Redacción
El Proyecto Venturi ha publicado un libro-memoria que recoge sus cinco años de actividad analizando el Sistema Nacional de Salud (SNS) con el objetivo de emitir propuestas concretas que permitan “rediseñar procesos, anticipar escenarios y transformar la sanidad”, escribe su autor, Antonio Burgueño Jerez.
Como recuerda, “lo que empezó como un esfuerzo para medir el impacto de la pandemia se ha convertido en un marco de referencia para comprender la presión asistencial y plantear soluciones reales”. De toda esa información generada en un lustro nace la obra que, lejos de lo que pueda parecer, “no es solo un compendio de datos, sino un documento estratégico que formula más de 40 medidas concretas”, asegura Burgueño.
El libro-memoria se compone de informes, artículos, propuestas y reflexiones que tratan de esbozar una visión estructural de cómo está actualmente la sanidad española. No es la primera vez que el Proyecto Venturi elabora sus documentos de análisis en los que también recoge propuestas estratégicas, enfocadas tanto a profesionales como a decisores y gestores sanitarios o instituciones que perciban esas debilidades del SNS y quieran transformarlo, explica su autor.
Los expertos que han participado en estos informes han analizado hasta una decena de ámbitos de la sanidad: listas de espera quirúrgica y de consultas externas; atención primaria como regulador del sistema; actividad quirúrgica y eficiencia operativa; interconsultas y dinámica entre niveles asistenciales o equidad territorial y garantías asistenciales.
También, otros como el impacto de la pandemia Covid; las consultas de especialidades y demanda oculta; la innovación tecnológica e inteligencia artificial (IA); la oncología y el riesgo clínico sistémico, o los modelos de decisión clínica y priorización quirúrgica.
Los expertos que han participado en estos informes han analizado hasta una decena de ámbitos de la sanidad
De entre las propuestas más destacadas, hay algunas estrategias definidas como la reorganización de la atención primaria “aplicando el Efecto Venturi”. Bajo este enfoque se apuesta por rediseñar la función estructural de este nivel asistencial como regulador del sistema, “ajustando agendas, competencias, tiempos clínicos y criterios de derivación para estabilizar la presión asistencial”.
En cuanto a las listas de espera, la posible descongestión pasa no tanto por gestionar la misma lista de espera sino las entradas y salidas, ya que “la lista es solo el síntoma visible”. A juicio de Burgueño, “sin equilibrar flujos, cualquier lista se cronifica, aunque aumente la actividad”.
En línea con dicha reflexión, la obra desgrana cómo convertir el tiempo de espera en un “derecho exigible y homogéneo”, estableciendo un marco nacional de tiempos máximos “con garantía real para el paciente, que elimine desigualdades territoriales y traduzca la equidad en hechos, no en promesas”.
Siete medidas estratégicas
Fruto de reflexionar sobre el sistema sanitario nace “un pensamiento propio” que desarrolla una teoría aplicada para explicar los cuellos de botella asistenciales, el rol esencial de primaria como regulador del sistema o que la clave de la eficiencia no está, en opinión del autor, en “sumar recursos, sino rediseñar procesos y gobernar flujos”.
A lo largo de sus 56 páginas, el libro-memoria hace un repaso del origen de Proyecto Venturi, de los hitos conseguidos y, también, de las medidas prioritarias y esenciales a tomar para garantizar la transformación del SNS.
Entre otras, la aplicación de modelos predictivos y análisis de sensibilidad a la gestión sanitaria; integrar la sanidad privada como válvula estructural del sistema; apostar por un enfoque que denomina la “eficiencia quirúrgica” como estrategia “de supervivencia” u optar de manera decidida por la IA aplicada a decisiones clínicas reales.
Dichas claves se completan con la implantación de otras como la medición de la presión asistencial en tiempo real y con indicadores propios; también reconocer y cuantificar la “deuda asistencial” acumulada, o a gran escala, “pasar de reformas cosméticas a rediseños operativos”.
Por todo ello, Burgueño reivindica el Proyecto Venturi como una herramienta útil “para leer el sistema con otra mirada, detectar los cuellos de botella reales y traducir el dato en decisiones con impacto”. Y concluye: “Con este documento, el proyecto ya no es sólo es una sucesión de informes con una lógica común. Es un activo estratégico, replicable y con recorrido. Una herramienta que anticipa, propone y estructura el cambio. Un modelo para actuar”.








