Redacción
El 38,5% de los adolescentes ha asegurado experimentar dos o más malestares psicosomáticos más de una vez a la semana, tales como dolores de cabeza, problemas de sueño o irritabilidad, una cifra que ha crecido 10,7 puntos porcentuales entre 2018 y 2022, según datos de un estudio del Ministerio de Sanidad, realizado en colaboración con la Universidad de Sevilla y auspiciado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este problema es mucho más común en chicas, experimentándolo un 51,2% de ellas, en comparación con el 25,2% de los chicos que lo ha manifestado, un hallazgo de «gran relevancia» si se tiene en contexto de la pandemia.
La investigación, que ha analizado los datos de 33.630 adolescentes escolarizados de 11 a 18 años, muestra que un 15,4% reconoce sentir soledad con frecuencia en los últimos doce meses. A pesar de que la familia es el principal núcleo de apoyo, los niveles de satisfacción y apoyo percibidos descienden con la edad. Los malestares emocionales se incrementan con la edad, especialmente en los 17-18 años, cuando un 60,3% de las chicas lo sufren, en comparación con el 28,4% de los varones de la misma edad.
Las chicas presentan peores indicadores en salud mental, imagen corporal, actividad física y uso de pantallas
Hasta un 43,6% de los adolescentes siente que recibe apoyo por parte de sus profesores, y un 31,9% valora positivamente sus relaciones con ellos; un 4,4% reconoce sufrir acoso escolar tradicional, mientras que un 1,8% es víctima del ciberacoso. Un 27,3% de los menores de entre 11 y 18 años cree que su salud es excelente, mientras que un 53,5% la valora como buena, un 16,5% la ha calificado como pasable, y tan solo un 2,7% cree que su salud es pobre.
Al igual que en las anteriores categorías, el sexo también supone un factor que determina la valoración del estado de salud, y es que un 33,9% de los chicos la perciben como excelente, frente al 20,9% de las chicas. La investigación ha tenido en cuenta el uso intensivo y problemático de medios de comunicación y electrónicos, una problemática que afecta al 32,4% de los adolescentes españoles, aunque tan solo un 9,3% reconoce que este uso interfiere de manera negativa en su vida cotidiana.
El 49,6% afirma no consumir alcohol, aunque el 31% de los mayores de 17 años ha tenido embriaguez reciente
En este apartado también existen diferencias por sexo, siendo las chicas las que presentan peores tasas de uso intensivo (36,6%) y problemático (10,9%); un 28,5% de los chicos hace un uso intensivo, y un 7,6 hace un uso problemático. Estos patrones en chicas aumentan «de forma destacada» entre los 11 y 14 años, tras lo que se estabiliza; mientras tanto, los chicos suelen disminuir este comportamiento a medida que avanza la edad.
La mitad de los adolescentes consume alcohol
Respecto al consumo de alcohol, un 49,6% ha afirmado que no lo hace en la actualidad, aunque un 17% de aquellos de entre 17 y 19 años ha declarado un consumo semanal, y el 31% ha experimentado episodios de embriaguez en el último mes. El documento también incluye datos sobre el consumo de cigarrillos tradicionales y electrónicos, siendo los primeros consumidos por el 13,3% de los adolescentes de entre 17 y 18 años, y un 12,1% de toda la muestra ha reconocido usar cigarrillos electrónicos en el último mes.
Si bien el 34,8% de los adolescentes de entre 15 y 18 años ha mantenido relaciones sexuales, tan solo el 65,5% ha usado preservativo en su última relación, y un 15% ha señalado hacer uso exclusivo del método de ‘marcha atrás’; el 2,9% de las chicas de esta franja de edad ha afirmado que ha estado embarazada alguna vez.
«El 31% de los adolescentes de entre 17 y 19 años ha tenido episodios de embriaguez en el último mes»
Poco más de la mitad desayuna a diario
El estudio también ha analizado los hábitos alimentarios de los adolescentes, mostrando que algo más de la mitad de ellos (54,8%) desayuna a diario entre semana, una cifra que baja al 47% en aquellos de entre 17 y 18 años. Los fines de semana es más habitual el desayuno, práctica que aumenta hasta el 76,2% de los adolescentes. Tan solo un 16,4% consumo fruta más de una vez al día, y un 23,4% come verdura a diario; por el contrario, un 10,5% consume refrescos azucarados de forma diaria.
«Se detectan empeoramientos de los hábitos de alimentación con la edad y una clara asociación con la capacidad adquisitiva familiar (mayor consumo de alimentos saludables en adolescentes de nivel adquisitivo alto y mayor consumo de alimentos no saludables en adolescentes de nivel adquisitivo familiar bajo)», detalla el informe.
Además, tan solo el 24,5% de los chicos y el 11,9% de las chicas realizan diariamente al menos 60 minutos de actividad física moderada a vigorosa, y esta práctica disminuye con la edad en ambos sexos, especialmente entre los 11 y los 14 años. Sin embargo, el 48,3% de los chicos y el 24,2% de las chicas realiza actividad vigorosa al menos cuatro veces por semana.
A partir de los 15 años, el porcentaje de chicas que realizan dietas para perder peso es «significativamente superior» al de los chicos
Todo ello se relaciona con el hecho de que el 18,4% de los adolescentes presente sobrepeso u obesidad, unas cifras que se han «estabilizado» en los últimos años, aunque se agrava en los contextos de menor nivel adquisitivo, afectando al 24,8% de los adolescentes de familias con capacidad adquisitiva baja, frente al 13,9% de aquellas con un mayor nivel económico. La prevalencia es superior en chicos (21,8%) que en chicas (15%), aunque son estas últimas quienes presentan una mayor preocupación por el control del peso y de su imagen corporal.
Cabe destacar que, entre los 17 y 18 años, el 40% de las chicas percibe su cuerpo como «algo o demasiado gordo», frente al 23,5% de los chicos, y un 19,4% de ellas declara tener una baja satisfacción con su imagen corporal, lo que contrasta con el 4,7% en el caso de ellos. A partir de los 15 años, el porcentaje de chicas que realizan dietas para perder peso es «significativamente superior» al de los chicos.
El descanso recomendado desciende con el aumento de la edad
Los datos muestran que las horas de descanso recomendadas acaban descendiendo con el aumento de la edad, y es que el 44,1% de los adolescentes de 11 y 12 años duerme entre semana las horas recomendadas para su edad, frente al 23,4% del grupo de 17-18 años; el fin de semana sirve como una «ligera recuperación» de las horas de sueño. En todos los grupos de edad, los chicos duermen más horas que las chicas, y también se asocia a la capacidad adquisitiva familiar, aunque con «menor» intensidad que en otros casos.
Por otro lado, los adolescentes también han mostrado un compromiso ambiental elevado, y es que el 68,1% está de acuerdo con la necesidad de establecer leyes más estrictas para proteger el medio ambiente, y un 36,4% ha asegurado que ha hecho «cambios significativos» en sus hábitos de vida con el fin de contribuir a esta causa. Además, un cuarto de los participantes cree que se implicará en actividades de voluntariado, salud comunitaria o resolución de problemas en su entorno.











