La citología hematológica sigue siendo clave en el diagnóstico del mieloma múltiple

La Dra. Mariana Tercero-Mora Rodríguez advierte que el mieloma no secretor puede pasar desapercibido si no se recurre a técnicas como el aspirado medular

Paula Baena
La citología hematológica continúa siendo una herramienta diagnóstica fundamental, incluso en tiempos de pruebas moleculares y técnicas de imagen avanzadas. Su papel resulta especialmente relevante en el abordaje del mieloma múltiple no secretor, una variante poco frecuente pero compleja de diagnosticar. En estos casos, donde los hallazgos analíticos pueden ser normales, el estudio morfológico celular permite confirmar la presencia de la enfermedad y orientar el tratamiento adecuado.

La Dra. Mariana Tercero-Mora Rodríguez, médico especialista en Hematología y Hemoterapia en el Hospital Quirónsalud Madrid, ha compartido en Doryos, plataforma de formación médica especializada, un caso clínico que ilustra con claridad este escenario. “Fue un caso bastante complicado que gracias a la técnica citológica pudimos diagnosticar”, señala la especialista.

Según la especialista, el mieloma múltiple (MM) representa el 1% de todos los cánceres y el 10% de las neoplasias hematológicas malignas. Se caracteriza por la proliferación de células plasmáticas en la médula ósea, productoras de una paraproteína que genera daño tisular. No obstante, en torno al 2% de los casos corresponden a mielomas no secretores, en los que no se detecta este componente monoclonal ni en suero ni en orina, lo que puede dificultar el diagnóstico si no se recurre a pruebas citológicas.

Dra. Tercero-Mora: “Hay pacientes que no cumplen los criterios clásicos como la presencia de paraproteína, y ahí es donde la citología cobra protagonismo”

“Hay pacientes que no cumplen los criterios clásicos como la presencia de paraproteína, y ahí es donde la citología cobra protagonismo”, apunta la Dra. Tercero-Mora. En el caso compartido, un varón de 72 años acudió a consulta por un dolor lumbar de meses de evolución. A pesar de una analítica sin alteraciones significativas en el proteinograma ni en la orina de 24 horas, presentaba anemia e hipercalcemia, lo que llevó a realizar un PET-TAC que reveló múltiples lesiones líticas. Ante la sospecha de un mieloma, se indicó aspirado medular.

El estudio citológico reveló una médula ósea con una infiltración plasmocitaria del 50 al 60%, en la que se observaron células con morfología alterada y depósitos de paraproteína en forma de bastones eosinofílicos y vacuolas citoplasmáticas.

“Gracias a la citología podemos hacer un correcto diagnóstico de este tipo de pacientes y que puedan recibir un tratamiento tan imprescindible para la supervivencia global”, destaca la hematóloga. Además, recuerda que esta técnica sigue siendo útil más allá del diagnóstico: “Durante el tratamiento se recomienda realizar estudios medulares cada 3 a 6 meses, y en mantenimiento cada 6 a 12 meses, con el fin de monitorizar la evolución de la célula plasmática”.

Este caso pone en valor una técnica diagnóstica considerada básica, pero que sigue siendo indispensable en la práctica clínica. “La citología sigue siendo la técnica más imprescindible para el diagnóstico final del paciente y que pueda recibir un correcto tratamiento”, concluye la Dra. Tercero-Mora.

Doryos

Doryos es una plataforma digital de conocimiento médico hecha por y para médicos. De todas las especialidades, desde un estudiante a un médico senior con diferentes formatos siempre audiovisuales, ágiles y atractivos. Liderado por médicos, impulsado por instituciones del sector sanitario y con un comité editorial que vela por la calidad de los contenidos.

Podcast

Podcast

Especiales

Atención primaria

Sanidad privada

iSanidadental

Anuario

Accede a iSanidad

Buscar
Síguenos en