Redacción
La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) y la Federación Española de Asociaciones de Pacientes Alérgicos y con Enfermedades Respiratorias (Fenaer) han pedido al Gobierno garantizar el acceso a la financiación de todos los tratamientos para dejar de fumar en la nueva Ley Antitabaco.
Las organizaciones consideran que la aprobación del anteproyecto de la nueva Ley Antitabaco por parte del Consejo de Ministros puede suponer un impulso para que muchos fumadores se planteen el abandono del consumo de tabaco, pero creen que debe ir acompañada de acceso a tratamientos para dejar de fumar.
Actualmente, existen barreras en la financiación pública de estos tratamientos farmacológicos que «dificulta su acceso para muchos pacientes». Por ello, reclaman la financiación completa de estos tratamientos, y argumentan que solo tres de los cuatro fármacos indicados para dejar de fumar cuentan con financiación pública.
Médicos y pacientes denuncian que existen barreras en la financiación pública que actualmente se limita a tres de los cuatro fármacos indicados para dejar de fumar
Además, piden ampliar los criterios de acceso ya que se financia únicamente a las personas con alta dependencia o que consumen más de 10 cigarrillos al día. Esta ampliación permitiría que «muchas personas con consumos menores pueden presentar igualmente una alta dependencia a la nicotina y requerir tratamiento farmacológico para lograr el abandono exitoso», explican las organizaciones.
También, piden más flexibilidad en la financiación que se limita a un intento de abandono del tabaco cada doce meses. Desde las organizaciones consideran que «las recaídas forman parte habitual del proceso de deshabituación, ambas entidades solicitan una mayor flexibilidad, adaptando el tratamiento a las necesidades clínicas individuales de cada paciente», explican.
Por ello, el foco está en la persona que quiere dejar de fumar y «facilitar el acceso a los tratamientos puede contribuir a mejorar la salud pública y acompañar mejor a los fumadores en este proceso. Más allá de las restricciones, ofrecer ayuda adecuada es un aspecto clave», ha señalado la coordinadora del Área de Tabaquismo de SEPAR, Mª Isabel Cristóbal.
«Facilitar el acceso a los tratamientos puede contribuir a mejorar la salud pública y acompañar mejor a los fumadores en este proceso»
Además, la implementación de estas medidas «no solo contribuye a mejorar la salud pública, sino que también permite que todos los fumadores accedan a un tratamiento farmacológico adecuado» a la vez que «refuerza la atención a los colectivos más vulnerables y favorece la implantación de estándares homogéneos en las intervenciones contra el tabaquismo en todas las comunidades autónomas y niveles asistenciales», concluyen.
Otra medida propuesta por estas organizaciones es la incorporación de la terapia sustitutiva con nicotina (TSN), que incluye opciones como chicles, parches o esprays bucales y ha demostrado su seguridad, eficacia y una relación entre cote y beneficio excelente.










