Pablo Malo Segura
El dolor lumbar es uno de los motivos de consulta más frecuentes en los servicios de urgencias. Así lo explica la Dra. Celia Moar, directora médica del Hospital Quirónsalud Palmaplanas en las Islas Baleares, en una intervención en Doryos, una plataforma de conocimiento médico hecha por y para médicos.
La especialista advierte que, aunque en la mayoría de los casos se trata de un problema relativamente leve y autolimitado, no debe perderse de vista que en un pequeño porcentaje puede estar enmascarando patologías graves que requieren atención inmediata, como el síndrome de cauda equina.
“El síndrome de cauda equina es una urgencia tiempo-dependiente que debe tratarse quirúrgicamente antes de 24 a 48 horas”
En la atención en urgencias es imprescindible no pasar por alto diagnósticos críticos. Según la Dra. Moar, “uno de los principales problemas que encontramos en la urgencia es no diagnosticar adecuadamente esas patologías que requieren que intervenga de manera rápida, como es el síndrome de cauda equina”. Este síndrome afecta a las raíces nerviosas situadas al final de la médula espinal y se manifiesta con un cuadro clínico característico: dolor lumbar o radicular, alteraciones sensitivas o motoras y, en algunos casos, disfunción de esfínteres.
“No siempre aparecen todos los síntomas, pero es importante detectarlo a tiempo puesto que requiere una atención inmediata para evitar secuelas”, subraya la especialista. Aunque puede presentarse a cualquier edad, la causa más frecuente es la herniación de un disco intervertebral lumbar.
La Dra. Moar señala que, si no se detecta y trata a tiempo, esta afectación puede producir lesiones permanentes e irreversibles. La fisiopatología no está completamente definida: puede deberse a compresión mecánica directa, inflamación o incluso isquemia de las raíces nerviosas. Además de la hernia discal, otras causas incluyen traumatismos, tumores o complicaciones posquirúrgicas. La Dra. Moar enfatiza en la importancia de tenerlas siempre en cuenta a la hora de hacer una buena anamnesis.
“El dolor lumbar es frecuente y habitualmente leve, pero en menos del 1% puede esconder patologías graves”
El diagnóstico inicial del síndrome de cauda equina es clínico, basado en la anamnesis y en la exploración física. Para identificar la causa, la prueba de elección es la resonancia magnética nuclear, aunque en algunos casos pueden requerirse estudios complementarios.
Respecto al tratamiento, Moar subraya que el objetivo prioritario es descomprimir el nervio lo antes posible. “Una vez tenemos un síntoma de cauda equina establecido, el tratamiento quirúrgico debe realizarse antes de 24 a 48 horas para evitar lesiones permanentes”, explica. Por tanto, se trata de una urgencia tiempo-dependiente, en la que el pronóstico depende directamente de la rapidez en la actuación. “La recuperación tras la intervención es variable, siempre además dependiendo de la rapidez”, insiste la especialista.
Un reto diagnóstico
Más allá del síndrome de cauda equina, la Dra. Moar recalca que el dolor lumbar es una patología extremadamente frecuente. “Muchos adultos tienen en algún momento de su vida un dolor lumbar. La mayoría son autolimitados y es raro que sean producidos por una enfermedad grave”. En este contexto, el objetivo en urgencias es descartar causas graves. Aunque representan menos del 1% de los casos, estas incluyen abscesos, osteomielitis, fracturas vertebrales por compresión, estenosis de canal y, como se ha comentado, el síndrome de cauda equina.
“La anamnesis y la exploración física siguen siendo las herramientas fundamentales en la atención inicial”
El abanico diagnóstico debe contemplar además patologías extrarraquídeas que se presentan con dolor lumbar, como aneurisma de aorta abdominal o pancreatitis. “Un aneurisma de aorta abdominal que puede comprometer la vida del paciente puede presentarse como un dolor lumbar. Una pancreatitis puede presentarse como un dolor lumbar”, ejemplifica Moar.
Anamnesis y exploración física
La Dra. Moar insiste en que las herramientas más valiosas en la atención inicial son una anamnesis exhaustiva y una exploración física detallada. La historia clínica debe incluir antecedentes, actividad física, ocupación, presencia de traumatismos o sobreesfuerzos, evolución temporal de los síntomas, tipo de dolor (mecánico o inflamatorio), así como la búsqueda de síntomas generales (fiebre, pérdida de peso) o alteraciones sensitivas y motoras. Las líneas rojas que deben alertar al clínico incluyen: pacientes muy jóvenes o mayores, antecedentes de cáncer, síntomas generales, dolor radicular o alteraciones de la sensibilidad.
En la exploración física es esencial evaluar la postura, la movilidad segmentaria, la palpación de la musculatura, maniobras específicas para hernia discal, sensibilidad, fuerza, reflejos y marcha. Además, debe realizarse siempre una exploración abdominal y vascular periférica.
“La rapidez en el diagnóstico marca la diferencia entre un paciente sin secuelas y otro con lesiones permanentes”
Respecto a las pruebas complementarias, la experta advierte que su valor en urgencias puede ser limitado: la radiografía de columna solo ofrece información básica; el TAC puede ser útil en fracturas; y la resonancia magnética sigue siendo la prueba gold estándar cuando existe sospecha de patología grave. “El tratamiento siempre será un adecuado nivel de analgesia para mantener el confort del paciente independientemente de la causa, y después nos tendremos que enfocar en el tratamiento de la causa”, concluye Moar.
En resumen, la Dra. Celia Moar recalca que la rapidez en el diagnóstico y el tratamiento es determinante en el pronóstico de los pacientes con dolor lumbar en urgencias. “Nuestra rapidez en el diagnóstico y la rapidez en instalar el tratamiento va a depender del pronóstico del paciente, que puede quedarse sin ninguna secuela o quedarse con secuelas importantes permanentes”, enfatiza. La especialista llama a los profesionales de urgencias a no minimizar el dolor lumbar y a considerarlo siempre como una oportunidad para descartar patologías graves y potencialmente invalidantes.
Doryos
Doryos es una plataforma de conocimiento médico hecha por y para médicos. De todas las especialidades, desde un estudiante a un médico senior con diferentes formatos audiovisuales, ágiles y atractivos. Liderado por médicos, impulsado por instituciones del sector sanitario y con un comité editorial que vela por la calidad de los contenidos.










