Redacción
La Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (Sepsm) ha expresado su «profunda preocupación» por las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en las que sugería una vinculación entre el uso de paracetamol durante el embarazo y el trastorno del espectro autista (TEA). En este sentido, esta afirmación carece de evidencia científica sólida y supone un riesgo para la salud pública al contradecir el consenso médico internacional. «El paracetamol es el analgésico y antipirético de primera elección en embarazadas, según ginecología, obstetricia y pediatría a nivel mundial», subraya la sociedad.
En la misma línea, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ha reiterado que los datos disponibles no han encontrado ninguna relación causal entre el uso de paracetamol en la gestación y el autismo ni otros trastornos del neurodesarrollo. La Aemps insiste en que las embarazadas pueden seguir tomando el medicamento cuando exista necesidad clínica, siempre con la dosis más baja eficaz, durante el menor tiempo posible.
Sepsm advierte que vincular paracetamol y autismo carece de evidencia científica y supone un riesgo para la salud pública
Asimismo, recalca que la fiebre no tratada y el dolor intenso durante la gestación también conllevan riesgos para la madre y el feto, por lo que el manejo individualizado es fundamental. Recuerda además que el medicamento se encuentra bajo vigilancia constante a nivel europeo y que cualquier cambio en la relación beneficio-riesgo sería comunicado de inmediato a los profesionales sanitarios.
La Sociedad Española de Neurología Pediátrica (Senep) también ha pedido prudencia y ha recordado que los estudios con mayor rigor científico no han establecido causalidad. Destaca además que el incremento de casos de TEA en la última década responde principalmente a una mayor capacidad diagnóstica. La Senep subraya que «no hay evidencia sólida de que dosis terapéuticas de paracetamol utilizadas brevemente en el embarazo ocasionen TEA».
Aemps confirma que no existe relación causal entre el uso de paracetamol en el embarazo y trastornos del neurodesarrollo
Los neuropediatras recuerdan que el autismo es un trastorno del neurodesarrollo en el que la predisposición genética juega un papel clave, sobre la cual pueden influir factores ambientales en etapas tempranas. Insisten en la importancia de combatir mensajes simplistas que atribuyen el TEA a una única causa, ya que generan alarma social y confusión entre las familias.
Por su parte, la Comisión Europea ha defendido la confianza en la ciencia y en los sistemas sanitarios europeos, respaldando a la Agencia Europea de Medicamentos (EMA). «No hay prueba alguna que vincule el paracetamol con el autismo», afirmó la portavoz comunitaria Eva Hrncirova. Desde Bruselas se enfatiza que el paracetamol es un medicamento autorizado y sometido a estrictos controles de seguridad por la EMA, que cuenta con una amplia base de datos procedente de mujeres embarazadas. Las autoridades comunitarias recuerdan que no existe ninguna señal que justifique modificar las recomendaciones actuales y que cualquier afirmación contraria carece de respaldo científico.
La Senep subraya que el aumento de diagnósticos de TEA se debe a una mayor capacidad de detección, no al paracetamol
El autismo es un trastorno del neurodesarrollo complejo y multifactorial en el que intervienen factores genéticos y ambientales, y actualmente se conocen las causas genéticas en alrededor del 30% de los casos. Diversos estudios han demostrado que ni la crianza ni las vacunas están relacionadas con su origen. Las sociedades científicas coinciden en que cualquier recomendación sanitaria debe estar respaldada por evidencia robusta y que la desinformación política puede minar la confianza en la medicina. «No podemos permitir que el miedo dicte las políticas de salud. El rigor científico es la mejor garantía para proteger a las poblaciones más vulnerables», concluye la Sepms.






