Redacción
Chiesi Group ha completado el ensayo clínico de fase III TRECOS, un paso clave hacia la comercialización de inhaladores presurizados (pMDI) con mínima huella de carbono. Este avance refuerza el compromiso de la compañía con la sostenibilidad y la salud respiratoria. El estudio evaluó la eficacia, seguridad y tolerabilidad de inhaladores que utilizan el propelente HFA-152a, una alternativa con bajo potencial de calentamiento global. Los resultados clínicos respaldan su rendimiento comparable al de los dispositivos actuales, pero con una reducción de hasta el 90% en emisiones.
El propelente HFA-152a reduce hasta un 90% la huella de carbono sin comprometer la eficacia clínica
Chiesi aspira a alcanzar las cero emisiones netas en toda su cadena de valor para 2035. Este objetivo, validado por la iniciativa Science Based Targets (SBTi), incluye la transición a propelentes de nueva generación como parte de su hoja de ruta climática. El propelente HFA-152a fue seleccionado en 2018 por su perfil seguro y baja toxicidad. Su incorporación en los nuevos inhaladores representa una de las acciones más relevantes para reducir el impacto ambiental del grupo.
Chiesi presentará sus avances en el Congreso de la Sociedad Respiratoria Europea (ERS) 2025 en Ámsterdam. Patrocinará un simposio sobre atención respiratoria personalizada y sostenibilidad, donde se debatirá el papel de los nuevos propelentes en la reducción de emisiones. Durante el evento, se compartirán más detalles sobre el desarrollo de los pMDI sostenibles y su impacto en la elección clínica y la continuidad del tratamiento.
Chiesi lidera el cambio hacia una atención respiratoria más verde sin alterar la experiencia del paciente
Estudio TRECOS: datos sólidos y alcance global
El ensayo TRECOS incluyó a más de 820 pacientes adultos con asma en 15 países. Comparó dos versiones del inhalador CHF5993: una con el propelente tradicional HFA-134a y otra con HFA-152a. Los resultados clínicos serán presentados a las autoridades regulatorias en los próximos meses.
Chiesi demuestra que es posible combinar innovación médica con responsabilidad ambiental, marcando un nuevo estándar en el tratamiento respiratorio.











