CESM advierte que el nuevo borrador del Estatuto Marco mantiene las jornadas de hasta 24 horas

Los sindicatos médicos advierten que el anteproyecto mantiene la sobrecarga estructural y la precariedad, y denuncian que, "una vez más", los médicos han sido "excluidos" del ámbito de negociación del Estatuto Marco

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Fátima del Reino Iniesta
La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA) han advertido de que el nuevo anteproyecto de reforma del Estatuto Marco presentado por el Ministerio de Sanidad el pasado 11 de julio mantiene graves ambigüedades, retrocesos y carencias estructurales. Las organizaciones consideran que el texto sigue sin dar respuesta a las demandas del colectivo médico, pese a incorporar algunas modificaciones respecto al borrador de enero.

Aunque se recogen avances como la retribución mínima de las guardias, la exclusión de la cláusula de exclusividad para médicos con menos de cinco años de experiencia, el reconocimiento del teletrabajo como forma de prestación de servicios o el cómputo de tareas docentes e investigadoras como tiempo laboral, CESM y SMA subrayan que «estos cambios son parciales e insuficientes».

Retrocesos y ambigüedades que persisten

El núcleo del problema, sostienen, permanece intacto: el modelo dual de jornada (ordinaria más complementaria), la sobrecarga estructural, la falta de conciliación y la precariedad siguen presentes. «El profesional sanitario es el único al que se le exige más horas que al resto, con un modelo estructural de sobrecarga», denuncia CESM.

«Las guardias obligatorias y de 24 horas no desaparecen y el tiempo de descanso no computa como tiempo efectivamente trabajado»

Además, la negociación del nuevo marco estatutario continúa desarrollándose sin la participación directa de representantes específicos del colectivo médico, algo que ambas organizaciones consideran inadmisible. «No vamos a aceptar un Estatuto Marco que legisle a espaldas de los médicos. Seguiremos movilizándonos hasta tener un estatuto propio», aseguran ambas entidades, insistiendo en que más de 170.000 facultativos verán reguladas sus condiciones laborales por un texto que ignora su voz y sus realidades profesionales.

En su valoración del nuevo borrador, CESM y SMA identifican siete puntos especialmente problemáticos que, pese a las revisiones introducidas por el Ministerio, siguen sin resolverse de forma efectiva. La jornada dual impuesta sigue vigente, manteniendo el carácter obligatorio de las guardias y jornadas de hasta 24 horas. El tiempo de descanso tras guardia no se reconoce como tiempo efectivamente trabajado, lo que perpetúa un modelo desigual frente a otros colectivos laborales. La carga horaria excesiva no se regula con límites efectivos ni consecuencias legales claras, convirtiéndose en una simple declaración de intenciones.

«Seguimos sin un Estatuto Marco que reconozca las condiciones reales del trabajo médico y sin un ámbito específico de negociación»

Además, el régimen de guardias localizadas continúa sin límites definidos ni garantías de conversión a presencial, y sin una regulación retributiva clara. También, persisten fórmulas contractuales parciales y temporales sin suficiente protección frente a la precariedad, especialmente en colectivos jóvenes. Por otro lado, se elimina la referencia expresa al prorrateo de complementos durante incapacidad temporal, embarazo, lactancia o vacaciones, generando inseguridad jurídica en los derechos retributivos.

Una de las críticas más contundentes es el tratamiento a la clasificación del personal médico. El borrador permite el acceso al grupo 8 a titulados con nivel 6 del MECU que realicen una especialidad de 4 años, lo que según CESM supone un «agravio comparativo para los médicos, cuyo grado y especialidad suman 360 créditos ECTS frente a 240 de otras titulaciones». Para CESM, la exclusión del personal facultativo del subgrupo A1 del Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP), tras la eliminación de la Disposición Adicional Séptima, constituye «un retroceso especialmente grave» en el reconocimiento profesional de los médicos, tanto a nivel laboral como estatutario.

En paralelo a estas deficiencias estructurales, los sindicatos también denuncian la ausencia de un ámbito específico de negociación para la profesión médica. Actualmente, el ámbito de negociación está formado por sindicatos generalistas, y solo uno de sus integrantes es médico, perteneciente al sindicato gallego CIG-Saúde. Esto supone, a juicio de CESM y SMA, que la reforma del Estatuto se está tramitando sin una representación real del colectivo facultativo.

«Los médicos queremos una jornada única, donde todo el tiempo trabajado compute, y cualquier exceso sea voluntario, retribuido y jubilable»

Desde ambas organizaciones sindicales se insiste en que «no se puede legislar de espaldas a los médicos», especialmente cuando se trata de una norma que afecta a cuestiones clave como la jornada laboral, la jubilación, el régimen retributivo, la carrera profesional o las condiciones de contratación. Por ello, reiteran su disposición al diálogo, pero advierten de que, si es necesario, continuarán con las movilizaciones.

De hecho, ya han anunciado una nueva jornada de huelga médica nacional para el próximo 3 de octubre, en respuesta al estancamiento de las negociaciones y la falta de medidas estructurales. Recuerdan que los objetivos del Comité de Huelga de febrero siguen sin cumplirse, y que el texto actual no modifica sustancialmente el modelo laboral que denuncian desde hace años. «Los médicos queremos una jornada única, donde todo el tiempo trabajado compute, y cualquier exceso sea voluntario, retribuido y jubilable», afirman. Ambos sindicatos concluyen que, si bien reconocen algunos avances gracias a la presión del colectivo, no renuncian a un Estatuto Marco justo, con un modelo laboral racional, conciliador y negociado con los propios médicos.

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