Redacción
La llegada de la protonterapia ha marcado un antes y un después en el tratamiento de distintos tumores. Un tema importante especialmente en pacientes pediátricos y tumores de alta complejidad. La Dra. Stephanie Bolle, experta internacional en oncología radioterápica y jefe de servicio de oncología radioterápica, y el Dr. Juan Castro, jefe de Protección Radiológica en el Centro de Protonterapia Fundación Jiménez Díaz, explican en iSanidad las ventajas de esta técnica que administra dosis homogéneas protegiendo el tejido sano. Con la vista puesta en 2026, año en el que España liderará el número de centros en Europa, los especialistas detallan el presente y el futuro de una terapia que permite a la mayoría de los pacientes mantener su calidad de vida durante el proceso.
Desde su experiencia clínica, ¿cuáles son las ventajas diferenciales de la protonterapia respecto a la radioterapia de fotones?
Dra. Bolle. Las principales ventajas con respecto a las técnicas que utilizan rayos X son que administra una dosis homogénea dentro del tumor y reduce el volumen de tejido sano irradiado con dosis moderadas a bajas. Estas ventajas son independientes del tamaño del tumor, lo que nos permite tratar con seguridad lesiones de mayor volumen que la radioterapia estereotáctica (SBRT). Esto se traduce en una mejor tolerancia, una recuperación más rápida y una reducción de los efectos secundarios a largo plazo. La mayoría de los pacientes pueden llevar una vida casi normal o incluso continuar con sus actividades profesionales durante el tratamiento.
¿Qué perfiles de pacientes y qué localizaciones tumorales consideran prioritarias hoy?
Dra. Bolle. Las indicaciones prioritarias son los tumores pediátricos tratados con fines curativos, en particular los cerebrales, de la base del cráneo, cabeza y cuello, así como sarcomas paravertebrales. Esto incluye también a adolescentes y adultos jóvenes hasta los 39 años. En adultos, además de los tumores de la base del cráneo, es necesario promover su uso en carcinomas de cabeza y cuello localmente avanzados. Algunas indicaciones, como cavum, senos paranasales y glándulas salivales, ya están reconocidas en España desde 2025. Otras patologías beneficiadas son los gliomas de bajo grado, tumores de esófago, linfoma mediastínico o casos seleccionados de cáncer de mama izquierda en mujeres jóvenes.
Las indicaciones prioritarias de la protonterapia son los tumores pediátricos, en particular los cerebrales, de la base del cráneo, cabeza y cuello, así como sarcomas paravertebrales
España será en 2026 el país europeo con más centros de protonterapia. ¿Cómo cambiará esto el acceso y la investigación?
Dra. Bolle. Es una verdadera oportunidad. El proyecto permitirá el acceso al mayor número posible de personas limitando los desplazamientos. Se está trabajando con el Ministerio de Sanidad para garantizar que toda la población se beneficie de forma equitativa. Desde el punto de vista científico, colaboramos en un registro nacional para recopilar datos prospectivos que aumenten el conocimiento sobre su uso. El siguiente paso será la participación en ensayos internacionales para definir nuevas modalidades o asociaciones con tratamientos como la inmunoterapia.
¿Qué retos técnicos y formativos ha asumido el Centro de Protonterapia de Quirónsalud para integrar esta tecnología?
Dr. Castro. Inicialmente contamos con profesionales con experiencia adquirida en el extranjero. Otros expertos en radioterapia convencional se formaron fuera antes de comenzar los tratamientos y, posteriormente, hemos formado a nuevos miembros internamente según crecía la actividad. Gracias a nuestra experiencia, hemos podido ayudar a centros extranjeros, como el de Milán, y actualmente médicos y físicos de tres futuros centros españoles se están formando con nosotros.
“Hemos formado a nuevos miembros internamente según crecía la actividad y tenemos médicos y físicos de tres futuros centros españoles formándose con nosotros”
¿Cómo debería evolucionar la protonterapia en la próxima década?
Dra. Bolle. La evolución técnica ya permite tratar tumores profundos de tejidos blandos o móviles gracias a las imágenes integradas y el control respiratorio. En un futuro próximo, la inteligencia artificial nos permitirá adaptar los tratamientos en tiempo real. También se desarrollan máquinas más compactas, aunque aún quedan retos para que tengan un tamaño similar a los aceleradores de rayos X; además, la reducción de tamaño no conlleva necesariamente una reducción de los costes.
¿Qué volumen de pacientes tratan actualmente y qué perfil tienen?
Dr. Castro. Tratamos a algo más de 200 pacientes al año, alcanzando los 1.000 pacientes tratados a finales de 2025. La capacidad está limitada por la complejidad de los casos, que requieren tiempos de tratamiento diarios largos. Además, la mitad de nuestros pacientes son niños que, en el caso de los más jóvenes, requieren sedación en cada sesión.
“En un futuro próximo, la inteligencia artificial nos permitirá adaptar los tratamientos en tiempo real”
¿Cómo se organiza un flujo asistencial óptimo para un candidato a esta terapia?
Dra. Bolle. La optimización se basa en la anticipación. La derivación debe realizarse casi en el momento del diagnóstico. Si el paciente necesita quimioterapia y luego radioterapia, se pueden iniciar los trámites administrativos sin esperar a que finalice la quimio. Es vital transmitir toda la información e imágenes previamente para no retrasar la atención. Ante la duda sobre los beneficios, se puede realizar una evaluación inmediata para evitar demoras, permitiendo también a la familia organizar su desplazamiento.
A menudo se señala el alto coste de esta técnica. ¿Es realmente coste-efectiva?
Dra. Bolle. El coste de inversión y operativo es elevado, pero puede compensarse con la reducción de gastos sanitarios derivados de recidivas o efectos secundarios. Los estudios muestran un claro beneficio en tumores cerebrales pediátricos, aunque no tanto en próstata; por eso es crucial la selección de los pacientes. Debemos optimizar el circuito para mantener una alta ocupación de las máquinas. Además, este coste no es exclusivo de la radioterapia; nuevos tratamientos como la inmunoterapia también son muy costosos y debemos evaluar sus beneficios de igual forma.









