Redacción
La Sociedad Española de Enfermería Neurológica (Sedene) publicado la primera guía de práctica enfermera en migraña, un documento pionero en España que busca homogeneizar la atención enfermera y reforzar la práctica clínica basada en la evidencia en el abordaje de esta enfermedad neurológica altamente prevalente y discapacitante. De este modo, la guía ha sido elaborada por el Grupo de Estudio de Cefalea de Sedene (Gecsedene), con la colaboración de Lundbeck, y se presentó durante el Congreso Anual de Sedene, celebrado del 19 al 21 de noviembre en Sevilla. Además, está dirigida a enfermeras de atención primaria, especializada y unidades de cefalea de todo el territorio nacional.
El documento ofrece recomendaciones actualizadas para la valoración clínica, los cuidados, la educación sanitaria y el seguimiento estructurado de las personas con migraña, con el objetivo de consolidar un estándar común de práctica enfermera.
La guía ofrece recomendaciones prácticas para la valoración, educación sanitaria y seguimiento de las personas con migraña
Para Alejandro Lendínez Mesa, presidente de Sedene, se trata de «un instrumento para transformar el cuidado y avanzar hacia una práctica enfermera más sólida. Una publicación que refleja el compromiso de la sociedad científica con la excelencia y la humanización del cuidado». Las enfermeras tienen un papel clave en el abordaje de la Migraña y esta guía «nace con el propósito de ofrecer un marco práctico, riguroso y centrado en la persona, que permita a las enfermeras tomar decisiones fundamentadas y homogéneas. Aspiramos a que sea un documento vivo, que acompañe a los profesionales en su práctica diaria y que evolucione con la evidencia científica», añade.
La obra refleja el liderazgo del Grupo de Estudio de Cefalea de Sedene en el impulso de nuevos modelos de cuidado enfermero basados en la evidencia «cada capítulo refleja el conocimiento y la experiencia acumulada de quienes trabajan a diario con estos pacientes. Una oportunidad para transformar el sufrimiento en acompañamiento y la incertidumbre en educación, y reafirma a las enfermeras como motor de cambio en el ámbito de la migraña», resalta Lendínez Mesa.
Una necesidad detectada en la práctica asistencial
Impulsora inicial del proyecto, autora y revisora, Eulalia Giné Ciprés, enfermera de práctica avanzada en cefalea y miembro del Gecsedene, destaca que la guía surge directamente de la realidad asistencial: «en nuestras consultas veíamos la necesidad de disponer de un documento específico, adaptado al rol enfermero y basado en la evidencia. La práctica diaria nos mostraba que la evaluación sistemática, la educación sanitaria y el seguimiento estructurado eran claves, pero carecíamos de una herramienta que unificara criterios y orientara el trabajo. Por eso iniciamos este proyecto: para ofrecer respuestas claras a necesidades reales».
El documento nace con el objetivo de homogeneizar los cuidados enfermeros y reforzar la seguridad clínica
Giné Ciprés subraya además la relevancia de su aplicabilidad en distintos contextos asistenciales «está diseñada para ser útil tanto en atención primaria como en unidades especializadas, porque la detección precoz y la continuidad asistencial requieren que todas las enfermeras tengan acceso a los mismos estándares de calidad».
Refuerzo de la seguridad clínica
Teresa Marco Galindo, enfermera de práctica avanzada en cefalea y responsable de la continuidad y revisión del proyecto, destaca el proceso de trabajo colaborativo que ha permitido consolidar esta guía: «la migraña es una enfermedad compleja que exige un abordaje detallado, estructurado y alineado con la evidencia. La revisión sistemática del contenido y el consenso entre profesionales de distintos centros han sido fundamentales para garantizar la precisión y la seguridad clínica de las recomendaciones».
Marco Galindo remarca el valor del documento como herramienta para la toma de decisiones. «Cada apartado ha sido diseñado para ser aplicable en la práctica real: desde la anamnesis y la exploración, hasta la identificación de factores de cronificación, signos de alarma y estrategias educativas. Hemos priorizado que las enfermeras dispongan de un instrumento fiable y actualizado para ofrecer cuidados integrales y mejorar los resultados en salud».









