Redacción
Más del 55 % de los adultos españoles presenta exceso de peso, y un 19 % padece obesidad. A pesar de ello, un 82 % de pacientes con obesidad no lo admiten y no saben que es una enfermedad, lo que complica su tratamiento. Esta falta de percepción limita la prevención e impide actuaciones clínicas tempranas y efectivas. “El concepto de obesidad está distorsionado. No se trata de estética. Es una enfermedad crónica y potencialmente letal”, afirma el jefe de Cirugía General del Hospital Universitario La Luz, Dr. Carlos Durán.
El Dr. Durán subraya que la obesidad debe ser tratada como una enfermedad y dejar de ser un tabú clínico

Cuando las estrategias conservadoras fracasan, la cirugía bariátrica sigue siendo la vía más eficaz y duradera. Según el Dr. Durán, hasta un 90 % abandona la CPAP, el 80 % deja medicación para el colesterol y más del 70 % de los diabéticos tipo 2 reduce o elimina la necesidad de insulina. En paralelo, fármacos como los análogos del GLP-1 ofrecen resultados moderados (5–15 % de pérdida de peso) pero con efectos secundarios en hasta el 60 % de los pacientes, y requieren uso continuo. “Pueden ser útiles como complemento, pero no como alternativa a una intervención ajustada al paciente”, destaca el cirujano.
La obesidad se asocia a diabetes tipo 2, apnea del sueño, dislipemias, artrosis y diversos cánceres (colon, mama, tiroides, esófago)
Desde La Luz el enfoque se basa en unidades multidisciplinares estables con endocrinos, cirujanos, psiquiatras y anestesistas. “No existe una técnica quirúrgica universal”, concluye Durán. “La clave es individualizar. La obesidad requiere experiencia clínica, no promesas sin base científica”.
Con un modelo consolidado y resultados clínicamente relevantes, los especialistas abogan por tratar la obesidad como una enfermedad, con el rigor que merece. Es una enfermedad crónica que necesita abordaje personalizado y equipos con alto volumen de casos.








