Gema Maldonado Cantero
El Ministerio de Sanidad tiene previsto dedicar un capítulo específico en el nuevo Estatuto Marco que se negocia al personal estatutario investigador en el Sistema Nacional de Salud, una figura que hasta ahora estaba en el limbo, no se incluía en la norma que regula las condiciones de trabajo de los sanitarios. Ahora, estos investigadores hospitalarios entrarán con un capítulo propio que crea y regula este perfil con sus particularidades.
Es la intención que transmitió la ministra de Sanidad en un encuentro informativo con medios de comunicación y que responde a una de las grandes reivindicaciones de distintas asociaciones de investigadores. Junto con los médicos, serán el otro grupo profesional con un capítulo específico en el Estatuto. Asociaciones y sindicatos implicados en la negociación del documento, reciben la noticia con cautela a falta de ver en qué se traduce sobre el papel la intención expresada por Mónica García, que por ahora no ha dado a conocer el contenido del capítulo.
Rafael López, presidente de Aseica: «Es necesario y urgente por el bien del país que se establezca esta figura, hay que proteger el tiempo de estos investigadores»
La Asociación Española de Investigación sobre el Cáncer (Aseica) ha sido una de las más activas en esta reivindicación. Han advertido en varias ocasiones que si no se les da certidumbre y estabilidad, la investigación más pegada a las necesidades del paciente peligra. «Es necesario y urgente por el bien del país que se establezca esta figura y que se proteja el tiempo de estos investigadores, al menos en los hospitales de nivel tres», señala a iSanidad su presidente, Rafael López.
Los sindicatos están a la espera de conocer este capítulo específico «lo antes posible», apunta la secretaria general de Amyts, Ángela Hernández, quien cree que «más que un capítulo para investigadores y otro para médicos y facultativos» el paso «fundamental» sería «una normativa propia negociada» que incluyera estos perfiles. Desde CSIF, uno de los sindicatos del ámbito de la negociación del Estatuto Marco, advierten de que, ya sea con un capítulo propio o no, «el articulado sobre el persona investigador debe tener unas premisas laborales que potencien y no discriminen, como hasta ahora, a este personal», afirma su responsable del sector sanitario, Fernando Hontangas.
Actualmente no existe una figura específica que reconozca la labor de estos científicos en el SNS, que en muchos casos son médicos investigadores. Y esta falta de reconocimiento ha hecho que muchas veces sus carreras profesionales estén marcadas por la incertidumbre y la inestabilidad, dependientes de contratos del ISCIII, como los Miguel Servet, que tienen un principio y un fin, o de contratos vinculados a las fundaciones que gestionan los institutos de investigación sanitarias. Así, aunque ejerzan su labor investigadora en hospitales públicos, su situación laboral no es la misma que la del personal estatutario.
Fernando Hontangas, CSIF: «El articulado debe potenciar y no discriminar, como hasta ahora, al personal investigador»
Es cierto que la Ley de Ciencia de 2022 señala que los servicios de salud deberán incorporarán a estos investigadores como estatutarios a través de categorías profesionales específicas para que puedan dedicarse de forma estable a investigar entre el 50% y el 100% de su tiempo. Pero el aterrizaje de esta ley mediante la creación de esas categorías en los servicios de salud es una realidad que solo en algunas comunidades está en preparación.
Su futura inclusión en el Estatuto Marco, con un capítulo específico según afirma Sanidad, implica ese reconocimiento como estatutarios con condiciones de trabajo al nivel del resto de facultativos y con una carrera profesional. Por el momento, ya se sabe que formarán parte del Grupo 8, el más alto, de la tabla de grupos profesionales que propone el Ministerio en el borrador del Estatuto, junto con los médicos especialistas y el resto de facultativos especialistas (biólogos, químicos, psicólogos y físicos).
Los investigadores hospitalarios se situarán en el Grupo 8 del Estatuto, al nivel de los médicos especialistas y el más alto propuesto en el borrador
Está por ver cuáles serán las condiciones específicas que se establezcan para estos investigadores y si cumplirá las expectativas. El sindicalista de CSIF Fernando Hontangas señala que si sus condiciones laborales no están bien descritas en el Estatuto «tendrá consecuencia en el desarrollo profesional posterior» de estos profesionales. «Hablo de la provisión de puestos, la carrera profesional y otras condiciones que ahora no tienen».
Entre las situaciones irregulares con las que se encuentra el sindicato están «ciertos abusos» sobre investigadores con labor asistencial. Creen que hay que «hay que separar muy claramente» el tiempo que se destina a ambas tareas porque, según denuncian, «hay casos en los que su actividad asistencial, que debería estar vinculada solamente a la parte investigadora, se ha utilizado para disminuir tiempos [de espera] en consultas«.
Un informe de Aseica cifra en más de un 80% los investigadores del SNS que dicen que es imposible compaginar asistencia e investigación por la Actualmente, la falta de tiempo protegido de su labor investigadora
Y este es uno de los grandes problemas del personal médico-investigador que ha denunciado Aseica en varias ocasiones. En 2023, la asociación presentó un posicionamiento al respecto en el que explicaban que la falta de regulación de un tiempo protegido para la investigación lleva a que más del 80% de estos investigadores vea imposible compaginar la labor asistencial y la científica. Muchos de ellos terminan por abandonar la investigación hospitalaria por el desgaste que les produce una situación en la que tampoco tienen una proyección laboral ni de salarios como las de sus compañeros médicos estatutarios.
En el posicionamiento de Aseica se proponía una serie de soluciones entre las que se incluía, además de establecer la categoría para estos profesionales, el reconocimiento de la trayectoria profesional de investigación, el aumento de la financiación para proyectos individuales y colaborativos y una disminución de la brecha salarial con respecto a los médicos sin dedicación investigadora. «Esperemos que las recoja» el nuevo Estatuto Marco, señala el Dr. Rafael López.










