P. D. C. / J. L. G.
El abordaje de la obesidad avanza a un ritmo frenético debido a la aparición de nuevos tratamientos capaces de reducir el peso de las personas que conviven con esta enfermedad (no reconocida como tal oficialmente) a porcentajes que cada vez se aproximan más al nivel de la cirugía bariátrica (entre el 30% y el 35%). No obstante, como causante de hasta 200 comorbilidades asociadas a ella, el Dr. Luis Ávila Lachica, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria en el Consultorio de Almachar (Málaga) y miembro del grupo de trabajo de Diabetes de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc), advierte de la importancia de atajar la tendencia creciente “desde las edades más tempranas de la vida, donde es más fácil modificar los hábitos que nos conducen a ella”.
Autor de un documento de trabajo como parte del ciclo formativo APDay 2025, el Dr. Ávila incide en este mensaje: “La obesidad infantil es un problema muy importante en nuestra sociedad que deberíamos atajar cuanto antes si no queremos tener una epidemia de enfermedades metabólicas dentro de unos años”.
¿Qué supondría para el manejo de los pacientes que se considerara por parte de las autoridades sanitarias la obesidad como una enfermedad?
Supondría poder acceder a los tratamientos farmacológicos junto a la necesidad de incorporar otros profesionales al Sistema Nacional de Salud (SNS) como nutricionistas y especialistas en ejercicio físico y psicólogos que nos ayudasen en el tratamiento de la persona con obesidad.
“Con los nuevos tratamientos estamos viendo pacientes con diabetes de tipo 2 de difícil control que llegan a normalizar sus glucemias e incluso disminuir la necesidad de utilizar antidiabéticos para el control”
¿Cómo pueden los médicos de familia abordar la obesidad con el paciente sin estigmatizarla en la consulta?
En atención primaria, no creo que se estigmatice la consulta. El tratamiento de la obesidad se lleva a cabo como el de cualquier otra patología, con profesionalidad y rigor científico, por lo que no hay lugar a estigmatizar a los pacientes.
Por supuesto que al ser muchos los profesionales que trabajamos en este campo habrá de todo, pero cada vez somos más los profesionales preocupados con una patología que nos conduce a otras muchas con consecuencias muy serias como son la fibrosis hepática la diabetes y en general todos aquellos factores de riesgo cardiovascular que llevan a que el paciente al final presente un evento cardiovascular que lo afectará muy seriamente a su calidad de vida o incluso podría acabar con ella.
¿Cómo se debe realizar la anamnesis correcta, y en qué orden, cuando llega un paciente con obesidad a la consulta?
El abordaje de la obesidad en la consulta debe hacerse igual que el de cualquier otra patología. En primer lugar con el diagnóstico, que se hace de forma tan fácil como tener un peso y una cinta métrica en la consulta. Una vez hecho el diagnóstico, el siguiente paso es comunicárselo al paciente indicándole los pros y los contras de los tratamientos viables en función de sus condiciones particulares y sus gustos personales, haciéndole ver las ventajas que conllevan la pérdida de peso.
Finalmente, le indicaremos las diferentes posibilidades terapéuticas existentes para que él de forma libre e informada pueda decidir aquella que mejor se adapte a sus particularidades personales.
“El tratamiento de la obesidad se lleva a cabo como el de cualquier otra patología, con profesionalidad y rigor científico, por lo que no hay lugar a estigmatizar a los pacientes”
¿Pueden las comorbilidades desviar el foco de abordaje principal, que es la misma obesidad? ¿En cuáles de ellas es más habitual que el especialista pueda prestar más atención a otras patologías asociadas?
Llevamos muchos años abordando patologías como la hipertensión la dislipidemia o la propia diabetes que están asociadas a la insulino resistencia y a la obesidad.
Y nos hemos centrado en los tratamientos farmacológicos de estas patologías, dejando un poco de lado la base de las mismas, que es la obesidad, porque no contábamos con tratamientos farmacológicos para ello.
Afortunadamente hoy contamos con terapias muy eficaces para el tratamiento de la obesidad, que cuando las utilizamos conllevan también una mejoría de las patologías asociadas, por lo que actualmente podremos hacer un abordaje más fisiopatológico de estas enfermedades metabólicas.
¿Cuál es la prevalencia de la diabetes en personas con obesidad? ¿Cómo se puede prevenir en los pacientes con prediabetes y qué papel cumple y cumplirá el tratamiento farmacológico?
En un estudio realizado en España se vio que alrededor del 35% de los pacientes obesos presentaban ya una diabetes mellitus tipo 2 (DM2) frente a alrededor del 18% de los pacientes que tenían solamente sobrepeso.
Además, también se vio que la prevalencia de diabetes aumenta progresivamente con el grado de obesidad, llegando a casi el 50% de los pacientes con obesidad grado 3 que son aquellos con IMC mayor de 40.
“Afortunadamente hoy contamos con terapias muy eficaces para tratar la obesidad, que conllevan una mejoría de las patologías asociadas, por lo que actualmente podremos hacer un abordaje más fisiopatológico”
Se estima que cerca del 90% de los casos de diabetes mellitus tipo 2 son atribuibles al exceso de peso, por lo que si controlamos el peso sabemos que podemos disminuir la prevalencia de obesidad. Hace años que aprendimos que la mejor forma de prevenir la aparición de diabetes o al menos retrasar su diagnóstico es la pérdida de peso, por lo tanto, cualquier tratamiento farmacológico o no que nos ayude a perder peso nos va a prevenir la aparición de diabetes y si no consigue su normalización al menos retrasará la aparición de su diagnóstico.
Con los nuevos tratamientos para la obesidad estamos viendo pacientes con diabetes mellitus tipo 2 de difícil control que llegan a normalizar sus glucemias e incluso a disminuir la necesidad de utilizar antidiabéticos para el control.
Cuando se dan otras comorbilidades, como las osteoarticulares o las hepáticas, ¿cuál es el correcto manejo?
Actualmente tenemos un ensayo clínico que nos muestra que la artrosis de rodillas mejora con la pérdida de peso asociada al tratamiento con semaglutida a la dosis de 2,4 mg. Por lo tanto, la utilización semaglutida 2,4 mg mejora la artrosis de rodilla, que también habíamos visto con otros tratamientos que favorecían la pérdida de peso por el efecto mecánico que lleva la sobrecarga sobre las rodillas.
“La acumulación de grasa a nivel hepático es un factor de riesgo cardiovascular que, si lo dejamos, podría llegar a conducir a una cirrosis”
En segundo lugar, estamos asistiendo últimamente a datos que nos dicen que la acumulación de grasa a nivel hepático es un factor de riesgo cardiovascular que, además, si lo dejamos podría llegar a conducir a una cirrosis.
La esteatosis hepática, que es como conocemos al acúmulo de grasa a nivel del hígado, se ha convertido en la segunda causa de trasplante hepático a nivel mundial. Actualmente tenemos en el mundo dos fármacos indicados para este tratamiento: en Estados Unidos, resmetirom, un fármaco que es capaz de revertir la fibrosis del hígado sin pérdida de peso, y semaglutida, que además de revertir la fibrosis hepática promueve, como hemos dicho anteriormente, una pérdida ponderal que ayuda al control de otras enfermedades metabólicas.
Conforme a la política de transparencia de la semFYC, APDay cuenta con el patrocinio no condicionado de: Adamed, Astellas, Boehringer Ingelheim, Daiichi-Sankyo, Esteve, GSK, MSD, Novo Nordisk, Organon, Pfizer, Salvat y Servier









