
En el ámbito de la salud pública, la salud bucodental parece ser la gran olvidada en las partidas presupuestarias. La falta de interés político y social ha dejado a millones de españoles sin acceso adecuado a servicios dentales. El Dr. Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Dentistas de España, lo ha dejado claro: «Somos 1.200 dentistas públicos para atender a 49 millones de españoles«. Es una realidad alarmante como se pudo demostrar en la presentación del Observatorio de salud bucodental llevado a cabo por PwC para la Fundación IDIS (Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad).
Dr. Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Dentistas de España: «Somos 1.200 dentistas públicos para atender a 49 millones de españoles»
La falta de inversión en salud bucodental no se debe únicamente a restricciones presupuestarias. En realidad, hay fondos disponibles, pero se destinan a otras áreas con prioridades más importantes. Por ejemplo, en 2023, los ayuntamientos de España destinaron más de mil millones de euros a la celebración de fiestas patronales, verbenas y conciertos de música en vivo. Este gasto contrasta fuertemente con la escasa inversión en servicios dentales públicos.
De hecho, hay más profesores de deportes pagados por los ayuntamientos que dentistas en la sanidad pública. En 2023, la Generalitat de Cataluña gastó 97,4 millones de euros en actividades deportivas, la Junta de Andalucía 48 millones y la Comunidad de Madrid 220 millones. Incluso el Ayuntamiento de Madrid dedicó 47 millones y el de Barcelona aproximadamente 30 millones de euros. El Gobierno de España, por su parte, gastó 375 millones en deportes.
La disparidad en la asignación de partidas presupuestarias revela una falta de interés en la salud bucodental
No se trata de desmerecer la importancia del deporte o el ocio. Estas actividades son esenciales para el bienestar físico y mental de la población. Sin embargo, la disparidad en la asignación de partidas presupuestarias revela una falta de interés en la salud bucodental. Los políticos tienden a priorizar áreas que les aseguren votos, como el deporte y el ocio. La salud dental, que no genera el mismo impacto electoral, queda relegada.
La prevención y el tratamiento dental no son temas que ganen elecciones. Un alcalde puede ser reelegido por organizar campamentos deportivos o patrocinar equipos de fútbol, pero difícilmente por abrir un gabinete dental. Esta realidad política deja a los dentistas en una posición complicada, donde la atención privada se convierte en la única opción viable.








