Redacción
Un equipo de profesionales del laboratorio clínico del Hospital Universitario Son Espases ha sido clave en la detección de una intoxicación múltiple por vitamina D que ha derivado en una alerta nacional de seguridad alimentaria. Gracias a su intervención, se identificó un suplemento defectuoso como origen de los casos, permitiendo la retirada del producto y la activación de medidas de control por parte de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan).
La secuencia comenzó en mayo, cuando varios pacientes jóvenes, varones y deportistas, acudieron a distintos centros de Baleares con síntomas como náuseas, vómitos, dolor abdominal o insuficiencia renal. Las analíticas revelaban hipercalcemia, y fue en el laboratorio de Son Espases donde, tras descartar causas habituales como el hiperparatiroidismo, se solicitó la determinación de vitamina D.
La hormona paratiroidea estaba muy baja, «lo que no cuadraba con un hiperparatiroidismo. Al ampliar con vitamina D, nos encontramos con valores alarmantemente altos”, explica la Dra. Cristina Gómez Cobo, responsable de bioquímica en Son Espases y miembro de Semedlab. Los hallazgos se contrastaron con los datos analíticos centralizados del laboratorio, que abarca tres de los cuatro sectores de Baleares.
El complemento alimenticio que habían consumido contenía una concentración de vitamina D muy superior a la declarada en el etiquetado
Esa visión transversal permitió detectar un patrón común: todos los pacientes habían consumido el complemento alimenticio Advanced Vitamin X 90 cápsulas (lote 251268), de la marca Erix Elite Sport Nutrition. El producto contenía una concentración de vitamina D muy superior a la declarada en su etiquetado.
Con la colaboración de la Dra. Ana García (Hospital Son Llàtzer), junto con endocrinólogos, nefrólogos y expertos de Semedlab como la Dra. María Pastor y el Dr. José Delgado, se notificó el caso al Servicio de Seguridad Alimentaria de Baleares y se inmovilizó el producto. Esto derivó en la emisión de una alerta sanitaria nacional por parte de Aesan.
La Dra. Isabel Llompart, jefa del servicio de análisis clínicos de Son Espases, señala que la automedicación con vitamina D y la confusión en las dosis, incluso cuando hay prescripción, reflejan una falta de información sobre sus riesgos reales. En este contexto, se ha detectado una tendencia creciente al uso no supervisado, alimentada por beneficios atribuidos que no siempre están respaldados por evidencia científica.
El Ministerio de Sanidad ha desaconsejado expresamente el cribado poblacional y la suplementación sin supervisión médica. Mientras, los pacientes afectados evolucionan favorablemente, aunque los niveles de vitamina D siguen elevados debido a su naturaleza liposoluble. “Se almacena en tejidos y cuesta eliminarla. Van a requerir meses de dieta baja en calcio”, concluye la Dra. Gómez Cobo.
Este caso pone de relieve el papel esencial del laboratorio clínico en la vigilancia de salud pública, y la capacidad de los profesionales del análisis clínico para anticipar, coordinar y activar respuestas sanitarias rápidas ante riesgos emergentes.










