Redacción
Los resultados presentados en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO 2025) suponen un nuevo hito en la investigación del cáncer de mama, con evidencias que consolidan el papel de los anticuerpos conjugados (ADC) y las terapias endocrinas dirigidas en la mejora de la supervivencia y la reducción del riesgo de recaída tanto en enfermedad precoz como metastásica.
El ensayo fase III Destiny-Breast05 de Daiichi Sankyo | AstraZeneca demostró que trastuzumab deruxtecán redujo un 53% el riesgo de recidiva o muerte frente a T-DM1 en pacientes con cáncer de mama HER2 positivo temprano con enfermedad invasiva residual tras cirugía. La tasa de supervivencia libre de enfermedad invasiva a tres años alcanzó el 92,4%, frente al 83,7% del grupo control.
Trastuzumab deruxtecán redujo un 53% el riesgo de recidiva en cáncer de mama HER2+ precoz
Los resultados, presentados en el Simposio Presidencial de ESMO, confirman que este ADC podría establecer un nuevo estándar postneoadyuvante para pacientes de alto riesgo. «Estos datos podrían transformar la práctica clínica en el contexto postneoadyuvante», señaló el Dr. Charles Geyer, investigador principal del estudio. El perfil de seguridad se mantuvo consistente con los estudios previos, sin nuevas señales de toxicidad.
Por su parte, el estudio Destiny-Breast11 mostró que el mismo ADC, administrado antes de la cirugía (neoadyuvancia), alcanzó una respuesta patológica completa del 67,3%, frente al 56,3% del tratamiento estándar con antraciclinas seguido de THP (trastuzumab, pertuzumab y paclitaxel).
Datopotamab deruxtecán prolongó la supervivencia en cinco meses en CMTN metastásico
Según la investigadora principal, Dra. Nadia Harbeck (Universidad de Múnich), los resultados «sugieren un nuevo estándar de tratamiento neoadyuvante para pacientes con cáncer de mama HER2+ de alto riesgo». La mejora se observó en todos los subgrupos, incluidos los RH positivos y negativos, con un perfil de seguridad favorable y menor tasa de efectos adversos graves frente al tratamiento convencional.
El Vall d’Hebron Institut d’Oncologia (VHIO), con la participación del oncólogo Dr. Santiago Escrivá de Romaní, destacó la relevancia de alcanzar una respuesta patológica completa (RPC) para reducir el riesgo de recaída en pacientes con alto riesgo. «Lograr una RPC es un objetivo clave para evitar recaídas«, explicó el investigador, quien subrayó que los resultados del ensayo demuestran el potencial de sustituir regímenes con antraciclinas por terapias más dirigidas y menos tóxicas.
Sacituzumab govitecán retrasó la progresión un 38% más que la quimioterapia
El ensayo Tropion-Breast02 confirmó que datopotamab deruxtecán (Dato-DXd) mejoró la supervivencia global en cinco meses frente a quimioterapia en primera línea de cáncer de mama triple negativo metastásico, con una mediana de 23,7 meses frente a 18,7. Además, redujo un 43% el riesgo de progresión o muerte, con una mediana de supervivencia libre de progresión de 10,8 meses frente a 5,6.
La tasa de respuesta objetiva también fue superior (62,5% frente al 29,3%) y las respuestas se mantuvieron más de un año de media. Según la Dra. Rebecca Dent (Singapur), «este ADC prolonga significativamente la vida y duplica el tiempo sin progresión, incluso en pacientes con enfermedad muy agresiva no candidatos a inmunoterapia».
Ribociclib y abemaciclib consolidan su papel en el manejo del cáncer de mama HR+/HER2-
En el mismo contexto, Gilead Sciences presentó los resultados del Ascent-03, donde sacituzumab govitecán (Trodelvy) logró una reducción del 38% en el riesgo de progresión o muerte frente a la quimioterapia en cáncer de mama triple negativo metastásico en primera línea. La supervivencia libre de progresión fue de 9,7 meses, frente a 6,9 con quimioterapia.
El Dr. Javier Cortés (IBCC, España) señaló que «sacituzumab govitecán podría convertirse en el primer ADC de referencia para todos los pacientes con cáncer de mama triple negativo metastásico en primera línea». El perfil de seguridad fue manejable y consistente con ensayos previos.
En enfermedad HR+/HER2- precoz, el estudio Natalee de Novartis evidenció una reducción del 28,4% en el riesgo de recaída a cinco años con ribociclib (Kisqali) en combinación con terapia endocrina, frente a esta última en monoterapia. Las tasas de supervivencia libre de enfermedad invasiva fueron del 85,5% frente al 81%, confirmando un beneficio sostenido tras finalizar el tratamiento.
Giredestrant ofrece una alternativa endocrina sin supresión ovárica
El investigador Dr. John Crown (Dublín) destacó que «el beneficio de ribociclib persiste mucho más allá del tratamiento, ofreciendo a los pacientes mayor probabilidad de vivir libres de cáncer». España tuvo una participación destacada en el ensayo, coordinado por el grupo Geicam, con 47 hospitales y más de 700 pacientes.
El estudio monarchE, presentado por Lilly, confirmó que abemaciclib (Verzenios) combinado con terapia endocrina redujo el riesgo de muerte en un 15,8% en pacientes con cáncer de mama HR+/HER2- temprano de alto riesgo y ganglios positivos. La supervivencia libre de enfermedad invasiva también mejoró de forma sostenida a siete años de seguimiento.
El Dr. Stephen Johnston (The Royal Marsden) destacó que «es el primer tratamiento en más de dos décadas que demuestra un beneficio claro en supervivencia global en este contexto adyuvante». Los resultados consolidan a abemaciclib como tratamiento estándar de referencia.
El estudio Empress, de Medsir y Roche, mostró que el degradador selectivo del receptor de estrógeno giredestrant logró una reducción significativa del marcador de proliferación Ki-67 en mujeres premenopáusicas con cáncer de mama ER+/HER2-, sin necesidad de suprimir la función ovárica. El investigador Dr. Antonio Llombart-Cussac señaló que este enfoque «podría mejorar notablemente la calidad de vida de las pacientes jóvenes, al evitar los efectos secundarios de la supresión ovárica». El estudio abre nuevas posibilidades en el manejo de este grupo de pacientes.











