance en la genética de los trastornos del neurodesarrollo
Cabe destacar que los avances en las técnicas de secuenciación del genoma completo y la exploración de regiones no codificantes en grandes cohortes de pacientes han supuesto un gran avance en la genética de los trastornos del neurodesarrollo. A partir del descubrimiento del síndrome RNU4-2/ReNU el año pasado, uno de los tipos monogénicos más comunes de NDD, el equipo de investigación ha identificado este nuevo síndrome relacionado que está causado por mutaciones en el gen no codificante RNU2-2.
Además, gracias al análisis de miles de personas con NDD, se han identificado nueve casos con mutaciones de novo en este gen a los que se han sumado otros 16 casos fruto del análisis masivo de otras ocho colecciones de enfermedades raras no diagnosticadas. Aquí, la aportación de grupos españoles a través del análisis automatizado de 1.700 pacientes con trastornos del neurodesarrollo ha sido esencial para identificar seis casos de diferentes hospitales.
La identificación de las mutaciones en RNU2-2 como nueva causa de los trastornos del neurodesarrollo es especialmente notable porque consolida la importancia biológica de estos genes en ese tipo de patologías. Estas mutaciones tienden a producirse espontáneamente, en lugar de heredarse de los progenitores.
A este respecto, Beatriz Morte colaboradora de la coordinación de ENoD-CIBERER e IMPaCT-Genómica, señala que «los síndromes RNU4-2/ReNU y RNU2-2 comparten similitudes, pero los pacientes con síndrome RNU2-2 suelen estar más afectados por la epilepsia”. «Según el estudio –continúa–, se estima que la prevalencia del trastorno RNU2-2 es aproximadamente el 20 por ciento de la del síndrome RNU4-2/ReNU, uno de los tipos monogénicos más comunes de NDD. Esto significa que debe haber miles de familias afectadas en todo el mundo«.
El descubrimiento del papel de las mutaciones del gen RNU2-2 abre vías de investigación para explorar mecanismos moleculares subyacentes a trastornos del neurodesarrollo
Ángel Carracedo subraya que, años de experiencia con pacientes y familias certifican la importancia de recibir un diagnóstico en enfermedades genéticas raras para poder recibir el apoyo adecuado. “Este descubrimiento también posibilita nuevas investigaciones para explorar los mecanismos moleculares subyacentes al trastorno«, apunta Beatriz Morte.
Dentro de este trabajo los autores identificaron también una mutación distinta en RNU2-2 que tiende a aparecer en individuos no afectados a medida que envejecen, lo que puede tener implicaciones para las afecciones relacionadas con la edad.
Carracedo concluye que «es importante resaltar que el acceso a pruebas genómicas y análisis de alta complejidad permite que toda la red de hospitales participantes en la infraestructura IMPaCT Genómica y otros programas de enfermedades no diagnosticadas puedan aprovechar estos descubrimientos punteros y mejorar rápidamente las tasas de diagnóstico a nivel local«.







